– Busca establecer las bases para la candidatura de la ruta a las listas Indicativa de México y del Patrimonio Mundial de la Unesco
– Durante un día de trabajo, especialistas, autoridades y comités ciudadanos dialogaron en torno a la gestión y conservación de este legado
Con el objetivo de salvaguardar los valores culturales de las misiones de la Pimería Alta, en Sonora, así como divulgar y promover su importancia histórica, se llevó a cabo un taller, el cual fue organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través de la Secretaría Técnica, la Dirección de Patrimonio Mundial y el Centro INAH estatal, en coordinación con el Instituto Sonorense de Cultura.
La actividad se desarrolló en el marco del fortalecimiento de la declaratoria en la entidad de las misiones como Patrimonio Cultural Tangible e Intangible del Estado.
Con sede en el Museo de Arte de Sonora, el “Taller para la preservación de las misiones de la Pimería Alta. Patrimonio cultural tangible e intangible del estado de Sonora” reunió a especialistas y a representantes de cultura de los municipios involucrados, comités ciudadanos, autoridades eclesiales y cronistas locales, quienes, bajo la coordinación del director de Patrimonio Mundial del INAH, Francisco Vidargas Acosta, compartieron investigaciones y experiencias en torno a la gestión y conservación de dicho legado.
Lo anterior, con miras a sentar las bases para el desarrollo de un programa de trabajo para la eventual candidatura de la ruta a las listas Indicativa de México y del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
El taller inició con una introducción, por parte del secretario técnico del INAH, José Luis Perea González, quien hizo hincapié sobre la importancia de las misiones, los valores históricos y culturales que representan, así como las acciones que se ejecutan para preservarlas.
Por su parte, el arqueólogo Júpiter Martínez dio un panorama desde el punto de vista arqueológico e histórico; y la historiadora Esperanza Donjuan Espinoza abordó el patrimonio material e inmaterial de la ruta, enfocado en la riqueza del patrimonio mueble que resguardan.
La primera parte del programa finalizó con la participación de la antropóloga Anabella Coronado Ruiz, con la explicación de la declaratoria estatal de las misiones.
En una segunda parte del taller se expusieron los antecedentes en materia del Patrimonio Mundial mexicano, por la arquitecta Karla Martínez Flores; y las estrategias para el proceso de postulación a la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, por Vidargas Acosta.
Por último, se realizó una sesión de trabajo conjunta para establecer las estrategias que permitan dar seguimiento al inicio del proceso para la candidatura de la ruta como Patrimonio Mundial, bajo la coordinación gubernamental, social y eclesial.






