Un documento de la extinta Dirección Federal de Seguridad (DFS), fechado en 1985, señala a Ismael “El Mayo” Zambada como presunto responsable del secuestro, tortura y amenazas contra integrantes de Antorcha Campesina en Culiacán.
Juan Hernández
Antes de su arrepentimiento en Estados Unidos, aún mucho antes de que fuera uno de los narcotraficantes más buscados del planeta, un terrateniente amedrentaba a organizaciones campesinas en Sinaloa durante los años 80, todavía con un país bajo la hegemonía del priismo.
Mientras Ismael “El Mayo” Zambada aseguró ante una corte de Estados Unidos que la violencia “debe terminar” y exhortó a las nuevas generaciones a alejarse del crimen organizado, documentos históricos de la extinta Dirección Federal de Seguridad (DFS) muestran un episodio que contrasta con ese mensaje o quizá lo refuerza: ya desde su adultez temprana el capo estaba inmerso en actividades criminales. Tortura y amenazas
Uno de esos archivos, fechado el 20 de junio de 1985, identifica a Zambada García, de 35 años, como un pistolero que amedrentaba a la población sinaloense. El expediente de la antigua agencia de inteligencia del Estado recopila una denuncia difundida por integrantes de Antorcha Campesina mediante volantes, tras una serie de protestas en Insurgentes Sur, en la Ciudad de México, en la que se le señala como el presunto responsable de encabezar un grupo armado que habría secuestrado, torturado y amenazado de muerte a varios activistas campesinos en Sinaloa.
De acuerdo con la ficha de inteligencia, el volante denunciaba que, durante la madrugada del 6 de mayo de 1985, los campesinos Estanislao López, Alfredo Murillo, Víctor Coronel, Prisiliano Landeros y Enrique Camaño fueron sacados violentamente de sus viviendas y trasladados a las afueras del poblado de Estancia de los Burgos, en Culiacán.
El documento sostiene que las víctimas fueron interrogadas, torturadas y amenazadas para que abandonaran una lucha agraria que, según la denuncia, mantenían desde hacía 16 años sin obtener una respuesta satisfactoria por parte de la entonces Secretaría de la Reforma Agraria (SRA).
La ficha atribuye estos hechos a un grupo de pistoleros presuntamente encabezado por Ismael Zambada, aunque se trata de un reporte de inteligencia que recopila una denuncia y no de una resolución judicial.

Del presunto uso de la violencia al arrepentimiento ante la justicia de EU
Tras ser el criminal más buscado del mundo a pasar el resto de su vida en la Unión Americana. El 20 de julio, se confirmó la sentencia de cadena perpetua contra Ismael “El Mayo” Zambada en Estados Unidos.
Durante la audiencia, cuya carta fue difundida en exclusiva por Milenio y la periodista Azucena Uresti, el histórico líder del Cártel de Sinaloa afirmó que decidió declararse culpable porque no quería “negar la verdad” y reconoció que sus acciones causaron un profundo daño.
“Lo que hice estuvo mal. No hay justificación para ello. Entiendo que las autoridades tienen el deber de proteger a la sociedad y acepto que mis acciones me situaron en el lado opuesto a ese deber”, expresó.
También aseguró que compareció ante la corte para asumir plenamente la responsabilidad por sus actos y no para solicitar clemencia.

El llamado a terminar con la violencia: ¿qué dijo el “Mayo” Zambada?
En el mismo documento, Zambada hizo un llamado para que los jóvenes no repitan su historia y afirmó que la violencia solo deja muerte, dolor y familias destruidas.
“La violencia debe terminar. Tanto en México como en otros lugares afectados por este tipo de delitos, se pierden demasiadas vidas, se destruyen demasiadas familias y demasiados jóvenes quedan atrapados en un ciclo que solo conduce a la cárcel o a la muerte. Nadie gana en una guerra como esta”, señaló.
Finalmente, dirigió un mensaje a las nuevas generaciones.
“A la próxima generación le digo: elijan un camino diferente. No hay honor en la violencia ni nada duradero en el crimen; solo traen dolor y pérdida. No puedo cambiar lo que hice, pero sí puedo asumir la responsabilidad por ello”, aseveró.
Además de la cadena perpetua, la justicia estadounidense impuso a Ismael “El Mayo” Zambada una multa de 15 millones de dólares.
Hasta ahora no se ha informado en qué prisión cumplirá su condena, aunque su defensa solicitó que sea enviado a un centro médico penitenciario debido a su estado de salud y pidió evitar su traslado al penal de máxima seguridad ADX Florence, en Colorado, donde permanece Joaquín “El Chapo” Guzmán.








