
Por segundo día consecutivo el Centro de Usos Múltiples volvió a registrar un lleno hasta las lámparas, esta vez no para levantar la voz contra el injerencismo norteamericano, sino para la entrega de 18 mil 200 becas para estudiantes de universidades públicas, algunas de las cuales llegan a alcanzar montos hasta de diez mil pesos.
El monto total dispersado ayer fueron 100 millones 755 mil pesos, que se suman al monto correspondiente al primer semestre de este año, con 44 mil 500 estímulos, lo que en conjunto suma 255 mdp en 2026, solamente para estudiantes universitarios.
No es casual que el programa de Becas Sonora de Oportunidades sea uno de los que mejor desempeño ha tenido y el que mejores resultados ha ofrecido en todos los sentidos, pues va dirigido a las nuevas generaciones en formación académica, lo cual lo convierte no en un gasto sino en una inversión, toda vez que alienta la preparación de las juventudes sonorenses, mejorando el rendimiento escolar y reduciendo los índices de deserción.
El gobernador Alfonso Durazo informó en el evento que a partir del siguiente semestre se destinarán 2 mil 160 mdp a este programa, con lo que estaría rebasando la meta programada para el final de su sexenio, pues el compromiso establecido fue de 2 mil mdp para 2027.
En el caso de los estudiantes de universidades públicas, el programa tendrá una cobertura total al final de este año, cuando ninguno de ellos se quede sin su beca; en los cuatro años de esta administración estatal se han entregado 607 mil 181 becas para estudiantes de educación básica, media, media superior y superior, con apoyo del gobierno federal.
Como ya se ha vuelto una costumbre, en el evento estuvieron diputados y diputadas locales de Morena y partidos aliados, para quienes el gobernador siempre tiene una mención especial, pues este programa inició en 2022 con 400 mdp, mismos que fueron reorientados desde el presupuesto del Congreso del Estado en la pasada legislatura, y la actual ha mantenido el compromiso de seguir alimentándolo. Obviamente también estuvieron presentes diputad@s federales entre los que destacaron Jacobo Mendoza, Manuel Baldenebro y Diana Karina Barreras.
Como suele pasar también en estos eventos, no quisieron dejar de visibilizar su trabajo connotados personajes del gabinete, todos ellos y ellas con la manita levantada para lo que pudiera ofrecerse con miras al próximo proceso electoral.
Llamó la atención la presencia de la secretaria de Agricultura, Célida López Cárdenas, pues no es común que aparezca en este tipo de eventos, así como la secretaria Anticorrupción, María Dolores del Río, que por cierto comparecerá esta mañana en la Mesa del Colectivo de Reporteros Sonorenses, y ya les contaremos de lo que platicamos con la también firmante del pacto para el respeto de los tiempos institucionales, al que obligó el acelere del alcalde de Cajeme, Javier Lamarque Cano, que anunció su intención de separarse del cargo el próximo seis de junio, pero fue parado en seco por el Consejo Estatal, entre otras cosas, aseguran, porque pudo haber detonado una desbandada de funcionarios públicos y legisladores que están enfilados rumbo al proceso interno de selección de candidatos, o coordinadores del los Comités de Defensa de la Transformación, como eufemísticamente se les llama.
Obviamente andaba por allí la senadora Lorenia Valles Sampedro que, esta sí, es muy raro que se pierda un evento al lado del gobernador, como tampoco suele hacerlo la joven y experimentada jefa de la Oficina del Ejecutivo, Paulina Ocaña, y en el caso concreto de la entrega de becas, pues necesariamente estuvo presente el director del Instituto respetivo, Abraham Sierra. Aunque por la naturaleza de su trabajo, la que siempre aparece en todos los eventos es la coordinadora del Sistema Estatal de Comunicación, Paloma Terán.
II
El silencio de Donald Trump sobre el tronante posicionamiento de la presidenta Claudia Sheinbaum quizás traiga más nerviosa a su contraparte mexicana, que si hubiese respondido a botepronto unas horas después del evento del domingo en el Monumento a la Revolución en Ciudad de México.
Impulsivo como es, muchos en México esperaban que fijara un posicionamiento casi de inmediato, pero su silencio hizo más ruido porque con él muestra que en su agenda, lo sucedido en México -incluyendo las manifestaciones masivas en todo el país- no lo distrajeron de otras prioridades, señaladamente la de su relación con Israel, con cuyo presidente tuvo una llamada telefónica ayer, o la suspensión de las conversaciones de paz con EEUU por parte de Irán.
Algo así como “a ver, déjenme revisar estos asuntos y luego vamos con México”.
Lo que es evidente es que el discurso de Sheinbaum no cayó nada bien en Washington. El embajador Ron Johnson, uno de los ‘halcones’ trumpistas posteó en su cuenta de X: “La lucha contra los cárteles debe unirnos, no dividirnos. Las personas en ambos lados de nuestra frontera desean vivir con seguridad y en paz. Merecen vivir libres de la intimidación, la corrupción y el miedo que generan los cárteles. Cada momento que dedicamos a convertir este desafío compartido de seguridad en una discusión política, es una oportunidad perdida para fortalecer nuestra cooperación y proteger a las personas a las que servimos”.
El ex agente de la CIA se monta en la narrativa que tanto le gusta a la oposición en México: el tema de la seguridad y la lucha contra los cárteles no es político, sino de cooperación binacional, algo que en EEUU se entiende -como ya lo han declarado otros personeros del trumpismo, como la oportunidad de operar militarmente en territorio mexicano, haciendo un bonito origami con la soberanía de un país, como lo ha hecho en otros.
La situación de la presidenta mexicana no es la de quien esté en un lecho de rosas, pero las cosas se pueden complicar más si insiste en retar a un tipo del que no parecen tener una caracterización exacta sobre su extrema volubilidad, su vocación armamentista y sus delirios colonizadores.
Rubén Rocha Moya era desde hace mucho una brasa ardiendo en la relación bilateral con EEUU en el tema de seguridad, pero ahora lo es más. La entrega de dos de sus funcionarios que ya comenzaron a declarar -al menos ya lo hizo quien fuera su secretario de Seguridad, Gerardo Mérida Sánchez- en tribunales norteamericanos, van a engrosar los expedientes contra funcionarios mexicanos. Con delaciones similares, los gringos detuvieron y sentenciaron a Genaro García Luna, quien fuera secretario de Seguridad en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa.
El argumento de Sheinbaum para no detener a Rocha Moya y otros imputados por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, en el sentido de que si vienen por unos al rato van a venir por otros, fue interpretado en sectores importantes en México, como la admisión de que la ‘lista de los 10 de Sinaloa’ es más amplia y que si ceden esta vez, tendrían que ceder siempre.
En México está muy arraigada la idea de que el gobernador de Sinaloa (con licencia) está hasta el cuello con una facción del Cártel de Sinaloa, y aunque ciertamente no se puede detener a alguien por presunciones o inferencias, la presidenta debería tener cuidado con lo que desea, pues si quiere pruebas, posiblemente los gringos se las manden con la Fuerza Delta de mensajeros, y entonces sí se va armar la rebambaramba.
También me puedes seguir en X: @Chaposoto
Visita www.elzancudo.com.mx




