martes, junio 23, 2026
Dossier Político
  • Inicio
  • Ayuntamientos
    • Hermosillo
  • Sonora
  • Nacional
  • Internacional
  • Economia
  • Corrupción
  • Deportes
  • Más secciones
    • Congreso
    • Cultura
    • Deportes
    • Justicia
    • Medio ambiente
    • Migración
    • Opinion
    • Recomendamos
    • Scroll
    • Seguridad Pública
    • Sociedad
    • Transparencia
No Result
View All Result
Dossier Político
Home Opinion

Sonora 2027: Toño Astiazaran ya entendió quién es el rival.

Francisco Aragon Salcido by Francisco Aragon Salcido
23 junio, 2026
in Opinion
0
0
SHARES
31
VIEWS
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsApp

No es Lorenia. No es Lamarque. Es Morena. Y, sobre todo, es la idea de que la 4T todavía puede ganar sola.

En Sonora, Antonio Astiazarán ya entendió algo que buena parte de la oposición todavía no termina de procesar: en 2027 no se va a enfrentar a un candidato de Morena; se va a enfrentar a la marca Morena.

Artículos Relacionados

Madres buscadoras, la lucha por encontrar a sus hijos

23 junio, 2026

El “Yo sí voy” de Astiazarán: la antesala de una candidatura

23 junio, 2026

Ésa es la batalla real.

No Lorenia Valles. No Javier Lamarque. No una boleta con nombre y apellido. Lo que Toño tiene enfrente es algo más complejo y, al mismo tiempo, más vulnerable: la inercia de la 4T, su aparato territorial, su capacidad de transferir votos desde el poder y la percepción —todavía viva— de que Morena sigue siendo en Sonora una maquinaria prácticamente invencible.

Pero esa percepción empieza a agrietarse.

Por primera vez desde 2018, Morena ya no se mueve en Sonora con el aire triunfal del que se sabe inevitable. Sigue siendo la fuerza dominante, sí. Sigue teniendo estructura, gobierno, programas sociales, comités, alcaldías y la ventaja brutal de gobernar. Pero ya no flota sobre la política local como una marca inmune al desgaste.

La aprobación presidencial ya no empuja igual. La narrativa del “segundo piso” no alcanza por sí sola para ordenar la sucesión. Y, sobre todo, Alfonso Durazo ya no tiene frente a sí una elección de conquista, sino una elección de defensa.

Eso cambia el tablero.

Morena sigue arriba. El problema es que ya no puede ganar sólo por costumbre.

La gran novedad de la coyuntura sonorense no es que Morena esté derrotada. Eso sería una lectura perezosa. La novedad es otra: Morena empieza a verse obligada a competir en serio.

Durante años, el obradorismo ganó en Sonora con una combinación casi perfecta: arrastre presidencial, rechazo al viejo régimen y una promesa de transformación que todavía no cobraba factura.

En 2021, Durazo fue la síntesis ideal de ese momento. No sólo era el candidato de Morena; era el candidato del presidente, del cambio y del reacomodo del poder estatal. Llegó con la ola completa.

Hoy esa ola ya no existe con la misma fuerza.

Ni Lorenia Valles ni Javier Lamarque tienen el tamaño simbólico de Durazo en 2021. Son perfiles con presencia, trayectoria y méritos propios, pero no con el aura de quien encarna una transición histórica.

No llegan montados en el mismo impulso ni cargan la misma centralidad política. Dicho sin rodeos: ninguno de los dos parece hoy un candidato capaz de ganar sólo por aparecer en la boleta con el logotipo de Morena.

Y ése es el primer dato que debería preocupar al oficialismo.

Porque cuando un partido deja de ganar por inercia, queda obligado a hacer política. A ordenar su sucesión. A procesar ambiciones. A contener agravios. A administrar egos. A defender resultados. A disciplinar estructuras. A escoger sin romper. Y Morena, justamente en eso, entra a la parte más delicada del camino.

El modelo de corcholatas le funcionó a López Obrador. A Durazo puede explotarle en las manos.

Aquí está uno de los nudos más importantes de la elección.

Morena en Sonora quiere replicar el método de las corcholatas: un proceso largo, supuestamente abierto, medido por encuestas, con varios aspirantes compitiendo por una candidatura que, en teoría, resolverá el pueblo. En el papel suena democrático. En la práctica puede convertirse en una trituradora.

¿Por qué? Porque el modelo presidencial funcionó por una razón elemental: López Obrador tenía control absoluto del proceso. Él fijaba tiempos, límites, premios, castigos y destino final. Nadie podía desobedecerlo de verdad. Nadie podía salirse del guion sin pagar un costo altísimo.

Durazo no está en esa posición.

No tiene un sucesor natural indiscutible. No tiene una figura única que le garantice continuidad, obediencia y competitividad al mismo tiempo.

Lorenia Valles no es, por sí sola, una heredera automática del poder estatal.

Javier Lamarque tampoco es un cuadro disciplinable como si fuera pieza de escritorio. Tiene historia, votos, territorio y agenda propia. Ninguno es plenamente “hechura” del gobernador. Y eso vuelve mucho más riesgosa la sucesión.

Lo que Morena puede vivir entre julio de 2026 y enero de 2027 no es una competencia tersa, sino una guerra civil de baja intensidad: encuestas discutidas, operadores saboteándose, territorios abandonados, filtraciones, agravios acumulados, pactos de último minuto y un desgaste interno que no necesariamente se verá en los discursos, pero sí en la calle.

Ése es el punto ciego del oficialismo.

Morena puede llegar a la elección con candidata o candidato, sí. La pregunta es en qué estado emocional, político y territorial llegará su propia coalición.

Y mientras Morena se pelea por el futuro, Toño Astiazaran puede adueñarse del presente

Ésa es la ventaja más clara de Antonio Astiazarán.

Mientras el oficialismo se enreda en su método, Toño puede hacer lo único que importa en política antes de la campaña: ocupar territorio, construir narrativa y parecer el único que ya entendió de qué va la elección.

Hasta ahora, ha tomado una decisión correcta: no pelearse en el terreno de las siglas. Toño sabe que si se deja encapsular como “el candidato del PAN” o “el rostro del PRIAN”,

Morena le habrá ganado media campaña antes de empezarla.

Por eso ha intentado otra ruta: ofertarse menos como opositor partidista y más como gobernante eficaz; menos como jefe de bloque y más como administrador que resuelve; menos como político profesional y más como técnico con sensibilidad ciudadana.

No es un detalle menor. Es su principal activo.

En un estado donde el descrédito de los partidos tradicionales sigue pesando, Toño ha buscado construir una identidad política más útil que ideológica. Y en esa construcción, CRECES no es sólo un programa municipal: es su pieza más inteligente de comunicación política.

Porque CRECES le permite contar una historia muy poderosa: que el ciudadano no sólo pide, sino que decide; que el gobierno no sólo reparte, sino que escucha; que el poder no baja de un comité, sino que sube desde la colonia. Frente a la lógica morenista del aparato, Toño quiere oponer la lógica del vecino. Frente a la estructura, la participación. Frente a la disciplina partidista, el método ciudadano.

Morena tiene comités. Toño quiere tener comunidad.

Y si esa narrativa prende fuera de Hermosillo, la elección se vuelve otra cosa.

El problema de Toño tiene nombre: Hermosillo

Ahora bien, no hay que romantizar de más el momento del alcalde. Su fortaleza tiene un límite muy claro: hasta hoy, Toño sigue siendo sobre todo un fenómeno hermosillense.

Y con Hermosillo no alcanza.

Sí, la capital da base, visibilidad, recursos, medios, clase media y capacidad de marcar agenda. Pero la gubernatura de Sonora no se gana en una sola plaza, por más poderosa que sea.

Se gana en la suma de regiones heridas, municipios medianos, corredores productivos, votos de castigo y estructuras locales.

Se gana en Cajeme, Guaymas, Navojoa, Huatabampo, Nogales, San Luis Río Colorado y en el mapa de ciudades donde el enojo con el gobierno puede traducirse en alternancia.

Ahí está el examen verdadero de Astiazarán.

Si quiere ser competitivo, necesita salir ya del confort político de la capital y bajar a donde Morena todavía conserva arraigo, pero ya no necesariamente entusiasmo. Necesita dejar de hablarle sólo al empresariado, a la clase media urbana o al votante digitalizado de Hermosillo, y empezar a construir lenguaje, presencia y alianzas en el Yaqui, el Mayo, la frontera y la sierra.

Necesita, en pocas palabras, convertir una marca municipal en una plataforma estatal.

Si “Sonora con Todo” no logra presencia real en 2026, el proyecto se encoge. Si no aparecen aspirantes a alcaldes, que ostenten liderazgos regionales, y cuadros intermedios y redes locales que le den cuerpo fuera de Hermosillo, Toño llegará a 2027 con una candidatura visible, pero no necesariamente competitiva.

Morena tiene estructura. Toño tiene tiempo, talento y energía . Y a veces eso vale más.

La paradoja de esta elección es ésa: Morena llega con el poder, pero con menos margen del que presume; Toño llega sin el aparato estatal, pero con una ventana de oportunidad que no había existido para la oposición en años.

Porque el oficialismo tiene que defender demasiadas cosas al mismo tiempo. Tiene que cuidar la relación entre sus grupos. Tiene que administrar la sucesión. Tiene que sostener la popularidad de la marca. Tiene que defender a sus alcaldes. Tiene que evitar que el desgaste de gobernar se convierta en desgaste de votar. Y tiene, además, que convencer a los sonorenses de que la continuidad todavía vale la pena.

No es poca cosa.

Si la inseguridad sigue pesando, si el agua continúa como herida abierta en el sur, si el IMSS-Bienestar no termina de consolidarse, si el Plan Sonora no aterriza en resultados visibles para la vida diaria, Morena llegará a la boleta con un problema clásico de los gobiernos largos: haber prometido más de lo que la gente siente que recibió.

Y ahí Toño puede hacer daño. Mucho daño.

No porque hoy tenga garantizada la victoria, sino porque empieza a instalar una pregunta incómoda para el oficialismo: ¿y si esta vez Morena sí tiene que sudar para ganar?.

La elección puede definirse en 2026, no en 2027.

Éste es el dato más importante de todos.

La gubernatura no se va a decidir solamente en la campaña constitucional. Se va a empezar a decidir mucho antes: en este año previo de 2026, en el periodo de posicionamiento, en la forma en que cada bloque use su tiempo.

Para Morena, 2026 será el año de la prueba interna: saber si su método de sucesión ordena o fractura, si Durazo impone o negocia, si el candidato sale fortalecido o sale herido. Para Toño, será el año del examen territorial: comprobar si “Sonora con Todo” es una red estatal o un buen eslogan municipal; si puede sembrar estructura social sin pedir todavía el voto; si puede entrar al Yaqui, al Mayo y a la frontera con algo más que presencia mediática.

Ése será el verdadero laboratorio.

Porque, al final, la elección de Sonora no va a definirse sólo entre partidos. Va a definirse entre dos maneras de entender el poder.
Morena ofrece partido, comité, gobierno.

Toño quiere ofrecer ciudadano, comunidad, gobierno.

Uno pide confianza en la continuidad. El otro necesita pedir confianza en la capacidad de corregir.

Previous Post

Casos de gusano barrenador en Texas siguen en aumento: 16

Next Post

Colosio estaría a un paso de aceptar la candidatura en Sonora para 2027

Next Post
Colosio estaría a un paso de aceptar la candidatura en Sonora para 2027

Colosio estaría a un paso de aceptar la candidatura en Sonora para 2027

Sujeto es Lesionado a Balazos tras Agresión Armada Frente a UNIKINO

Sujeto es Lesionado a Balazos tras Agresión Armada Frente a UNIKINO

Nueva planta de mosca estéril fortalecerá combate al gusano barrenador; buscan proteger la ganadería de Sonora

Nueva planta de mosca estéril fortalecerá combate al gusano barrenador; buscan proteger la ganadería de Sonora

Aseguran más de 145 kilos de metanfetamina en Hermosillo; droga iba con destino a Tijuana

Aseguran más de 145 kilos de metanfetamina en Hermosillo; droga iba con destino a Tijuana

Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

NOTICIAS RECOMENDADAS:

Colosio estaría a un paso de aceptar la candidatura en Sonora para 2027

Colosio estaría a un paso de aceptar la candidatura en Sonora para 2027

54 minutos ago
FDA autoriza de emergencia un medicamento de venta libre para tratar la infestación por gusano barrenador en mascotas

Confirman 34 casos de miasis por gusano barrenador en humanos en México; suma 446

5 horas ago
Cómo Karim López se convirtió en la mayor promesa mexicana de la NBA en décadas

Cómo Karim López se convirtió en la mayor promesa mexicana de la NBA en décadas

5 horas ago
Morena PT y Verde concluyen primer día de registro de 20 coordinadores estatales

Morena PT y Verde concluyen primer día de registro de 20 coordinadores estatales

15 horas ago

NOTICIAS POPULARES

  • Zascita de México llega a Sonora para reforzar la seguridad empresarial frente al aumento de riesgos

    Zascita de México llega a Sonora para reforzar la seguridad empresarial frente al aumento de riesgos

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Cuatro años bajo ruido aéreo: ciudadanos exigen a la AFAC cambiar rutas del AICM

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Este pueblo de Sonora con playa y casitas blancas podría ser uno de los más bellos de México

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • ¿Quién es mejor en Carne Asada, Sonora o Nuevo León?

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Estos son los 4 municipios de Sonora ideales para vivir por baratos y bonitos, seguí la IA

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Inicio
  • Ayuntamientos
  • Sonora
  • Nacional
  • Internacional
  • Economia
  • Corrupción
  • Deportes
  • Más secciones

© 2024 Todos los derechos reservados. DossierPolitico.com

No Result
View All Result
  • Inicio
  • Ayuntamientos
    • Hermosillo
  • Sonora
  • Nacional
  • Internacional
  • Economia
  • Corrupción
  • Deportes
  • Más secciones
    • Congreso
    • Cultura
    • Deportes
    • Justicia
    • Medio ambiente
    • Migración
    • Opinion
    • Recomendamos
    • Scroll
    • Seguridad Pública
    • Sociedad
    • Transparencia

© 2024 Todos los derechos reservados. DossierPolitico.com