La reconversión agrícola avanza con más de 32,000 hectáreas de cultivos alternativos que buscan ahorrar agua, mejorar rentabilidad y responder al cambio climático
DEBATE
La presión hídrica y los efectos cada vez más visibles del cambio climático están empujando una transformación en uno de los principales polos agrícolas del noroeste del país. En Sonora, autoridades federales y estatales anunciaron un fortalecimiento de la estrategia de reconversión productiva, apostando por cultivos de menor consumo de agua y con mejores perspectivas comerciales.
Respaldo gubernamental
Durante una gira de trabajo en el Valle del Yaqui, el gobernador Alfonso Durazo y la secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Columba Jazmín López, refrendaron el compromiso institucional para respaldar a los productores ante los retos derivados de la sequía y la necesidad de hacer más eficiente el uso del recurso hídrico.
La estrategia contempla sustituir gradualmente parte de las superficies tradicionales de trigo por cultivos alternativos como girasol, canola y cártamo. Para el ciclo Otoño-Invierno 2025/26 ya se establecieron más de 32,000 hectáreas bajo este esquema.
El planteamiento responde a una realidad que se repite en buena parte del noroeste mexicano: la disponibilidad de agua se ha convertido en un factor determinante para la viabilidad agrícola. En ese contexto, el girasol aparece como una de las apuestas más prometedoras.
“Ahorita se están sembrando seiscientas hectáreas de girasol con una productividad que resulta competitiva con cualquier otro referente de competitividad mundial. Es una gran noticia porque este producto tiene mayor precio en el mercado, consume la mitad de agua del trigo”, señaló el gobernador sonorense.
Las evaluaciones de campo realizadas durante el recorrido mostraron que el cultivo presenta una respuesta favorable incluso bajo condiciones climáticas adversas, al considerarse más resistente y adaptable. Productores participantes también destacaron que las oleaginosas mantienen una demanda creciente en la industria alimentaria y de procesamiento.
Juan Suqui, productor de girasol, indicó que el mercado de materias primas como canola, cártamo y girasol continúa ampliándose, lo que abre oportunidades dentro de las cadenas agroindustriales nacionales.
Las cifras reflejan el rápido crecimiento de la estrategia. Mientras el año anterior únicamente se habían establecido media hectárea de girasol y seis hectáreas de canola en parcelas demostrativas, para el ciclo actual la superficie escaló a 313 hectáreas de girasol y 658 hectáreas de canola.
En conjunto, la reconversión suma 32,311 hectáreas establecidas, con respaldo para 1,204 productores y una inversión superior a 150.5 millones de pesos.
La titular de Sader subrayó que el acompañamiento no se limitará a apoyos económicos, sino que incluirá asistencia técnica y mecanismos de comercialización.
Entre las acciones planteadas figura impulsar canales de venta mediante programas gubernamentales de abastecimiento alimentario.
Para Sinaloa, donde la disponibilidad de agua y la rentabilidad de algunos granos tradicionales también están bajo presión, la experiencia sonorense podría convertirse en un referente. La discusión ya no gira únicamente sobre qué sembrar, sino sobre qué cultivos pueden sostener la productividad agrícola en un escenario de recursos cada vez más limitados.






