Ciudad de México. Ante las amenazas globales que provienen de decisiones “arbitrarias y unilaterales” que atentan contra la clase trabajadora y las empresas, Napoleón Gómez Urrutia, líder del Sindicato Nacional Minero, hizo un llamado a la unidad de las diferentes organizaciones gremiales, al fortalecimiento de los sindicatos “auténticos” y velar por la capacitación de los trabajadores frente a los avances tecnológicos.
En la Asamblea Inaugural de la 44 Convención Nacional Ordinaria del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana (SNTMMSSRM), que se celebra cada dos años, resaltó que siempre deben de conservar la hermandad y fortalecer cada vez que se pueda la unidad entre trabajadores, porque, dijo, “si atacan a uno y no se hace nada, nos atacarán a todos”.
Para el dirigente, hay una clara diferencia entre los sindicatos patronales y los “auténticos”. En los primeros los líderes manipulan, engañan, dividen a la gente y los abandonan, incluso, aludió, en empresas extranjeras y nacionales operan con el crimen organizado para intimidar a los trabajadores.
En su discurso, puso como ejemplo el caso de la minera Camino Rojo con la empresa canadiense Orla Mining, cuya vida de los trabajadores sigue en riesgo al haber sido amenazados por el crimen organizado.
“No podemos permitir esto, porque sería el inicio de la destrucción y de la división de nuestras organizaciones, tirar a la basura 92 años de historia de lucha”, en donde el sindicato minero ha defendido a la base trabajadora desde su formación en julio de 1934 en Pachuca, Hidalgo, expuso.
Un sindicado de verdad, continuó, protege, organiza y pelea. “No nos rajamos ni en las peores circunstancias”.
También, hizo referencia a la situación que viven los trabajadores de Altos Hornos de México, que llevan al menos tres años sin cobrar un sueldo, debido a que líderes sindicales “se corrompieron y traicionaron” a la base. Insistió en la dificultades de rescatar esta siderúrgica por la alta deuda que conlleva.
Por otro parte, mencionó la solución de la huelga de Cananea a finales del año pasado —una de las más largas en la historia del país que duró casi 19 años—, y enfatizó que la sección 65 es sinónimo de fortaleza y fue una tarea colectiva.
“La victoria de Cananea, no pertenece solo a quienes estuvieron en este frente, pertenece a todas nuestras organizaciones sindicales, porque fue una prueba de que la unidad”, puntualizó.
Aunque, reconoció, siguen pendientes otras huelgas “históricas” que reclaman justicia y que Grupo México no ha querido resolver, como las de Sombrerete, en Zacatecas, y en Taxco, Guerrero. Pero confío en que el gobierno de la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, resuelva el conflicto.
El también diputado federal con licencia subrayó que deben de prepararse para el futuro, con el avance de la tecnología, la digitalización y la inteligencia artificial, para que sea una alianza y no una amenaza al trabajo, por ello, los trabajadores deben de prepararse y capacitarse cada día más para no verse afectados.
Gómez Urrutia detalló que la función de las nuevas tecnologías debe velar por el servicio al trabajo y a una vida digna, y no para la concentración de la riqueza. Debe permitir que los trabajadores tengan jornadas que conlleven a una mejor vida, que fomente el descanso.
Manifestó que se debe revalorar y reinvindicar a los trabajadores porque este país no tendría ni carreteras, ni ferrocarriles, ni aviones, ni transporte ni nada, sin la mano de obra especializada, que los trabajadores promocionan.
“La riqueza la generamos nosotros, los trabajadores. La maquinaria, el equipo, la tecnología no se mueven por sí solas, sino que son operadas con la fuerza del trabajo humano”, precisó.
Para fortalecer la democracia y ver por los derechos de la base trabajadora, consideró que a los cargos públicos tienen que llegar compañeros trabajadores como los mineros, porque saben cómo se construye una industria, cómo se generan las riquezas, cómo se defiende la producción nacional; los obreros de transporte, de la construcción, que saben lo que significa mover el país, levantar ciudades enteras; los médicos y enfermeros, que entiendan lo que es salvar una vida; los maestros que saben que para educar no basta los libros ni los programas.
En la convención estuvieron presentes diferentes representantes de organizaciones laborales, como Roxane Brown, presidenta United Steelworkers (USW), Luis Pablo Solorio, agregado laboral principal de los Estados Unidos de Norteamérica en México, Rafael Barajas, El Fisgón, del Instituto Nacional de Formación Política de Morena.
Reunidos en el Hotel Hilton Reforma, ubicado en Avenida Juárez, en el corazón del centro histórico de la capital del país, decenas de mineros, que portaron sus características playeras rojas, recibieron entre consignas a Gómez Urrutia, entre ellas, “la gente se pregunta, y esos quienes son, son los mineros que están con Napoleón”, “Napoleón, amigo, el minero está contigo”, “Es un honor, estar con Napoleón”.
Antes de dar paso a los discursos y entonar el himno minero, se rindió un minuto de silencio por los mineros caídos en la lucha sindical, entre ellos, Napoleón Gómez Sada, ex líder sindical, ex senador y padre de Napoleón Gómez Urrutia.
Como parte de la preparación de la convención, mencionó que desde marzo inició recorridos en 18 estados de la república para escuchar las preocupaciones, las propuestas y las exigencias de los trabajadores, ya que “la convicción de un sindicato como el nuestro no puede ni debe alejarse de la base”.








