EL DEBATE
El colectivo Madres Buscadoras de Sonora localizó el pasado 2 de mayo dos fosas clandestinas en un terreno cercano al Aeropuerto Internacional de Hermosillo, donde encontraron al menos seis cuerpos, entre ellos el de un hombre que sostenía entre las manos una credencial para votar. No era suya, sino la de su madre: Aurora Meléndez Herrera, quien falleció sin conocer el paradero de su hijo.
El hallazgo fue reportado por el colectivo a través de sus redes sociales, donde detallaron que el cuerpo fue identificado gracias a ese documento, un vínculo que permitió reconstruir parte de la historia del joven desaparecido. El operativo se realizó en las inmediaciones de la carretera Hermosillo–Bahía de Kino.
El legado de búsqueda de una madre
Aurora Meléndez Herrera, originaria del municipio de Yécora, Sonora, dedicó sus últimos años de vida a buscar a su hijo desaparecido. Durante ese tiempo, enfrentó múltiples pérdidas: la muerte de su esposo y el cuidado de otro hijo con discapacidad. Cerró su negocio para sobrevivir recolectando latas junto a su hijo menor, mientras continuaba recorriendo caminos en busca de respuestas, de las cuales se murió sin encontrarlas.
El hallazgo de los restos de su hijo ocurrió junto a otros cinco cuerpos, de los cuales aún no se han confirmado identidades oficialmente. Sin embargo, entre las pertenencias encontradas había credenciales, celulares, carteras y libretas, algunas vinculadas con fichas de búsqueda de personas desaparecidas en 2023 y 2024, como Ulises Vázquez Montaño, de 20 años, y Alexia Fernanda Ontiveros Miranda.
Autoridades inician investigaciones tras hallazgo de fosas clandestinas
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) informó que se encuentra realizando investigaciones en el lugar del hallazgo. Aunque aún no han confirmado los nombres de las víctimas, los familiares y las integrantes del colectivo reconocieron el cuerpo gracias a la credencial del INE de doña Aurora, que el joven aún sostenía entre sus manos.
El grupo Madres Buscadoras de Sonora, fundado en 2019 por la activista Ceci Flores, ha localizado más de 2,000 cuerpos en diferentes puntos del estado, en su mayoría a partir de denuncias ciudadanas y sin apoyo directo de las autoridades.











