Espera López Caballero el mejor momento para reingresar a la política



Dedicado de lleno a disfrutar a plenitud a su familia y poner al día su despacho contable, el exalcalde Alejandro López Caballero dice en tono jocoso “ahora todavía estoy disfrutando mi largo sabático, alejado de la política y de la administración pública".

Oscar Castro y Fernando Gutiérrez Dossier Politico

Dia de publicación: 2018-10-11


Quien fuera presidente municipal de Hermosillo de 2012 al 2015 lanza un mensaje y pide no darlo por descartado, ni escatimarle el derecho que le asiste de reincorporarse al mundo de la política partidista, incluso, de participar para buscar algún cargo de elección popular aún no definido.  Por hoy.

“Eso, si las circunstancias se prestan y si las condiciones están dadas en el entorno partidista. No soy de los que se casan con una idea o se encaprichan con un proyecto o aspiración.

Me queda claro que nos tocó nuestro tiempo y lo vivimos con esmero y pasión; ahora estamos reflexionando las cosas desde afuera. Yo estoy dedicado al cien por ciento a disfrutar a mi familia y atender mi negocio que por algún tiempo –por decisión propia- desatendí para incursionar en la administración pública y la política; lo hice con mucho gusto y entusiasmo”, afirma tajante este hermosillense hasta el tuétano.

En entrevista vía telefónica concedida al director de Dossier, Oscar Castro, el ex jefe de la comuna capitalina habla abiertamente de su pasado reciente y su futuro político, aún sin definir a cabalidad, y si ya lo hizo, no lo ventila por cautela política.

En la charla, asegura que se siente tranquilo de su desempeño en la alcaldía durante el período 2012-2015, tiempo en el que logró tejer buenas relaciones y servir a miles de familias hermosillenses de todos los sectores citadinos y del área rural.

Tras breve pausa para reacomodar las ideas, desliza que quizá hubiera podido hacer más por los hermosillenses. “Pero las condiciones económicas y climatológicas fue lo que nos partió la madre; eso y fue lo que me quitó la oportunidad de un cierre de administración como hubiera querido que fuera…como lo merecen los hermosillenses: con más acciones a su favor y en el rescate de los espacios urbanos para niños y jóvenes”, añade.

Alejandro López Caballero recuerda durante la entrevista aquel negro día 16 de agosto del 2015, faltando escasamente un mes para concluir su gestión, cuando Hermosillo resintió una de las lluvias más agresivas de las que haya tenido memoria la gente de la región centro del estado.

Por aquella fecha, bastaron tan solo unos minutos para que se precipitaran por lo menos 140 milímetros sobre una ciudad no muy acostumbrada a soportar fenómenos de tal densidad. 

A saber, fue la lluvia más copiosa registrada en las últimas décadas. En solo unos instantes la capital sonorense quedaba al borde del colapso, registrando graves daños en la infraestructura vial y en el equipamiento urbano en general, y del área rural, ni se diga.

En el último trecho de la gestión del panista, otras lluvias menos severas se sucedieron por varios días a la de mayor intensidad, pero todas, iniciaron tempranamente y se intensificaron para agosto. De esto, hace poco más de tres años. 

Los meteoros habían reducido muchas calles de la ciudad a nada; se requerían de recursos millonarios extras para reparar los daños; recursos que no se tenían y los que se solicitaron con urgencia a la federación, nunca llegaron y, otros, tardarían en llegar, pero le retocarían a la próxima administración que encabezaría un priista.

Parte del escaso presupuesto del que disponía la comuna para sobrellevar las últimas semanas de la administración de López Caballero, este dispuso prácticamente de todos los haberes de la tesorería para hacer frente a los estragos, sobre todo, la urgente reparación de los daños provocados por las inundaciones pluviales en 13 pozos de zona rural de Las Malvinas, al noreste de la ciudad, así como para reparar el acueducto que conduce el agua a la zona urbana que resultó severamente averiado.

Los medios informativos por esos días reportaban in caos total: el Museo de Arte en Sonora (Musas) y el hospital Ignacio Chávez sufrieron inundaciones; en el bulevar Luis Donaldo Colosio se abrió un socavón de 4.5 metros de diámetro y 250 colonias y barrios citadinos quedaban sin abastecimiento de agua potable. 

En ese tiempo, el ayuntamiento estimó que solo la reparación del drenaje profundo en la calle Colosio demandaba por lo menos 3 millones de pesos de inversión.

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) reportaba la suspensión de la energía eléctrica a 89 mil clientes del área urbana y rural de Hermosillo a consecuencia de los daños causados en los tendidos y subestaciones de la ciudad a causa del meteoro.  

San Pedro El Saucito, La Victoria, El Tazajal, El Tronconal, San Miguel de Horcasitas, Rayón, Fábrica de los Ángeles.  Opodepe y Merésichic habían sufrido daños cuantiosos y sus calles parecían zona de guerra. Por fortuna no se reportaban desgracias personales.

La Unidad Municipal de Protección Civil daba cuenta, entonces, de 83 mm de lluvias en el sector norte; 76 mm al este; 67 mm al sur y 140 mm al oeste, y rachas de viento de hasta 140 kilómetros por hora.

Este fenómeno meteorológico fue, sin duda, una amarga despedida para la administración municipal de López Caballero, como él mismo alcanzara a mal recordar. 

Unos días posteriores a las inoportunas lluvias de aquel verano, López Caballero entregaba la administración al priista Manuel Ignacio “El Maloro” Acosta, hoy de triste recuerdo entre los hermosillenses.

Tres años después, el priista entregaría al nuevo gobierno municipal emanado de morena y personalizado en Célida López Cárdenas, una ciudad colapsada en todos los sentidos. Y no precisamente a causa de las lluvias.

Colapsada, primero, por falta de mantenimiento de la infraestructura urbana y al abandono en la prestación de los servicios públicos básicos, caso este de limpia y recolección de basura, además de una seguridad pública literalmente abandonada a su suerte. 

En sí, El Maloro dejaba tras una graciosa huida una ciudad en ruinas ante la ignominia hacia la ciudad y quien en ella vive, además del desgano demostrado en el gobernar, que decir de las arcas de una tesorería municipal saqueadas y con las reservas territoriales de la ciudad en manos de particulares y allegados al grupo político que mal gobernó la capital.

“En el caso de mi gestión, en general podría decir que fue aceptable, quizá no perfecta, pero si nos esforzamos al máximo por hacer lo mejor en favor de los hermosillenses, lo que resultó adverso a la ciudad fue por causas de la naturaleza y de apoyos desde la federación en una emergencia grave, como las lluvias de ese año.

En nuestra gestión más de diez mil familias tuvieron regularizado el suelo de su vivienda; otra cifra similar de niños y jóvenes accedieron a un espacio donde practicar alguna actividad deportiva”, dice orgulloso el empresario nacido y creado en el corazón del barrio El Mariachi de la misma capital que gobernó.

Por lo demás, este contador público egresado de la Universidad de Sonora dice que su aspiración legítima de ser presidente y servir a los hermosillenses, “gusanito” que desde joven se engendró en él, se cumplió a cabalidad, de lo cual, dice sentirse muy satisfecho. Más por haber servido a miles de familias hermosillenses.

“Nadie puede decir que en mi gestión falló la prestación de algún servicio público, o que se suspendió la recolección de basura por falta de unidades; o que no hubo para pagar la gasolina y se paralizaron las patrullas y la ciudad quedó sin seguridad pública y vigilancia de elementos de tránsito. 

Con esfuerzos, pero logramos sacar avante la administración hasta el último día, a pesar de que los recursos se nos reducían cada vez más por parte de la federación.

Puedo decir con seguridad que entregué un ayuntamiento, si, lastimado por causas ajenas a mí, como fueron las lluvias al finalizar el trienio, pero funcionando y con su tesorería sana”, dice en tono recriminatorio el ex edil capitalino.

¿Es complicado administrar una capital como Hermosillo desde la presidencia municipal?, le suelta a boca de jarro el director de Dossier.

“Uy sí… no te imaginas qué tan complejo es administrar una ciudad tan grande como Hermosillo y tan demandante. Desde afuera se ve una cosa, pero dentro, hay muchos recovecos desconocidos para el grueso de la gente, que es lo que no te permite, como autoridad, aterrizar libremente los proyectos que has propuesto a quienes votaron por ti o te han pedido que realices.

Si el Papa fuera presidente municipal de una ciudad como Hermosillo, igualmente se enfrentaría a infinidad de complejidades y caerían sobre él, criticando sobre su gestión, eso es natural en momentos que dejas un cargo”, ilustra jocosamente el contador Alejandro López Caballero.

Luego, añade solemne:

El municipio es la instancia de poder que de primera mano tiene el ciudadano para resolver sus problemas y demandas, desde recoger el perro muerto en la esquina de una calle, hasta la gestión de grandes obras de infraestructura. La gente demanda soluciones rápidas, no sabe de tiempos presupuestales y le asiste la razón en ello.

La realidad es que los otros gobiernos (federal y estatal) no le dan la libertad al presidente municipal para cumplir cabalmente con las demandas ciudadanas en respuesta a los que gobierna.

En México, prosigue, prevalece una política presupuestal errónea en cuanto a la distribución de los recursos a estados y municipios; el que actualmente se utiliza en el presupuesto de egresos es obsoleto e inoperante para la nueva realidad y exigencia de las ciudades. 

Pero a los estados y la federación no les conviene reformar este sistema, porque iría en perjuicio de sus propios ingresos presupuestales”.

Quien fuera secretario de Hacienda en el gobierno de Guillermo Padrés y que renunció al cargo a la mitad del sexenio para postularse como candidato y a la postre ocupar la alcaldía de Hermosillo por el PAN, reprocha que la federación se quede con la mayoría de los recursos que le corresponden a los municipios y los estados en función de la captación fiscal que estos realizan.

“Ahí es donde radica el problema. En la forma que la Secretaría de Hacienda distribuye los recursos derivados de los impuestos ciudadanos, y eso es lo que mantiene a los municipios en el suelo, sin poder avanzar de acuerdo a su potencial. Es el caso de Hermosillo”, lamenta.

Por otro lado, el exalcalde hermosillense reprocha el hecho que los propios municipios se hayan adjudicado atribuciones que no le corresponden mediante reformas a su estructura.

No le corresponden en cuanto a la realidad de las ciudades y parte de su gasto lo destina a mantener entidades que duplican funciones con otras del gobierno del estado, incluso, la federación. 

El municipio es el responsable de una buena prestación y operación de servicios públicos, el mantenimiento y ampliación de los espacios urbanos para uso y disfrute de la gente; la responsabilidad de los ayuntamientos es mantener la ciudad en buen estado, limpia, funcional y vigorosa, con vialidades ágiles y garantizar una seguridad sobre el patrimonio y la integridad física de quienes viven en ella. 

El ayuntamiento debe de estar al servicio de la ciudadanía y resolver todos los problemas que le aquejan, en sí, está para contribuir a mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

¿Pero qué ha pasado? A través de las administraciones que llegan y se van, se han ido creando oficinas burocráticas que solo engordan la nómina y distraen la función principal de un Ayuntamiento. Ha crecido la burocracia municipal creando entidades municipales iguales al estado y la federación misma. 

Por ejemplo, hay un instituto de la mujer municipal y otro del estado; dos direcciones de cultura, dos del deporte y así hay varias dependencias municipales que le cuestan al municipio y que el estado y la federación operan otras con la misma función y también le cuestan; algunas, incluso, menos que lo que eroga un ayuntamiento en su similar.

Lea en la siguiente entrega:
“Célida López es mi amiga, es una mujer capaz y sacará a Hermosillo adelante: López Caballero. 


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Comentarios



Jorge Luis

Dios nos libre de ese ratero

2018-10-11

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