Uno de los cambios de mayor alcance está relacionado con la modernización del sistema bancario y financiero. Se fomentará la participación del capital privado en la actividad bancaria, se ampliarán las instituciones financieras bancarias y no bancarias y se desarrollará un marco regulatorio para activos virtuales y nuevas tecnologías financieras. También, se redimensionará el mercado cambiario y de remesas, se crearán sistemas de subastas de divisas y se continuará el proceso de ajustes cambiarios.
El primer ministro Manuel Marrero Cruz presentó ante la Asamblea Nacional propuestas para preservar el socialismo y garantizar su sostenibilidad
Redacción
LA HABANA — El primer ministro de Cuba, Manuel Marrero Cruz, presentó ante la Asamblea Nacional del Poder Popular una propuesta de transformación del modelo económico y social del país que incorpora mecanismos de mercado y la apertura al capital privado y extranjero en sectores clave. El plan, compuesto por 176 propuestas agrupadas en 23 ejes, surge en un escenario condicionado por las sanciones de Estados Unidos y dificultades internas en el ingreso de divisas, el suministro de combustibles y la estabilidad energética.
Marrero Cruz explicó que las medidas buscan “preservar las conquistas de la Revolución y garantizar la continuidad del socialismo”, adaptando la planificación a las reglas del mercado mediante nuevas formas de gestión.
En el sector empresarial estatal, se ampliará la autonomía para la aprobación de precios y el uso de utilidades, al tiempo que se prevé la conversión de algunas empresas públicas en sociedades mercantiles por acciones, manteniendo el Estado la presencia mayoritaria en áreas estratégicas. Para el sector no estatal, el plan autoriza la creación de nuevas micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) y cooperativas, permitiendo la existencia de empresas privadas agropecuarias y la participación accionaria de personas naturales en más de una compañía.
Asimismo, se incentivará la participación en empresas cubanas de ciudadanos residentes tanto en la isla como en el exterior. El sistema de planificación centralizada transitará hacia un modelo financiero que atienda a las señales del mercado.
En el ámbito energético, las reformas abren la importación y comercialización de combustibles al capital privado y extranjero, además de permitir la gestión de la red de servicentros y promover inversiones en fuentes renovables. En la agricultura, se otorgarán usufructos de tierra por tiempo indeterminado, se descentralizarán los precios agropecuarios y se facultará a las cooperativas para realizar comercio exterior y operar cuentas fuera del país.
Los municipios recibirán mayores competencias para gestionar inversiones, desarrollo local y la potestad de exportar, importar y generar divisas de manera autónoma.
Por su parte, el sector financiero y bancario fomentará la participación de capital privado, el rediseño del mercado cambiario y de remesas mediante sistemas de subastas de divisas, y el desarrollo de un marco regulatorio para activos virtuales. En materia tributaria, se implementará gradualmente el impuesto sobre el valor añadido (IVA) y la factura electrónica.
Las reformas también abarcan la sustitución de subsidios a productos por subsidios directos a personas en situación vulnerable mediante la creación de un Fondo de Protección Social. En el ámbito laboral, se fijará el salario mínimo según la inflación y se eliminarán restricciones para el pluriempleo de profesionales y técnicos.
El plan contempla además la ampliación de la dolarización parcial, la apertura del sector privado a actividades de telecomunicaciones y servicios digitales, y la participación de la inversión extranjera en el comercio y la gastronomía.
La implementación de este programa requerirá la modificación, derogación o complementación de más de 148 disposiciones jurídicas vigentes, así como la elaboración de nuevas normas de rango superior.









