La prevención navideña en el sector comercial





Roberto Fleischer Haro/


Dia de publicación: 2018-12-05


Nicolas Alfredo Gómez Sarabia, secretario del Ayuntamiento, indicó que se darán únicamente 180 permisos para la ubicación del Tianguis Navideño en el Jardín Juárez. 
Para los comerciantes del centro de la ciudad el robo hormiga es algo común de todos los días, los maleantes tienen estrategias elaboradas para poder realizar hurtos sin que sean detenidos por la autoridad, o en su defecto, saben cómo evadir a la policía.

Los vendedores del centro de la ciudad aseguraron tener identificados al menos un grupo de seis personas que hacen de las suyas en los comercios y que se reúnen en el Mercado Municipal, pero dijeron que la Policía Municipal se limita a detenerlos y soltarlos en otro sitio.

"En todo el centro es igual, hay un grupito de cacos, pungas mete mano (carteristas) que la policía ya sabe quienes son, se la llevan en el mercado, los detienen y al rato los sueltan en otra parte para que no digamos nada", dicen los comerciantes más los ambulantes.

No han presentado denuncias ante el Ministerio Público porque consideran que los trámites son muy largos para que después los ladrones salgan libres, por lo que es mejor estar atentos a quienes entran a los comercios.


El principal problema es el robo hormiga, ya que si bien no se presenta el asalto a mano armada, los delincuentes aprovechan la distracción de los encargados para robar, eligiendo la noche como hora para actuar ya que es cuando disminuye la vigilancia policial.

Los maleantes para todo tienen maña, ya que aunque exista vigilancia en el centro de la ciudad, siempre encuentran la forma de evadirlos y aprovechan principalmente comercios donde las encargadas son mujeres que están solas.

En el proceso de captura y aprehensión de asaltantes, los comerciantes tienen responsabilidad, pues ha habido casos en que, ya detenidos los responsables, los afectados se desdicen antes el Ministerio Público, por temor a represalias. 

"Nos hemos encontrado reacios a personas, a comercios asaltados, en querer reconocer a las personas que los han robado, vamos y aprehendemos a la persona, se los llevamos al establecimiento y lo reconocen físicamente, pero ya al llevarlo a la instancia ministerial se desdicen"

"Le da pie a que el abogado defensor de estas personas encuentre un hueco en uno de esos eslabones, un eslabón débil y este mismo se rompa; es muy desesperante como ciudadano que el mismo infractor vuelva -qué a los meses, a los días otra vez a delinquir".

Las primeras manifestaciones comerciales en la vía pública que existieron en el México prehispánico se dieron a través del “tianguis”, una zona de intercambio (trueque)  que se realizaba cada cinco días y que variaba en sus productos dependiendo de las características de la población a que se dirigían.

Su función primordial era el establecimiento de relaciones comerciales entre el campo y la ciudad. A los comerciantes de esa época se les denominaba “pochtecas”

El comercio en la vía pública es un fenómeno complejo de características multifactoriales, con implicaciones económicas socioculturales y políticas profundamente arraigadas a las economías urbanas de los países en desarrollo, incluso en países considerados como desarrollados.

Resulta innegable que la economía informal, en general y en particular, ha sido una válvula de escape para la falta de soluciones formales a los problemas económicos de baja productividad, desempleo y bajos sueldos de la población trabajadora. 

Sin embargo, en todas las ciudades del mundo, debido a sus propias características o por necesidades adquiridas se da el fenómeno del comercio en la vía pública.

Este comercio llamado informal o ambulante, genera en la mayoría de los casos, inseguridad de varios tipos, tales como: patrimonial, legal, física, vial y de salud.

Las características de las instalaciones que utilizan  (en el caso de fijos y semifijos) crean zonas irregulares e inseguras, debido a que utilizan grandes secciones de espacio urbano, como pueden ser las banquetas y calles, provocando con esto, que existan bloqueos en el paso peatonal y vehicular.

Por la manera en que están acomodados los locales, obstruyen totalmente la visión, existe insalubridad y no cuentan con las medidas de seguridad necesarias en caso de algún siniestro, como incendios o explosiones.

Las razones que generan este problema,  se deben a la necesidad de empleo con una remuneración mayor a la conseguida en un trabajo tradicional, a los bajísimos costos de instalación y de operación, a las deficiencias en las legislaciones y a la facilidad de ofrecer productos acercándolos a los consumidores.

Las anteriores razones, influyen en los comerciantes de manera importante en la decisión de los ciudadanos de ofertar de esta forma sus productos.
Se ha buscado constantemente la posibilidad de controlar, ordenar y dar seguridad, tanto al negociante como a ciudadanos en general, implementando reglamentaciones y leyes que al final resultan inoperantes o no son aplicadas.

Estos comerciantes al instalarse en las banquetas y calles generan espacios ocultos muy difíciles de vigilar por las autoridades policíacas, por lo que esta situación es muy bien aprovechada por delincuentes y viciosos.

Por otra parte,  los proveedores que trabajan en los cruceros también implican una inseguridad para los conductores, ya que pueden presentarse robos, altercados y graves problemas en la vialidad, así como daños físicos a los mismos comerciantes o automovilistas.

Estadísticas en los municipios indican  que, tanto en crucero como en áreas invadidas se dan una muy importante cantidad de ilícitos, como asaltos, robos, lesiones, riñas e incluso homicidios,  al amparo de la nula visión que las autoridades policíacas tienen en esas áreas.

Las soluciones implementadas hasta la fecha, nunca han sido definitivas y la problemática sigue, aunque es importante mencionar los esfuerzos realizados por las autoridades, como el instalar a estos comerciantes en espacios diseñados para ellos, con áreas vigiladas y con medidas de seguridad para evitar cualquier tipo de siniestro.

Legalmente existen disposiciones y reglamentos que son seriamente impugnados por los líderes y quienes ofrecen sus mercancías, mismos que crean también una alta tentación de corromper.

Para resolver este problema, se necesitan estudiar todas sus características, ya que, existen diversas condiciones que son determinantes,  como los  costos para el comprador, calidad de producto, derechos de autor, utilidades, defraudación fiscal, contrabando, libertad de horarios, imagen urbana, empleos bien remunerados, cultura popular, educación, tradiciones, lugares de estacionamiento, facilidad de tramites, salubridad y lo más importante: hacer que la seguridad en estas áreas sea eficaz para el mejor desarrollo de la comunidad y de la imagen urbana.

Es importante hacer conciencia, como compradores y vendedores,  autoridades y líderes, ciudadanía y empresarios, para que con el esfuerzo común, esta problemática pueda tener soluciones y todos salir beneficiados.

Roberto Fleischer Haro.
 Miembro de la IV generación de egresados de la Escuela de Policía del Estado de Sonora. 
Registro Nacional de Seguridad Pública FEHR440205H26223583 de fecha 12/19/2000


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