Los aranceles propuestos por Estados Unidos se sustentan en investigaciones realizadas bajo la Ley de Comercio de 1974, que señala la presunta falta de prohibición efectiva para impedir las importaciones ligadas al trabajo forzoso.
Redacción
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) anunció que la Casa Blanca ha propuesto aranceles de al menos el 10 por ciento para decenas de socios comerciales, entre ellos México y Canadá, después de llevar a cabo una investigación sobre presuntos trabajos forzados.
El informe, dado a conocer a primera hora del miércoles, señala que Canadá, México, Taiwán y Reino Unido enfrentarían aranceles del 10 por ciento por sus presuntas fallas al momento de aplicar una prohibición a las importaciones vinculadas a trabajos forzados. Los productos de otras economías importantes, como China, India, Japón, Corea del Sur, Brasil y Suiza, estarían sujetos a un arancel del 12.5 por ciento.
La oficina de comercio indicó que impondría la tasa más baja a los productos procedentes de economías que prohíben las importaciones de bienes elaborados con trabajo forzoso o que se han comprometido a hacerlo, mientras que aquellas “que no han impuesto ni aplicado eficazmente” dichas prohibiciones recibirían una tasa más alta.
Esta medida representa un paso importante en la iniciativa de Trump para restablecer los aranceles país por país que impuso durante su primer año de mandato, antes de que fueran declarados inconstitucionales. Los aranceles recomendados son el resultado de investigaciones iniciadas bajo una autoridad legal independiente conocida como la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
Los gravámenes no entrarán en vigor de inmediato y están sujetos a un período de consulta pública y revisión antes de su implementación, lo que podría dar lugar a cambios antes de que se formalicen las obligaciones. Los comentarios por escrito deben presentarse antes del 6 de julio, y se espera que un panel de la Sección 301 convoque audiencias públicas a partir del 7 de julio, según el aviso.
“Es inaceptable que nuestros socios comerciales más importantes no aborden la importación de productos elaborados con mano de obra forzada. Esto crea una dinámica en la que los trabajadores estadounidenses se ven obligados a competir a nivel mundial en condiciones de desigualdad”, declaró el Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, en un comunicado. “Ya no toleraremos esta desigualdad”.
Aranceles de Trump ponen a prueba a socios comerciales
Esta medida pondrá a prueba la tolerancia de los principales socios económicos de Estados Unidos, que en gran medida se han abstenido de tomar represalias contra los aranceles de Trump, optando en cambio por negociar acuerdos para reducir los impuestos a las importaciones y garantizar el acceso al mercado.
Las investigaciones sobre trabajo forzoso fueron solo una parte del esfuerzo del gobierno por reactivar los aranceles de Trump. Existe otra serie de investigaciones, amparadas en la Sección 301, sobre el exceso de capacidad de producción de los socios comerciales de Estados Unidos.
La ambiciosa agenda comercial de Trump sufrió un duro revés en febrero, cuando la Corte Suprema anuló los aranceles que había impuesto utilizando poderes de emergencia. La investigación 301 sobre prácticas de trabajo forzoso inicialmente afectó a unas 60 economías.
Los aranceles de la Sección 301 se consideran más sólidos jurídicamente y flexibles que otras medidas que Trump ha contemplado, pero también más lentos.
Como medida provisional, el presidente también implementó un gravamen global del 10 por ciento en virtud de la Sección 122 de la ley de comercio, aunque estos impuestos a la importación expiran en julio. Los aranceles de la Sección 122 están siendo objeto de una impugnación legal en curso.
México busca frenar aranceles del 10% en revisión del T-MEC
La Secretaría de Economía respondió que la determinación anunciada por la USTR constituye únicamente una propuesta y no una medida definitiva.
La dependencia explicó que el proceso contempla un periodo de consultas, comentarios y discusiones que se extenderá durante los próximos 45 días, por lo que México buscará presentar argumentos para evitar la imposición de los gravámenes.
Asimismo, el gobierno mexicano señaló que la investigación forma parte de la estrategia estadounidense para sustituir otros instrumentos arancelarios previamente utilizados, como los aplicados bajo la Ley de Poderes Económicos en Emergencias Internacionales (IEEPA) y laSección 122 de la Ley de Comercio.
La Secretaría de Economía expresó su confianza en que la propuesta pueda modificarse a partir de las conversaciones bilaterales que ambos países mantendrán en las próximas semanas, en el contexto de la revisión del T-MEC.
Mientras tanto, aseguró que continuará defendiendo la posición mexicana para evitar que los aranceles entren en vigor.
Con información de AP, Bloomberg y Héctor Usla.









