Consideran que para evitar crímenes similares, deben participar todos los actores sociales.
RADIO FORMULA SONORA
Colectivos feministas en Sonora expresaron su respaldo a la familia de Leyla Monserrat, señalando que este caso refleja una violencia feminicida que debe enfrentarse desde la prevención, la erradicación y la acción coordinada de autoridades y sociedad.
Leticia Burgos Ochoa, representante del colectivo Todas Mx Sonora, subrayó la urgencia de implementar medidas como la alerta de género para frenar este tipo de hechos.
“Lo importante es la prevención, si atacamos prevención y erradicación pudiera ser que la punibilidad tuviera un efecto distinto, la punibilidad en materia de justicia va acompañada de políticas públicas para garantizar que la violencia no sea normalizada”, dijo.
�� #Hermosillo | Colectivo se suma a exigencia de justicia por caso Leyla
Integrantes de Todas MX #Sonora expresaron su respaldo a las exigencias de justicia en el caso de Leyla, adolescente víctima de feminicidio en #Sonoyta.
El colectivo reiteró la importancia de que las… pic.twitter.com/gnuYpFZ60F— Radio Fórmula Sonora (@rfsonora) April 14, 2026
Asimismo, hizo énfasis en que los poderes legislativos deben asumir su responsabilidad para generar condiciones que reduzcan la violencia contra las mujeres y eviten que estos casos se repitan.
¿Qué pasó en el caso de Leyla Monserrat?
El caso de Leyla Monserrat generó conmoción a nivel nacional luego de que se revelara que la joven fue víctima de un crimen perpetrado por otras menores de edad, en un hecho que fue grabado en video y posteriormente difundido.
De acuerdo con las investigaciones, la víctima fue engañada por personas cercanas, quienes la llevaron a un sitio donde fue privada de la vida. El material audiovisual se convirtió en una de las principales pruebas del caso y evidenció la brutalidad del crimen, lo que desató indignación social y exigencias de justicia.
La resolución judicial también provocó controversia, ya que las sanciones impuestas a las responsables fueron consideradas insuficientes por amplios sectores de la sociedad, incluyendo colectivos y familiares, quienes continúan alzando la voz.
Este caso se ha convertido en un símbolo del reclamo por justicia, así como de la necesidad urgente de fortalecer las políticas públicas para proteger a niñas y adolescentes en México.
La exigencia sigue siendo clara: evitar que historias como la de Leyla se repitan y garantizar que ninguna víctima quede en el olvido.








