El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, desmiente categóricamente cualquier vínculo con esquemas de financiamiento irregular mencionados en el libro de Julio Scherer Ibarra. El mandatario lamenta que una amistad de años se vea empañada por la falta de una “fe de erratas” indispensable.
HERMOSILLO, SONORA. – En un posicionamiento contundente que marca una ruptura pública con uno de sus colaboradores históricos más cercanos, el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, rechazó de manera categórica las insinuaciones de financiamiento ilícito que han circulado recientemente en el ámbito editorial y político.
A través de un mensaje directo, el mandatario estatal aclaró que, durante su toma de protesta el 13 de septiembre de 2021 —y en ningún otro momento—, Julio Scherer Ibarra le advirtió sobre riesgos o esquemas de financiamiento irregular vinculados al estado.
Una aclaración pendiente
El conflicto surge a raíz de publicaciones recientes donde se alude a presuntas irregularidades en Sonora. Aunque Durazo señaló que no se le menciona directamente, la generalización imprecisa en la obra de Scherer ha generado un vacío que el gobernador exige llenar con la verdad.
“Lamento que una amistad de muchos años se vea afectada por la falta de una aclaración indispensable”, sentenció el gobernador.
Durazo reveló que sostuvo una comunicación privada con Scherer hace unos días para solicitarle una precisión pública. Según el mandatario, la respuesta del exconsejero jurídico fue que se trataba de una “fe de erratas” y que los hechos referidos correspondían al año 2018, deslindando así la administración actual. Sin embargo, dicha corrección no ha ocurrido ante la opinión pública.
Rechazo categórico a la sombra de “Carmona”
El gobernador fue enfático al despejar cualquier duda sobre vínculos con personajes señalados por actividades fuera de la ley, como el caso Carmona:
- Integridad: Durazo asegura que jamás ha recibido recursos de procedencia ilícita.
- Confianza: Apela a la relación cercana que sostuvo con Scherer para afirmar que ambos conocen la transparencia de su trayectoria.
- Responsabilidad: Subraya que su deber como gobernador es proteger la confianza de los ciudadanos sonorenses frente a “insinuaciones falsas”.
“La historia merece ser contada como fue, no como a algunos les conviene recordarla”, finalizó Durazo, lanzando una pregunta que queda en el aire para el análisis político nacional: “¿Cuántas fe de erratas más harán falta para decir toda la verdad?”










