En un paso decisivo para la economía regional, el gobernador Alfonso Durazo entregó en Opodepe las primeras certificaciones y codificaciones de Bacanora. Con 300 años de tradición, esta bebida busca conquistar mercados globales bajo estándares de calidad, trazabilidad y denominación de origen.
OPODEPE, SONORA.– El Bacanora, símbolo de la identidad y resistencia cultural de Sonora, ha iniciado formalmente su era dorada en el mercado de productos de alta gama. En el Rancho El Seri, el gobernador Alfonso Durazo Montaño encabezó un acto histórico al entregar las primeras Certificaciones de Bacanora y Codificaciones, un movimiento estratégico que transforma a esta bebida artesanal en un producto de exportación con competitividad global.
Tras siglos de producción tradicional, el Gobierno de Sonora, a través del Consejo Sonorense Regulador del Bacanora (CSRB), ha logrado establecer un sistema de trazabilidad que garantiza la autenticidad y excelencia de cada lote. Durante el evento, se otorgaron las primeras dos certificaciones oficiales y 10 placas de codificación a productores cuyas vinatas ya cumplen con las rigurosas inspecciones técnicas.
“Hay 300 años de historia atrás de este producto. No en vano es el producto que sintetiza de la mejor manera posible la identidad de las y los sonorenses”, destacó el mandatario estatal.
Un blindaje a la Denominación de Origen
Esta iniciativa no solo busca elevar el estatus del destilado, sino también proteger a los productores locales frente a imitaciones. La estrategia integral impulsada por la actual administración incluye:
- Trazabilidad: Control total desde el cultivo del agave hasta el embotellado.
- Formalización: Incorporación de las vinatas tradicionales al marco legal y fiscal.
- Proyección Turística: Integración del Bacanora como eje de atracción para visitantes internacionales.
El evento contó con una presencia diplomática y empresarial clave, incluyendo a Drew Hoster, cónsul general de Estados Unidos en Hermosillo, y representantes de marcas pioneras como Sunora Bacanora y Agua Miel, lo que subraya el interés de los mercados extranjeros en este “oro líquido” sonorense.
Con este avance, el Bacanora deja de ser un secreto regional para posicionarse como un referente de la riqueza productiva de Sonora, respaldado por un sello de calidad que promete detonar el desarrollo económico en las zonas serranas del estado.







