Maestros y padres de familia han denunciado que no fueron tomados en cuenta en la decisión que adelanta el inicio de las vacaciones de verano más de un mes
Erika Rosete
La Secretaría de Educación Pública de México (SEP) ha anunciado “ajustes” al calendario escolar de este año para las escuelas públicas y privadas de nivel básico y medio superior —preescolares, primarias, secundarias y bachilleratos— de todo el país. La razón: el Mundial de Fútbol. Aunque en su comunicado oficial ha especificado que su decisión responde también a “las altas temperaturas” por la “extraordinaria ola de calor”, no hay registro de que la Secretaría haya aplicado antes, sin importar las olas de calor registradas otros años durante el verano en México, un ajuste de este tipo en todo el país. Apenas unos minutos después del anuncio de Mario Delgado, el titular de la dependencia, maestros y maestras de varios Estados se han volcado en redes sociales a denunciar que no han sido tomados en cuenta y advierten de que con las nuevas fechas será prácticamente imposible abordar todos los contenidos de forma correcta a los más de 29 millones de estudiantes que serán los afectados.
En un comunicado oficial del Gobierno federal, precisan que la medida nace de una reunión del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu): “Se plantearon necesidades expuestas con anticipación por 10 entidades federativas, así como una solicitud presentada en reuniones de trabajo con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE)”.
Sin embargo, tras la publicación de los cambios, decenas de maestros de todo México han expresado, en su mayoría, su descontento y han mostrado sorpresa por el cambio imprevisto de calendario escolar. También ha trastocado los planes de los padres y madres de familia que organizan su año, con vacaciones, horarios laborales y rutinas cotidianas basándose en las fechas de clases de sus hijos e hijas. “Yo no apoyé esa decisión”, “nosotros no hemos pedido estos cambios, que no nos culpen”, han escrito dos profesores. “Este tipo de decisiones deberían tomarse con mayor planeación y organización, ya que desde hace meses las familias, alumnos y maestros organizamos actividades, vacaciones, trabajos y compromisos personales basándonos en el calendario oficial establecido al inicio del ciclo escolar”, asegura una maestra.
Madres de familia y trabajadoras consultadas tras la decisión también han asegurado que es un cambio que pone en riesgo, incluso, sus fuentes de trabajo. “Como mamá me pone en una situación complicada: ¿qué hago con ellos dos meses siendo madre trabajadora? Y no es que la escuela sea una guardería, pero claramente, no puedes pedir tantas vacaciones porque ni con muchos años tienes derecho a tantos días. Y como freelance tampoco puedo pausar mis actividades porque no tengo un sueldo seguro”, asegura Adriana Montoya, madre de dos menores en Ciudad de México. “Además de que las razones son lo más estúpido. Un insulto a los niños y a la inteligencia”, zanja.
Sylvia Munguía, otra madre de dos pequeños, añade: “Para mí es una desventaja porque el tema académico va a quedar debiendo. Más, a mi niño de primaria, que creo que le harán falta esas semanas y que, aunque yo tengo quien me cuide a los niños, sí es una carga extra para mis papás que también me ayudan”. Munguía, madre de familia residente en Sinaloa, añade que en su experiencia los picos de calor también son en septiembre, y que el tema del clima no había sido antes un problema para modificar el calendario: “Al final de cuentas, el calor siempre está”.
Las clases para el calendario oficial que contemplaba la SEP para el curso actual (2025-2026) correspondían a 185 días efectivos, que comenzaron oficialmente el 1 de septiembre de 2025 y tenían como fecha final el próximo 15 de julio. Con los ajustes anunciados este jueves, el curso terminará el próximo 5 de junio —más de un mes antes— para regresar a clases al nuevo periodo (2026-2027) el próximo 31 de agosto.
“Con estas acciones, las autoridades educativas garantizan el cumplimiento del plan y programas de estudios, así como la atención de las necesidades expresadas por las entidades federativas y el compromiso internacional de nuestro país”, dice el comunicado, refiriéndose a los 13 partidos que se disputarán en México, en los estadios de Ciudad de México, Guadalajara, en Jalisco, y Monterrey, en Nuevo León.
Además de sorpresa, varios profesores coinciden en cuestionar el aumento de la carga de trabajo por estos cambios. “Soy maestro practicante, estoy inconforme con esto. De por sí vamos presionados en terminar el proyecto del mes actual y ahora con esto, los niños se van con aprendizaje incompleto”, señaló Mauricio Benítez. Otra profesora de primaria, que ha pedido no ser citada por su nombre, añadió: “Después de la pandemia, ser maestra se ha complicado más. Los niños no llevan una buena base y seguirán con ese retroceso educativo. La educación sigue siendo un títere político”.
“Un grave error, inaceptable”
En un comunicado, la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF), una organización civil que promueve y defiende desde 1971 los derechos de los padres de familia en el país, rechazó la decisión de la SEP y la calificó de “un error inaceptable”. También aseguraron que el cambio generará sobrecarga en las tareas de los profesores y agravará un rezago que México ha acumulado en pruebas educativas nacionales e internacionales.
“Utilizar el Mundial de Fútbol como argumento para recortar el calendario escolar es inaceptable. La educación de nuestros hijos no puede ser sacrificada por un evento deportivo que se realizará en tan solo tres de los 2.500 municipios […] Esta es una prueba más de que la improvisación en la SEP tendrá consecuencias irreversibles en el endeble sistema educativo nacional”, dijeron.
En su comunicado, la UNPF además exigió al Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum que reconsidere y revoque el acuerdo pactado este jueves, que se publique el análisis técnico que justifique la decisión y que se garantice el mínimo de días efectivos de clases para los millones de alumnos afectados.
Con el tiempo libre aumentado y un salario mínimo general en México ubicado en los 315 pesos diarios [unos 18 dólares], los ingresos de la mayoría de las familias no alcanzarán para asistir a cualquiera de los partidos a disputarse en el país, en este torneo considerado como “el más caro de la historia”.









