El académico y analista político Edgardo Buscaglia aseguró en ‘Aristegui en Vivo’ que el mundo avanza hacia un escenario de creciente desorden global ante la ausencia de reglas internacionales claras, el fortalecimiento de regímenes autocráticos aliados y el aumento de tensiones entre las grandes potencias, lo que eleva el riesgo de conflictos armados de gran escala.
Redacción AN / MDS
En el marco del primer aniversario del regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, el académico y analista político Edgardo Buscaglia sostuvo en Aristegui en Vivo que el mundo atraviesa un quiebre histórico del sistema internacional construido tras la Segunda Guerra Mundial y advirtió que la actual deriva favorece la expansión de regímenes autoritarios y un aumento de los conflictos armados.
El especialista afirmó que el orden basado en las Naciones Unidas -sustentado en la no agresión entre Estados y la cooperación frente a problemas globales como el cambio climático, la pobreza o los desplazamientos masivos- “está colapsando”. Desde su perspectiva, este proceso comenzó antes de la llegada de Trump a la Casa Blanca en 2017 pero fue el presidente quien lo “formalizó”.
En ese sentido, subrayó que Trump “ya declaró que no se va a regir Estados Unidos por el derecho internacional” y que adoptó una doctrina de “esferas de influencia”, bajo la cual las potencias pueden reclamar países o regiones como parte de su área de control. Para Buscaglia, este enfoque “la historia demuestra que conduce a más guerras” y anticipa “un desorden internacional, hacia un caos internacional regido por una alianza entre autocracias”.
El analista se refirió al anuncio de Trump sobre la creación de una alianza de 60 países, que, a su juicio, agrupa principalmente a líderes con estilos autocráticos. Señaló que este bloque busca reemplazar a las Naciones Unidas y lo comparó con los periodos de inestabilidad que precedieron a la Segunda Guerra Mundial.
Como ejemplos de esta tendencia, mencionó las recientes declaraciones de Trump sobre Groenlandia y el Canal de Panamá, así como la política de Estados Unidos hacia Venezuela, con la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Sostuvo que Washington estaría avalando la continuidad del aparato de poder en Caracas con Delcy Rodríguez, mientras más de 700 presos políticos permanecen encarcelados.
Buscaglia advirtió que Trump “va a promover a sistemas políticos autocráticos, autoritarios, que van a formar una alianza internacional” con esquemas similares a los de Hungría, Eslovaquia o Rusia.
Para fundamentar su diagnóstico, citó datos sobre el aumento de la violencia entre Estados: entre 2014 y 2025, dijo, se registraron en promedio 115,000 muertes anuales por conflictos armados interestatales, frente a 16,000 en la década previa. Según su lectura, esto refleja que “el orden internacional que estaba regido por los principios que todos los países habían aceptado […] ha colapsado, y nada lo ha reemplazado”.
Asimismo, aludió a un informe del Eurasia Group, consultora dirigida por Ian Bremmer, que habría concluido que “la democracia republicana norteamericana ha muerto”. Para el especialista, Trump estaría construyendo “un marco institucional autocrático” y avanzando hacia “un capitalismo de Estado al estilo chino”.
Alertó que esta tendencia debilita la cooperación internacional frente a desafíos globales como el cambio climático o futuras pandemias, y crea incentivos para nuevas guerras e invasiones, tanto en África como en Asia, incluida Taiwán. Advirtió que este escenario es especialmente problemático para democracias como las de México y Canadá.

El académico sostuvo que las señales que ya se observan no son especulativas ni hipotéticas, sino procesos en curso. Recordó que, cuando Trump insinuó públicamente que el primer ministro de Canadá era “el gobernador de un estado norteamericano”, muchos lo interpretaron como una broma. Sin embargo, afirmó que aquello anticipaba una postura de sometimiento político y económico hacia otros países.
“No era un chiste, estaba anunciando que quería a Canadá sometida al poder norteamericano de la misma manera que quiere a Venezuela, Argentina y a otros países de Latinoamérica sometidos al poder norteamericano”, dijo.
El analista vinculó esta visión con la búsqueda de control sobre territorios ricos en recursos estratégicos, particularmente las denominadas tierras raras. Señaló que estos minerales, esenciales para la fabricación de turbinas, baterías para vehículos eléctricos y armamento, se encuentran en países como Brasil, Venezuela, Groenlandia y Congo, todos ellos en la mira de Washington.
En el ámbito interno de Estados Unidos, el académico aseguró que la administración Trump ha avanzado en prácticas que vulneran libertades civiles. Acusó una “militarización” de los estados federales, restricciones a la libertad de expresión y de prensa, y operativos de seguridad que afectan tanto a migrantes como a ciudadanos estadounidenses.
Como ejemplo, mencionó el allanamiento reciente a la vivienda de un periodista del Washington Post, hecho que calificó como inédito en la historia del país. “Estamos marchando hacia una autocracia que parecía estar marchando en cámara lenta durante la primera administración de Trump y que ahora lo está haciendo en cámara rápida”, afirmó.

Buscaglia también se refirió a lo que considera un uso racializado de la fuerza por parte de autoridades estadounidenses, respaldado, según él, por decisiones de una Suprema Corte influida por nombramientos de Trump. “Por tu simple apariencia racial se te puede detener en Estados Unidos de Norteamérica”, sostuvo, y añadió que, de tener una apariencia que “no le gusta a Trump”, él mismo evitaría viajar al país.
Más allá de Estados Unidos, el analista alertó sobre un vacío de gobernanza global. A su juicio, la erosión del sistema multilateral encabezado por la ONU ha dejado al mundo sin reglas claras de interacción entre potencias, lo que incrementa el riesgo de guerras regionales. “Al no haber reglas que reemplacen a las de la ONU, tenemos un caos internacional”, dijo, y advirtió que las distintas concepciones de “esferas de influencia” de Trump, Vladimir Putin y Xi Jinping chocan entre sí.
En este contexto, Buscaglia citó las recientes declaraciones de Sergei Karaganov, asesor cercano al Kremlin y antiguo consejero de seguridad nacional de Boris Yeltsin y Vladimir Putin. Según el analista, Karaganov afirmó que Europa “es un enemigo de la humanidad” y que debe ser sometida por Rusia, incluso mediante armas nucleares si Moscú se siente amenazado en Ucrania. Añadió que el propio Karaganov predijo un posible ataque a Polonia en menos de un año.
Para el analista, el mundo atraviesa el periodo más peligroso desde la crisis de los misiles de 1962 entre Estados Unidos y la Unión Soviética. A diferencia de aquella época, señaló, hoy no existen mecanismos de comunicación ni reglas claras entre potencias para evitar escaladas bélicas. “Hoy no tenemos reglas que reemplacen a las de la ONU para cooperar, para negociar. Estamos en un periodo muy grave”, enfatizó.
El académico considera que la población mundial no ha dimensionado plenamente la gravedad del momento y que las consecuencias humanas podrían ser devastadoras. “Estamos en un periodo muy oscuro, estamos caminando hacia las cavernas”, concluyó.







