"Es posible que si AMLO llega a la presidencia se modere, como pasó con Ollanta Humala"



El secretario del equipo económico del candidato presidencial chileno Sebastián Piñera analiza la situación de la región.

Tomado de: Ignacio Fidanza (Santiago) / La Política Online

Dia de publicación: 2017-07-10


Llueve sobre la avenida Apoquindo, la zona corporativa de Las Condes erizada de torres, donde Santiago se asemeja a las capitales del primer mundo. En el piso 18 con una impresionante vista de la ciudad y la Cordillera nevada, el ex presidente Sebastián Piñera tiene sus oficinas políticas.

Carlos Ríos es el secretario ejecutivo de los equipos económicos del ex presidente que acaba de emerger triunfante en las primarias de Chile Vamos, la coalición de centroderecha que se prepara para regresar al poder a fin de este año, cuando Chile realice sus elecciones presidenciales. Amable y muy serio con los números -una de las mejores tradiciones del nuevo Chile- acepta hablar con LPO sobre su país y la región.

¿Cómo ve la situación económica de Chile?

Con el cambio de administración de Piñera a Bachelet, Chile modificó el rumbo de los últimos años. Un ejemplo: mientras con Piñera en sus cuatro años se creció en torno al 5,3 por ciento y el mundo a un 4,1 por ciento -es decir Chile crecía por sobre el mundo- hoy la proyección que tenemos indica que en los cuatro años de Bachelet, Chile va a crecer apenas 1,8 por ciento, muy por debajo del 3,4 por ciento que va a crecer el mundo. Hace 30 años que Chile no tenía una situación de tan bajo crecimiento, desde la crisis de los años ochenta.

Hace treinta años que Chile no tenía una situación de tan bajo crecimiento e inversión como la que tenemos durante esta presidencia de Bachelet. En el gobierno de Piñera se creaban 250 mil puestos de trabajo por año, hoy estamos en 80 mil.

¿Por qué cree que pasó esto?

Sin dudas se lo atribuimos al cambio de administración y las reformas que ha intentado impulsar Bachelet. Se menciona la caída del precio de los commodities, pero eso a nuestro juicio es un tercio del problema, los otros dos tercios son reformas que han generado un impacto en la economía, como la tributaria que frenó la inversión. Chile va a entrar en su cuarto año de contracción de la inversión, cosa que no veíamos desde el tiempo de la Unidad Popular.

O la reforma laboral que se concentró en fortalecer los sindicatos pero dejo de pensar en la complejidad del mundo laboral de hoy. El efecto ha sido que antes de este gobierno de Bachelet se creaban alrededor de 250 mil nuevos puestos de trabajo por año, gran parte de ellos con contrato, hoy tenemos una tasa de creación de empleo de 80 mil por año y gran parte de ellos informales y sin seguridad social.

¿Incidió en algo esta figura de la retroexcavadora que lanzó en su momento la coalición de Bachelet, como una metáfora que había que refundar el modelo chileno?

Chile es uno de los ejemplos de éxito de la transición hacia la democracia, porque tuvo una virtud: fue pacífica e implicó generar acuerdos. Esto es muy necesario en Chile donde tenemos períodos presidenciales de cuatro años: ¿Qué tipo de transformación social o económica podes instalar en cuatro años? Ninguna. Por eso, todo lo que va a perdurar en el tiempo necesita de acuerdos.

La Nueva Mayoría de Bachelet hizo una lectura de la sociedad que nosotros no compartimos, ellos dijeron que Chile estaba en una incipiente crisis producto de las enormes desigualdades sociales de nuestro país y se había creado una fractura social que podría provocar un estallido, si no se enfrentaba decididamente la desigualdad.

A partir de ese diagnóstico, toda la agenda del gobierno de Bachelet se enfocó en reducir las brechas de desigualdad.

Bachelet partió del diagnóstico que Chile estaba al borde del estallido por su enorme desigualdad y lanzó reformas que frenaron el crecimiento. Nosotros no lo compartimos. Chile pasó de un 50 por ciento de pobres en los noventa al 11 por ciento y surgió una clase media que está buscando como insertarse en este nuevo país.

Nosotros no desconocemos que existan problemas en distribución de ingresos, pero creemos que Chile avanzó mucho, sólo hay que recordar que a principios de los noventa el 50 por ciento de la población era pobre y hoy es un 11 por ciento o menos. Chile se transformó en un país de clase media y nuestra lectura es que la crisis de confianza no tiene que ver con esta idea de una fractura social sino con la emergencia de una clase media que tiene que insertarse en este Chile nuevo, es parte de este proceso incompleto de modernización. Por eso decimos que cuando estamos en la mitad del camino lo más nocivo es partir con una hoja en blanco, porque es desconocer los logros sociales y económicos de nuestro país en los últimos 30 años, para pasarle una retroexcavadora a los cimientos del modelo que construimos entre todos.

Leí en un memo de sus equipos técnicos que si gana Piñera, pretende implementar reformas impositivas y laboral ¿En qué consistirían?

Tenemos dos grandes frenos a nuestra economía: La inversión que está caída y por eso tenemos que enviar señales para reactivarla y creemos que si lo logramos podríamos rápidamente duplicar el crecimiento actual de la economía y llegar al orden del 3,6 por ciento del PBI y duplicar la creación de empleo, así como los salarios.

Por último, Chile tiene una vasta tradición de responsabilidad fiscal, con una regla de balance estructural para que uno logre ahorrar y gastar de manera contracíclica para que el Estados sea sustentable en el tiempo. Lamentablemente con la actual administración con compromisos como darle gratuidad total a los estudiantes universitarios tenemos un costo fiscal altísimo, creando mochilas financieras que van a arrastrar los próximos gobiernos. Por eso también queremos ser responsables y dar señales de autoridad fiscal.

¿La situación fiscal de Chile es complicada?

A nosotros ya nos pasó en el primer año de Piñera, recibimos un déficit de 3 puntos del PBI y lo dejamos en 0,6 por ciento. Hoy proyectamos que lo vamos a recibir en 3,4 por ciento del PBI. Y nos va a tocar nuevamente acomodarlo, porque creemos que es lo responsable, en cuatro años uno no se puede gastar la plata del país ni los ahorros.

Por eso, para nosotros el crecimiento es la clave. La Nueva Mayoría creía que estaba dado por la estructura productiva de Chile y no es así. Fijate que ellos proyectaron un gasto de 8.000 millones de dólares y se les cayó porque se derrumbó el crecimiento. Para nosotros crecer es la condición base para financiar los programas sociales.

El otro tema es la confianza, al principio de este gobierno de Bachelet ocho de cada diez chilenos creían que el país iba por buen camino y hoy sólo son dos de cada diez y eso tiene efectos importantes en las decisiones de consumo y lo mismo ocurre con la confianza empresarial, que demoran decisiones de inversión.

¿En que consiste la reforma tributaria?

Si tu miras los países de la OCDE, han ido bajando se tasa de impuestos corporativos desde el 28 por ciento al 24 actual, o sea han bajado cuatro puntos en diez años. En ese mismo período, Chile los aumento de 17 por ciento a 27 por ciento. Es decir, vamos en contra de lo que hace el mundo desarrollado. Hay que volver a estar en esa sintonía para atraer inversiones. Pero esto hay que hacerlo en un marco de responsabilidad fiscal y sin endeudar al país. No podemos hacer lo de esta administración donde no sólo crece el déficit y la deuda, sino también el empleo público. Y eso también lo queremos mirar bien, porque ese empleo público ha hecho que las tasas de desempleo no se disparen, pero creemos que no es sustentable.

Por otro lado vamos a recuperar la tradición chilena de inversiones público privadas y lanzaremos un shock de obras de infraestructura de 20 mil millones de dólares.

¿Que porcentaje del PBI representa la obra pública en Chile?

La inversión total en Chile representa hoy un 22 por ciento del PBI, tomando público y privada, en nuestro gobierno alcanzó un pico del 26 por ciento.

El presidente Macri de Argentina tiene una buena relación con Piñera, se reúne bastante seguido, ambos provienen del mundo empresario y se supone que tienen afinidad ¿Cree que si gana Piñera habrá algún impacto en la relación bilateral?

Sin duda que el presidente Piñera tiene relaciones personales extraordinarias con el presidente Macri y también entendemos que Argentina después de un primer año de normalización luego de los Kirchner, está en la búsqueda de insertarse como un actor económico relevante en la región y en ese sentido, Argentina es para nosotros un socio clave.

La presidenta Bachelet tomó una buena decisión cuando propuso que Argentina se incorpore como miembro observador de la Alianza del Pacífico. Nosotros apoyamos ese proceso y creemos que en dos años podría ser miembro pleno.

Nosotros quisiéramos que Argentina sea un miembro pleno de la Alianza, una vez que pueda resolver todo aquello que le impide entrar y creemos que en un plazo de dos años esto es perfectamente posible que se incorporen en plenitud a este bloque.

¿Por qué es importante que se sume Argentina a la alianza del Pacífico?

Creemos que es fundamental porque esta alianza que hoy integran Chile, Perú, México y Colombia, es un bloque que busca eliminar barreras de comercio entre los miembros, y para proyectarnos en el comercio mundial necesitamos crear economía de escala entre países que creen en el libre mercado y la democracia.

Se trata además de un bloque que contrasta muy fuertemente con otros como el Mercosur y el Alba. Esto se ve cuando comparas Perú y Venezuela, países con comportamientos en inflación, crecimiento e inversión radicalmente distintos, pese a estar en la misma franja del Pacífico. Entonces, vemos que en Latinoamérica conviven dos almas y Argentina ha tomado la vanguardia en contra del populismo que reinó en los últimos años en la región y donde el chavismo fue clave para contagiar otros países.

Por eso vamos a apoyar la incorporación de Argentina a la OCDE.

Por otro lado, México que está en la Alianza del Pacífico y la OCDE el año que viene elige presidente y hoy lidera las encuestas Andrés Manuel López Obrador, señalado por algunos como un populista. ¿Cómo lo ven, es un riesgo esto, estamos hablando de la economía más grande de la Alianza del Pacífico?

Lo que pasa con López Obrador después de tantos años del PRI y el PAN con una situación real de descontento de la ciudadanía mexicana, pareciera que por fin ha encontrado las condiciones para ser la válvula de escape del sistema.

Ahora, teniendo en cuenta que lleva tantas décadas en política y ha gobernado la ciudad de México, hay que darle el beneficio de la duda. En muchos casos pasa que candidatos de izquierda con discurso anti neoliberal y cierto gusto populista, una vez que asumen el poder se tienden a moderar. López Obrador tiene una trayectoria gigante, entiende como funciona el Estado y si llegara a dar el caso que fuera presidente de México, creo que hay que darle el beneficio de la duda.

Ante un posible triunfo de López Obrador en México nuestra posición es darle el beneficio de la duda, no sería el primer candidato que una vez que asuma la Presidencia se modere, como ocurrió con nuestro vecino Ollanta Humala.

Hoy, todos los analistas internacionales más que dar un pronóstico específico están en esta expectativa de ver que es lo que propone y hace. Porque él ha enunciado cuestiones generales de la lucha contra la corrupción o revertir decisiones del presidente Peña Nieto, pero siempre en un ámbito muy general.

Por otro lado, todavía falta y recordemos que con el presidente Calderón también estuvo súper apretada la elección. Es decir, todavía no está cien por ciento cerrada esa elección y aún cuando sea electo, lo razonable es darle el espacio para que presente sus propuestas económicas y siendo México un país tan integrado al mundo y una tradición de comercio tan consolidada, veo difícil que además sin tener mayorías parlamentarias pueda hacer transformaciones tan profundas.

Nuestra posición es estar expectante a lo que pasa y si gana ver que propone en concreto, pero siempre darle el beneficio de que eventualmente se pueda moderar una vez que asuma la presidencia, como ocurrió con nuestro vecino Ollanta Humala que apareció en el escenario con un discurso nacionalista bien duro, pero una vez que asumió la presidencia fue bastante centrista y moderado. Al igual que el Pepe Mujica que reconoce que uno puede tener una tradición y una ideología que lo inspira, pero gobernar es distinto.


http://www.lapoliticaonline.com.mx/nota/102113-es-posible-que-si-amlo-llega-a-la-presidencia-se-modere-como-paso-con-ollanta-humala/

Este contenido ha sido publicado originalmente por Dossierpolitico.com en la siguiente dirección: http://www.dossierpolitico.com/vernoticias.php?artid=193112 Si está; pensando en usarlo, debe considerar que está protegido por la Ley. Si lo cita, diga la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. Dossier Politico

Comentarios



Aún no existen comentarios

Sé el primero en comentar ésta nota

Comentar nota



Su correo electrónico no será publicado.
Son obligatorios los campos marcados con: *