J. Jesús Lemus/Sol Quintana Roo
La presidente Claudia Sheinbaun no ha contado a todos los mexicanos, con la veracidad que el caso requiere, sobre los acuerdos a que ha llegado con el gobierno de presidente Donald Trump respecto a la inversión pactada de la planta extractiva norteamericana en el sector minero, a cambio de que continúe el Tratado de Libre Comercio.
Ahogándose en un mar de mentiras, Claudia Sheinbaun alude positivamente al mentado Plan México y las inversiones que se esperan, sobre todo dentro del sector minero, cuando habla de los avances económicos que México ha logrado aplicando el fantasioso y autodenominado modelo económico del Humanismo Mexicano.
Cuando se trata de hablar del nacionalismo, el tópico preferido de la presidente Claudia Sheinbaum, entonces la presidente se lanza contra la realidad y contra lo que ella misma ha expresado en otras ocasiones. Dice que no habrá más proyectos extractivos. Que los recursos naturales no se entregan y que ella no es Santana.
Frente a esto, la realidad salta. Todos los indicios públicos de la administración de la presidente Sheunbaum refieren que el gobierno del Segundo Piso de la Cuarta Transformación, está preparando una gran entrega de los recursos naturales de México, principalmente los del subsuelo: petróleo, gas y minerales.
Mientras la presidente Sheunbaum dice que este gobierno no entregará a extranjeros los recursos de México, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha referido que dentro del Plan México se consideran inversiones, solo para el 2026, por el orden de los 406 mil millones de dólares. Esos recursos se invertirán en 2 mil 539 proyectos empresariales.
De acuerdo con datos proporcionados por la misma Secretaría de Economía, de todos los proyectos que se consideran dentro el Plan México, por lo menos un 90 por ciento tienen que ver con el sector petrolero, en tanto que en el área extractiva se contemplan un total de 600 proyectos mineros.
De todos los proyectos mineros que están considerados dentro del llamado Plan México, que es la principal joya de la corona de la administración Sheinbaum, se sabe que esto abrirá la puerta a la entrega de 130 minas de oro, 70 minas de cobre, y 180 minas de litio.
La inversión de la industria extractiva de capital extranjero ha sido confirmada por el propio secretario de Economía, Marcelo Ebrard, el que -en reuniones con hombres de negocio de Estados Unidos- ha referido el trato preferencial que las ofrece el gobierno de la Cuatro Te a los que quieran invertir sus millones de dólares en el sector minero.
Regalan el litio
Con la intención de poder presumir, en este gobierno sin logros, un índice tan valorado en las economías de capital, como es el índice de Inversión Extranjera Directa (IED), la presidente Claudia Sheinban ha ofrecido trato preferencial a las empresas de Estados Unidos y Canadá.
En la pasada reunión que Claudas Sheinbaum sostuvo con el Primer Ministro de Canadá, Mark Carney, la mandataria mexicana abrió la posibilidad de que las industrias mineras de capital canadiense puedan invertir en la exploración, extracción y comercialización del litio. Eso puede ser en sociedad o sin ella con la empresa estatal mexicana, LitioMX.
Hay que recordar que, de acuerdo con el gobierno de la 4T, según el discurso de la presidenta, el Litio se encuentra nacionalizado. Pero no es así. El decreto que publicó el presidente Andrés Manuel López Obrador, que fue vendido a las masas Pro 4T como un acto nacionalista, diciendo que era una nacionalización, en realidad solo fue la definición de una zona de reserva nacional de Litio.
De acuerdo con el decreto donde se refiere que México cuenta con un polígono de tierra de varios miles de hectáreas, con altos contenidos de litio, al sur de Bavispe, Sinaloa. También refiere que la explotación del litio en México la hará la empresa LitioMX, la que se puede asociar con cualquier ente privado o público para hacer la comercialización del metal.
Hoy, según datos del Servicio Geológico Mexicano (SGM) y la dirección de Minas de la Secretaría de Economía, existen en trámite la entrega de por lo menos 80 concesiones mineras para igual número de empresas que desean explotar la reserva nacional del Litio.
Los estados con más litio concentrado en depósitos evaporíticos, según el primer mapa oficial de reservas de litio, logrado por el gobierno mexicano en 1981, son Nuevo León, en donde se ubicaron 17 posibles yacimientos; en Coahuila se encontraron 16 yacimientos; en San Luis Potosí, 13; en durango se ubicaron 10 depósitos de litio, igual que en Oaxaca.
En Chihuahua, se han encontrado 9 depósitos de Litio; en Zacatecas 8; en Puebla, Colima y Michoacán, 5 depósitos en cada estado; en Guanajuato y Sonora, fueron 3 depósitos en cada entidad; en Tlaxcala, Estado de México e Hidalgo, se ubicaron 2 depósitos, respectivamente, mientras que, en Baja California Sur, Guerrero y Querétaro, se encontró solo un depósito por cada estado.
Mientras el inventario nacional dice que en México existen por lo menos 300 regiones con altos contenidos de Litio, en forma oficial sólo se reconocen 82 puntos geográficos en donde se cuentan con Litio en altas concentraciones, suficiente para ser explotado con utilidades económicas.
En esas 82 regiones que reconoce el gobierno federal, de forma oficial, la existencia de reservas importantes de Litio, es donde el gobierno federal pretende que se instalen las empresas mineras trasnacionales que van por el apoderamiento de los 178 proyectos mineros de extracción de Litio que se contemplan dentro del Plan México.
Algo esconden
En ese contexto, cuando se avanza en las negociaciones para la entrega de reservas mineras de Litio a empresas de capital norteamericano y canadiense, la presidente Claudia Shenbaum insiste en referir, en su narrativa oficial de cara a los mexicanos, que el litio no se entrega, ni la minería está abierta a la inversión de nuevas empresas trasnacionales.
Funcionarios de economía del gobierno del presidente Trump han informado públicamente que sí hay un acuerdo con el gobierno mexicano para invertir en el sector minero, resaltando que el acuerdo de inversión para extraer minerales, además de oro y plata, también incluye la explotación de las llamadas tierras raras y los minerales críticos.
Las tierras raras, son aquellas que contienen elementos químicos de importancia para la elaboración de micro tecnología, como el Itrio, Escandio, Lantano, Cerio, Praseodimio, Neodimio, Prometio, Samario, Europio, Gadolinio, Terbio, Disprosio, Holmio, Erbio, Tulio, Iterbio, y Lutecio. Los llamados materiales críticos, son el Litio, Cobalto, Níquel y Grafito.
Hasta ahora el gobierno federal, pese a las solicitudes de información presentadas, no ha querido informar cuales son las empresas que habrán de invertir en la nueva ola de explotación minera del país, ni tampoco ha querido dar a conocer los términos del acuerdo de inversión que nuevas mineras harán en suelo mexicano.








