FRESH PLAZA
La campaña de uva en Sonora, México, arrancó a finales de abril, con unas dos semanas de adelanto respecto a lo habitual. “En este momento va con dos semanas de adelanto y se espera que también termine dos semanas antes”, señala John Pandol, de Pandol Brothers. Según las estimaciones, hacia el 19 de mayo se había completado aproximadamente un tercio de la cosecha. El resto tardará unas cuatro semanas en recogerse, por lo que, en líneas generales, se prevé que la campaña concluya en la segunda quincena de junio.
Un arranque complicado
Por ahora, no ha sido una campaña fácil. El adelanto tan pronunciado generó problemas, pues muchos retailers , en lugar de ajustar sus programas de compra, continuaron con los calendarios de siempre. Como consecuencia, durante los primeros 10 o 14 días de la campaña el producto apenas tuvo salida, ya que los retailers todavía estaban vendiendo uva chilena. “Durante ese período se vendía muy poca uva mexicana y el inventario empezó a acumularse en la frontera, en Nogales, Arizona”, explica Pandol. Hacia el 12 o 15 de mayo, los retailers comenzaron por fin a hacer la transición y, desde entonces, los volúmenes de envío han vuelto a la normalidad.
Producción escasa
Al lento movimiento del producto se suma una cosecha decepcionante, lo que ha obligado a revisar a la baja las estimaciones de volumen. La previsión inicial antes de la campaña era de 18,2 millones de cajas, ya inferior a los 22,7 millones de 2025. Sin embargo, las estimaciones revisadas se sitúan ahora entre los 15 y los 16 millones de cajas. El año pasado, la campaña se vio interrumpida por lluvias el 5 de junio, lo que provocó una caída en la producción y obligó a ajustar las previsiones a la baja. “La estimación inicial de este año ya era inferior a la estimación del año pasado tras las lluvias, y las cifras revisadas para 2026 son aún más bajas”. Esto refleja hasta qué punto se espera que el volumen de producción sea reducido.
Preferencia por el centro de California
A pesar del bajo volumen, los precios también son bajos. “El mercado prefiere la uva del Valle de San Joaquín, en el centro de California, y espera con impaciencia que comience la cosecha de esa región, prevista para entre el 20 y el 25 de junio”, afirma Pandol. En términos generales, las variedades patentadas de México, que representan aproximadamente el 80% del volumen total, tienen mejor acogida que las tradicionales. La cosecha de Flame, la principal variedad tradicional que queda, suele tener lugar en la primera parte de la campaña y se espera que concluya a finales de mayo. Las variedades patentadas, en cambio, estarán disponibles hasta junio. Este año, Pandol Brothers prevé terminar los envíos desde Nogales antes del 3 de julio.
En definitiva, México atraviesa una campaña complicada: más corta de lo habitual, con volúmenes relativamente bajos y precios poco favorables. “Podría equilibrarse”, señala Pandol. “Sin embargo, con volúmenes más reducidos, los vendedores deben estar atentos para no caer en la trampa de asumir que la uva se absorberá sola en el mercado. De lo contrario, un mercado corto puede convertirse en un mercado largo”.
ENLACE: La uva mexicana de Sonora arranca con dos semanas de adelanto y volúmenes a la baja






