México registra más de 130.000 personas sin localizar y una crisis forense de 70.000 cuerpos sin identificar. Ante la presión internacional, la Administración de Sheinbaum afirma que está haciendo algo “inédito” en la emergencia
EL PAIS
Hay tres datos que cercan al Gobierno de Claudia Sheinbaum: un registro nacional que cuenta 134.000 personas sin localizar, una crisis forense que las instancias internacionales cifran en 70.000 cadáveres sin identificar y un margen de 23 días antes de que comience el Mundial de Fútbol. La presión sobre la crisis de desaparecidos no ha dejado de crecer dentro y fuera del país cuanto más se acerca el torneo. Ante las protestas de los colectivos de búsqueda en las sedes mundialistas y de los informes consecutivos de la ONU y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) señalando la “crisis humanitaria de las desapariciones”, el Gobierno afirma que está haciendo algo “inédito” para afrontar la emergencia.
Así lo ha señalado este martes la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, quien ha explicado como novedad que tanto ella como la fiscal general, Ernestina Godoy, y la titular de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), Martha Lidia Pérez Gumercindo, van a recorrer todo el país para encontrarse con los colectivos de búsqueda. Las reuniones han empezado ya en el centro de México, ha explicado Rodríguez: en la capital y en Tlaxcala se han reunido en total con 113 colectivos. Otros cuatro encuentros van a tener lugar entre junio y julio a lo largo del país.
“Es un trabajo inédito no solamente por las reuniones en las regiones, sino por el trabajo quirúrgico que se está realizando para tener mejores resultados y dar un trato digno a las familias”, ha añadido el subsecretario de Derechos Humanos, Arturo Medina. Hace solo una semana que los colectivos de búsqueda se enfrentaron con el propio Medina y le reclamaron que durante el sexenio pasado de Andrés Manuel López Obrador y el de ahora de Sheinbaum no les habían dedicado “ni cinco minutos”.
Sin embargo, la secretaria de Gobernación ha insistido este martes que tienen “un compromiso absoluto” con las víctimas de desaparición y sus familias. Los tres funcionarios han convocado a una rueda de prensa para informar de los “avances” en la estrategia nacional de búsqueda de desaparecidos. No ha sido tarea fácil. El Gobierno reconoce que el “gran pendiente” es la crisis forense en el país, pero dice no saber cuántos cuerpos están sin identificar dentro de las morgues. Sí confirma que hay un “gran rezago” porque solo cuatro Estados de los 32 tienen sus registros forenses al día, pero no dicen cuáles son. Sí anuncia encuentros con Fiscalías y comisiones locales para corregir los más de 46.000 registros de desaparición con datos insuficientes para la búsqueda, pero no tendrá un diagnóstico de la situación en el país hasta final de año. Sí propone evitar el reclutamiento de menores a través de redes sociales, pero reconoce que apenas está empezando a analizar las cuentas.
Ante las preguntas de los periodistas sobre que se está haciendo diferente entonces, el Gobierno ha reivindicado la batería de reformas legislativas del año pasado, que llevó a la creación de la Plataforma Única de Identidad —que afirman que ya les ha permitido ubicar a 5.800 personas con reporte de desaparición— y también a la puesta en marcha de la Alerta Nacional. Este mecanismo se activa ahora con cada desaparición y la comunica a “todas” las comisiones y fiscalías estatales, además de a la CNB y a la Fiscalía General de la República (FGR). Desde que está activo a inicios de marzo “se han reportado 1.802 alertas, de esas 977 han sido de personas desaparecidas y 825 han sido localizadas 825 con ese mecanismo”, ha enumerado Pérez Gumercindo.
El Gobierno ha aprovechado el encuentro para presentar oficialmente el Centro de Mando Permanente de Atención a la Alerta Nacional, que entró en funcionamiento a principios de este mes. Este nuevo mecanismo, en el que participan todas las dependencias de seguridad, va a operar 24 horas al día, siete días a la semana, para que “ante el primer reporte de desaparición de una persona se movilicen de manera inmediata a los cuerpos de seguridad, investigación y búsqueda en carreteras, terminales de autobuses y puntos estratégicos”, con el objetivo de “actuar de inmediato y encontrar con vida” a los desaparecidos, ha detallado Rodríguez.
La titular de la Comisión Nacional de Búsqueda ha relatado el caso de éxito de una menor de 15 años, desaparecida en Morelos, a la que se pudo rastrear por Ciudad de México y Puebla, hasta ser recuperada en Veracruz en solo 12 horas. “Había sido enganchada y engañada a través de redes sociales”, ha indicado Pérez Gumercindo: “Esa es la finalidad del centro de mando, que haya inmediatez desde el momento en que tengamos conocimiento de la alerta nacional”.
La falta de reacción de las autoridades es desde hace décadas uno de los principales reclamos de las familias. Pero no solo. La falta de prevención, la participación de agentes estatales en las desapariciones, las negligencias e irregularidades de los funcionarios o la falta de acciones reales de búsqueda en campo, lo que obliga a las familias a salir solas a rastrear la tierra, son solo algunas de las otras.
“México, campeón en desaparición. La pelota vuelve a casa, ¿ellxs cuándo?”, se lee estos días en letras gigantes en el Paseo de la Reforma, una de las avenidas principales de Ciudad de México. En la capital los colectivos están tapizando con carteles de búsqueda algunos de los anuncios del Mundial, como ya hicieron las buscadoras de Gualajara, en Jalisco, que hace meses que avisan que el Estadio Akron, donde se va a jugar el Mundial, está rodeado de fosas clandestinas.
Adriana Moreno acudió al encuentro de la semana pasada con el Gobierno equipada con una playera de la selección mexicana. Detrás no llevaba número, solo un mensaje donde se lee: “¿Dónde están?“. Delante está estampada la cara de su hijo, Víctor Rodríguez, desaparecido en 2009 en Durango. ”Las madres buscando también están goleando”, coreó junto a Rosa Neris, quien busca a su cuñado Daniel Zavala y a los dos hermanos de este, todos desaparecidos en 2010 en Coahuila.
—¿Se les permitirá durante el Mundial visibilizar la crisis?, le han preguntado este martes a la secretaria.
—En México hay libertad de expresión, eso es todo lo que voy a decir.







