Fieles católicos en Hermosillo solicitan investigar a un sacerdote tras participar en una ceremonia de matrimonio entre personas del mismo sexo, lo que generó confusión y debate dentro de la comunidad religiosa.
MILENIO
El pasado fin de semana, una pareja del mismo sexo celebró un contrato de matrimonio en Hermosillo, Sonora, ceremonia en la que participó un sacerdote sin usar vestimenta litúrgica, lo cual generó controversia entre la sociedad.
En las imágenes, el presbítero Gabriel Ruiz, quien no portaba vestiduras litúrgicas, aparece realizando gestos como la imposición de manos y pronunciando frases que evocan un rito matrimonial.
“Pueden darse el primer beso… primer beso de esposos”, lo que provocó diversas reacciones entre la comunidad católica.
Ante ello, la Arquidiócesis de Hermosillo emitió un posicionamiento en el que aclaró que la Iglesia católica mantiene su definición del matrimonio exclusivamente como la unión entre un hombre y una mujer.
En el comunicado, la autoridad eclesiástica subrayó que, si bien reconoce la dignidad de todas las personas y rechaza cualquier forma de discriminación, el acto realizado no cumplió con las formas establecidas, lo que derivó en confusión entre los fieles.
Asimismo, se precisó que el documento papal Fiducia supplicans permite bendiciones a parejas en situaciones consideradas irregulares, pero prohíbe expresamente que dichas bendiciones se asemejen a un rito matrimonial o que puedan inducir a error.
Por este motivo, la Arquidiócesis informó que se realizó un llamado de atención al sacerdote involucrado, además de ofrecer una disculpa pública por el desconcierto generado.
En paralelo, un grupo de fieles identificado como “El Pueblo de Dios que peregrina en la Iglesia local de Hermosillo” envió una carta al arzobispo Ruy Rendón Leal, en la que manifestaron su preocupación por lo ocurrido.
En el documento, solicitaron la apertura de un proceso de investigación previa conforme al Derecho Canónico para esclarecer los hechos y determinar si existió una posible “simulación sacramental”.
También pidieron que, en caso de confirmarse alguna conducta contraria a la disciplina eclesial, se apliquen las medidas pastorales o sanciones correspondientes, además de emitir orientaciones claras tanto para el presbiterio como para la comunidad, con el fin de evitar confusiones doctrinales.
Los firmantes destacaron que su intención no es emitir una condena personal contra el sacerdote, sino salvaguardar el bien común de la Iglesia y la integridad de los sacramentos, así como contribuir a la restauración de la paz dentro de la comunidad católica local.
ENLACE: Boda gay en Sonora desata polémica en Iglesia católica- Grupo Milenio








