El empresario mexicano incrementó el número de propiedades al integrarse al Gobierno de Sinaloa y dejó la política cuando Morena le negó una candidatura
Marcos Vizcarra
El 5 de diciembre de 2020 Rubén Rocha Moya se registró como aspirante a la gubernatura de Sinaloa por Morena. Era un evento partidista al que se presentó seguro de dos cosas: iría con la bendición de Andrés Manuel López Obrador y con el sostén de que no le faltarían recursos públicos para su campaña porque ya había sumado al equipo a Enrique Díaz, un hombre que acostumbra a pagar casi todo –al menos desde ese año– al contado, aunque se trate de gastos millonarios.
Díaz es un empresario sinaloense y uno de los 10 hombres que forman parte de la acusación que hizo la fiscalía de Estados Unidos por posesión de armas y tráfico de drogas a favor de Los Chapitos. La particularidad de esa acusación es que describe cómo presuntamente operó una red macrocriminal, pues no se trata solo de pistolas y sustancias, sino de un gobernador –Rubén Rocha Moya– y otros nueve funcionarios que dieron protección y favores al narco a cambio de sobornos millonarios.
La acusación de la Justicia estadounidense pone a Díaz como uno de los hombres que sirvió de enlace entre Rocha Moya e Iván Guzmán Salazar, Alfredo Guzmán Salazar y Ovidio Guzmán López, hijos del narcotraficante Joaquín El Chapo Guzmán. Habría sido quien pactó reuniones, hizo designaciones siendo secretario de Administración y Finanzas en puestos públicos clave y movió dinero producto de sobornos.
Esas operaciones ocurrieron, según la cronología propuesta por el Gobierno estadounidense, a partir de 2021. Ese año fue central: se celebraron las elecciones y también fue cuando creció la riqueza de Díaz con compras multimillonarias, principalmente, al contado.
La declaración patrimonial de Díaz Vega que presentó en 2021, cuando asumió la Secretaría de Administración y Finanzas, tuvo una evolución visible. Cuando comenzó a trabajar como funcionario, tenía, por ejemplo, 24 propiedades, que entre todas estaban valoradas en 70,4 millones de pesos (unos cuatro millones de dólares). Una de esas era una cesión por parte de sus padres en 2013, con un valor de 1,7 millones de pesos. Una parte de este patrimonio lo adquirió recién un año antes. En 2020, su fortuna sumó 12 propiedades, valoradas entre todas en 47,2 millones de pesos. Adquiridas a contado. Sin embargo, 10 de ellas las compró a dos de sus empresas.
Desde que se incorporó al Gobierno –y puso en pausa sus actividades empresariales–, hasta 2024 adquirió otras 18 propiedades, entre departamentos, lotes, locales comerciales y casas frente al campo de golf de La Primavera, el complejo residencial más lujoso y exclusivo en Sinaloa. Entre todos suman 61,5 millones de pesos. Solo una de esas propiedades, un departamento con un costo de 2,9 millones pesos, fue comprada a crédito bancario. Además, sus autocompras disminuyeron, en ese periodo solo cinco de las 18 propiedades las compró a sus empresas.
En total, el valor de sus 42 propiedades -las que tenía en 2021 y las 18 adquiridas después de entrar al Gobierno- alcanza los 131 millones de pesos y al menos 125,3 millones de pesos fueron pagados por él al contado. Díaz Vega proviene de una familia de empresarios. Fundó la empresa Housesin, fundada en 2012, pero fue en 2008 cuando le es cedida por Rodrigo Vega García, Rodrigo Vega Guevara, Karely Vega Guevara. Junto con él, fue inscrito otro nombre, Alejandro Gaxiola Coppel, su gran socio comercial. Ambos han fundado siete empresas de distintos giros, desde desarrollos inmobiliarios hasta la compra y venta de vehículos.
EL PAÍS buscó a Enrique Díaz Vega para obtener su versión para este reportaje, pero no contestó llamadas y en su oficina se mencionó en distintas ocasiones que no se encontraba disponible y que estaba fuera de la ciudad. También se intentó tener contacto sin éxito con Gilberto Aispuro, integrante de Grupo Premier.

Díaz Vega aparece en el Registro Público del Comercio hasta en diez empresas, en todas como socio comercial: Cashforcars, Dr Face, Housesin Desarrollos, Tenedora Inmobiliaria, Urbaland, Nueva Agrícola, Innova Construcciones del Pacífico, Olympo Farms, Comercial Digax y DC Comercial. Las empresas Cashforcars y Urbaland aparecen como disueltas, la primera en 2014 y la segunda este 2026.
El empresario decidió dejar la política en 2024, año en que quiso ser diputado federal por Morena, pero el partido le negó la postulación a pesar de ser la propuesta de Rubén Rocha Moya. No fue considerado sin que se dieran a conocer mayores explicaciones, más allá de que no encajaba en el perfil popular que prefiere el partido.
Ante ese revés, Díaz Vega dijo que regresaría al manejo de sus empresas. Volvió a la administración de las firmas junto con Alejandro Gaxiola Coppel, quien también proviene de otra familia de empresarios, fundadores de Grupo Premier, uno de los emporios privados más importantes del noroeste de México. De hecho, en las empresas Cashforcars, Housesin, Olympo Farms, Innova Construcciones del Pacífico, Urbaland y Tenedora Inmobiliaria comparten socios ese grupo empresarial y Díaz Vega, aunque este no es parte de ese consejo. La familia Gaxiola Coppel es cercana a Enrique Díaz Vega y también a Rubén Rocha Moya. Uno de sus integrantes, de nombre Javier, formó parte del gabinete como secretario de Economía. Gaxiola renunció al gobierno sinaloense meses después de que lo hiciera el primero.
Enlace: https://elpais.com/mexico/2026-05-09/enrique-diaz-el-hombre-del-cash-detras-de-rocha-moya.html








