Si creen que el mundo es unipolar, están muy equivocados, y si creen que solo es un juego entre Rusia, China y los Estados Unidos (EEUU) también están equivocados; Europa oriental, como Irán en el Medio Oriente, está cambiando el tablero. Lo que es una obviedad es que EEUU pretende afianzarse en América Latina y las acusaciones medias falsas y falsas en completo contra los gobernadores de Morena se dan en ese contexto. Veamos:
El peso de China es indiscutible en el Sudeste Asiático. Ahí está Camboya, Laos, Malasia, Singapur, Myanmar, Indonesia y Filipinas, y el abrumador acuerdo comercial se articula en la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), pero además tiene un acuerdo militar de defensa mutua con Corea del Norte y Pakistán.
Además, tiene una alianza estratégica con Rusia, que de una manera involucra Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán, lo que se conoce como el Bloque euroasiático. La relación comercial con Irán es también de carácter estratégico, que es su más importante importador de petróleo.
La guerra Rusia- Ucrania vino a demostrar que Europa Oriental tiene su propio juego dentro de este reacomodo geopolítico, por eso la OTAN se ha distanciado de Estados Unidos y se confronta abiertamente contra Rusia, siendo Ucrania el campo de batalla; podríamos decir que la antigua Europa fue la primera que golpeó al dólar como divisa, la imponer el Euro como moneda comercial y financiera, de tal suerte que el dólar prácticamente apesta en Europa.
Ahora la alianza entre los bloques de Rusia y China se consolida como un poder, lo mismo Europa y en el Medio Oriente, después de la guerra con Irán, Estados Unidos va de picada libre.
En este contexto, ¿Qué le queda a Estados Unidos? Pues, para nadie es un secreto que pretende hegemonizar a toda costa América Latina, el indulto al expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, acusado y sentenciado por narcotraficante en EEUU, fue para intervenir en el proceso electoral donde fue elegido Nasry Tito Asfura en Honduras, es el ejemplo más contundente de la hipocresía de la administración Donald Trump.
La historieta de Cártel de los Soles para secuestrar al presidente Nicolás Maduro, una vez impuesto un protectorado, se olvidó de las acusaciones y el supuesto combate a las drogas.
Que, por cierto, fue acompañado con una alevosía asesina contra pescadores, con falsas acusaciones de tráfico de drogas.
Hoy esos pretextos desaparecieron, ahora solo habla del saqueo de las riquezas de Venezuela, llegando al cinismo de afirmar que la guerra contra Irán fue financiada con el petróleo de Venezuela.
En la pasada primera ronda electoral en Colombia fue elocuente su intervencionismo a favor del candidato derechista Abelardo De la Espriella contra el candidato progresista Iván Cepeda. Y ahora también andan merodeando por Cuba y México.
Trump y la presión sobre México. ¿Y Morena y la oposición de izquierda?
Sin duda, EEUU y la derecha mexicana le están ganando la guerra mediática a Morena y su gobierno, al grado que se mofan de ellos y presumen ponerse la camiseta de Maru Campos y retan a los morenistas a ponerse la camiseta de Rocha Moya; salvo excepciones, algunos morenistas sí salieron en defensa abierta por el gobernador con licencia de Sinaloa; después se agazaparon y se quedaron paralizados.
Ahora, las nuevas acusaciones contra los gobernadores Alfonso Durazo (Sonora) y Américo Villarreal (Tamaulipas), tuvieron una reacción diferente y el propio Andrés Manuel salió al quite (que, por cierto, tengo mis dudas si sería en beneficio o en perjuicio); lo cierto es que se dividieron los campos y la derecha mexicana se puso de fiesta y Morena y la propia presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo salieron al quite.
En Sonora, las expresiones de apoyo al gobernador Durazo fueron prácticamente unánimes y no solo de Morena y sus voceros del gobierno del estado, sino otros sectores sociales.
Lo cierto es que ya están definidos los campos institucionales y se está configurando una tercera opción de las organizaciones autónomas; por un lado, esta Morena y sus instrumentos y, por otro, el PRIAN y sus voceros y los grupos de izquierda y progresistas apenas empiezan asomar las narices, que rechazan las acusaciones de EEUU por considerarlas tácticas para el intervencionismo.
En la defensa de la soberanía, Morena no puede solo.
El llamado a defender la soberanía por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum y Morena ha sido limitado, en parte, y la oposición de derecha los exhibe como pretexto para encubrir a los gobernantes acusados.
Lo cierto es que algunos grupos fuera de Morena están decididos a hacer una campaña contra el intervencionismo y empezar a presionar a los sectores reaccionarios, a desenmascararlos.
Las denuncias contra los gobernadores obedecen a una campaña deliberada para debilitar al gobierno mexicano; esta afirmación es sin duda un principio incuestionable.
Morena está en la encrucijada de reconfigurar la relación con las organizaciones sociales o se van solos al abismo del fracaso; las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) y el reagrupamiento en el llamado de la huelga nacional exhibe la ausencia de una política de masas del actual régimen; se equivocó AMLO con su política antisocial.
Morena y su gobierno necesitan aliados naturales para que la defensa de la soberanía sea efectiva; se necesitan nuevas voces que muestren y pongan en evidencia los propósitos del imperialismo americano y de la derecha mexicana.
Las acusaciones contra los gobernadores son simples pretextos que podemos ejemplificar con el indulto a Juan Orlando Hernández.
A EEUU solo le queda América Latina y para eso necesita pretextos y cómplices; hay que decirlo, pero no solos, sino muchas voces.
En parte tiene razón el gobernador Alfonso Durazo cuando afirma “no muerdan todos los anzuelos”, pues entonces no lo muerdan, ni se vayan con las fintas, que estas historietas apenas empiezan; al fondo pues.








