Un empresario allegado a la familia del expresidente controlará al club Atlas. El nexo con Slim y la participación en obras clave.
Redacción
Este jueves se concretó, en la asamblea de dueños de clubes de fútbol en Toluca, el desembarco de un aliado de la 4T en la liga mexicana.
José Miguel Bejos, mandamás de la constructora Mota-Engil y cercano a Andy y Gonzalo López Beltrán, en parte artífices de la expansión de la empresa de origen portugués en la obra pública de México, adquirió el club Atlas.
Bejos es un empresario mexiquense que se consolidó en el sexenio de Enrique Peña Nieto pero que dio el gran salto gracias a su buena relación con los hijos de Andrés Manuel López Obrador. Un comentario recurrente en el sector de la construcción.
Es entendible, se estima que, a lo largo del sexenio anterior, Bejos recibió contratos por alrededor de 1000 millones de dólares, según informó Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad. Mota-Engil ha participado en diversas obras estructurales de la 4T.
La compra del Atlas fue posible gracias a la crisis del Grupo Orlegui que retiene la propiedad del Santos Laguna y cuyos dueños atraviesan un complejo frente judicial. Un rumor que se volvió a escuchar ayer en Toluca es que un enviado de Carlos Slim habría facilitado el traspaso del Atlas hacia Bejos. Slim tiene relación con empresas de Bejos en diversos consorcios en los que participa la constructora Carso.
Una maniobra en la cual también operó Mikel Arriola, hombre fuerte de la liga y que tiene relación desde sus años en el IMSS, del gobierno de Peña Nieto, con allegados a la familia de López Obrador.








