Trump asegura que sería un “gran honor” para él “tomar Cuba”
Fran Ruiz Perea
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, incluyó por primera vez a Cuba en su lista de países a los que amenaza con anexionarse (Canadá) con arrebatar a otro país (Groenlandia a Dinamarca), cambiar de régimen o explotar sus riquezas (Venezuela).
“Tomar Cuba, eso sería un gran honor. Tomar Cuba, tomar Cuba de alguna forma, sí. Ya sea liberarla o tomarla. Podría hacer lo que quisiera con ella”, dijo en una comparecencia de prensa en la Casa Blanca, coincidiendo con el sexto apagón nacional en la isla, sometida a un embargo petrolero ordenado por Trump.
Las declaraciones de Trump han sido las más contundentes sobre cuáles son sus planes hacia la isla. Hasta ahora, se había limitado a decir que Cuba caería por su propio peso, mientras alentaba a avanzar en reformas económicas.
Como ya es habitual, el mandatario republicano habló de forma errática y cayendo en contradicciones, ya que repitió que su Administración mantiene conversaciones con las autoridades cubanas (lideradas por un nieto de Raúl Castro) y al mismo tiempo auguró que el gobierno de Miguel Díaz-Canel “caerá muy pronto”, porque “está en ruinas; es una nación fracasada: no tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen nada”.
Al igual que pasó con Venezuela, donde quedó demostrado que no le interesó un cambio de régimen autoritario a uno democrático, Trump se inclina por un gobierno “domesticado” como el de la chavista Delcy Rodríguez, con el que se pueda hacer negocio.
“Tienen buena tierra. Tienen paisajes bonitos. Es una isla hermosa”, precisó el republicano, quien presumió de tener amigos cubanos que se hicieron millonarios en Estados Unidos.
Medidas de choque contra la crisis
En intento desesperado por evitar el colapso total, el gobierno de La Habana parece estar dispuesto a autorizar a que los cubanos de la diáspora puedan volver e invertir en el sector privado y ser propietarios de negocios.








