Un caso más que se suma a demostrar que la protección de los ecosistemas se logra a través de la acción política y judicial concreta.
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Justicia para los gigantes: un fallo histórico frena el tránsito de buques gaseros en el Golfo de California
En una decisión que marca un antes y un después en la jurisprudencia ambiental, una jueza del estado de Sonora dictó una medida cautelar que paraliza el movimiento de buques metaneros vinculados al polémico Proyecto Saguaro. La resolución judicial se fundamenta en el peligro inminente que estas embarcaciones de gran escala representan para las poblaciones de ballenas que circulan por el Golfo de California. Este dictamen es celebrado por organizaciones civiles, ya que otorga un reconocimiento técnico fundamental a los cetáceos como sujetos de derechos.
El proceso legal cobró impulso tras una demanda presentada en septiembre de 2023, la cual fue interpuesta simbólicamente “a nombre de las ballenas”. El objetivo central del litigio es la anulación de las autorizaciones ambientales que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) habían concedido a la firma Saguaro Energía.
Nora Cabrera Velasco, titular de la organización Nuestro Futuro, destacó la relevancia de este avance: “Las ballenas demandaron y van ganando. Se ha conseguido la suspensión definitiva que impide el tránsito de buques de gas natural licuado (GNL) por el golfo de California, vinculados al Proyecto Saguaro, hasta que se emita la sentencia final. Hoy, esta región es una zona libre de la industria gasera de exportación y tenemos que seguir luchando en tribunales para que así se mantenga”.
El marco legal y el concepto de “hábitat crítico”
La suspensión se apoya en el artículo 128 (fracciones I y II) de la Ley de Amparo, ordenando que las condiciones actuales de la zona “permanezcan en el estado que actualmente guardan” hasta que se resuelva el fondo de la cuestión. Con esta orden, los tanqueros de gas natural licuado (GNL) tienen prohibido zarpar desde Puerto Libertad hacia las aguas del golfo, buscando blindar el ecosistema marino de posibles daños irreversibles.
Más allá de frenar los barcos, la querella busca un objetivo a largo plazo: que el Golfo de California obtenga la categoría oficial de “hábitat crítico”. Bajo la Ley General de Vida Silvestre, esta designación obligaría al Estado a priorizar la conservación ecológica por sobre cualquier desarrollo industrial o megaproyecto de infraestructura.
Saguaro: un gigante energético en el ojo de la tormenta
El Proyecto Saguaro no es una obra menor; aspira a ser la terminal de GNL más importante de México. El plan incluye un gasoducto de 800 kilómetros que conecta Texas con Sonora, diseñado para abastecer a buques de dimensiones colosales —superiores a los 300 metros de eslora— que cruzarían el golfo para exportar 15 millones de toneladas de combustible anuales hacia Asia.
Sin embargo, el riesgo biológico es la principal traba judicial. Omar García Castañeda, investigador de la Facultad de Ciencias de la UNAM, advirtió sobre la letalidad de estos transportes. Según el académico, “la causa número uno de muertes de ballenas en el mundo es la colisión con megabuques de GNL”. La desproporción de tamaño hace que los impactos sean, muchas veces, imperceptibles para los navegantes.
“Estos barcos son tan grandes y pesados que, si colisionan con una ballena, la tripulación ni lo percibe. Permitir un tránsito de esta escala impactaría gravemente en la supervivencia de estos animales y en la del ecosistema entero”, enfatizó García Castañeda, quien recordó que un choque entre un buque de 345 metros y una ballena azul de 27 metros no genera reacción alguna en el navío.
Una batalla judicial con final abierto
A pesar del optimismo por la suspensión, los activistas mantienen la guardia alta. Se estima que el conflicto llegará a tribunales superiores debido a los intereses económicos y ambientales en juego. Actualmente, el Proyecto Saguaro enfrenta al menos diez juicios simultáneos que han logrado mantener las obras y operaciones en punto muerto.
Desde La Paz, Baja California Sur, Carlos Mancilla, director de la organización BCSicletos, fue contundente sobre el futuro de la causa: “Esto no es el final, es solo un paso, porque la amenaza sigue ahí. Se trata de resistir desde una alianza entre lo humano y lo no humano: aleta y mano juntas”.











