La líder de Madres Buscadoras de Sonora contrastó la imagen del presidente de la Suprema Corte recibiendo un servicio de limpieza de calzado con la cruda realidad de miles de mujeres que escarban la tierra en busca de sus desaparecidos.
EL DEBATE
La reciente difusión de un material audiovisual en plataformas digitales ha generado una intensa conversación pública en las últimas horas, polarizando opiniones sobre la imagen de los funcionarios públicos.
En las imágenes que circulan en la red, se aprecia a Hugo Aguilar, presidente de la Suprema Corte, mientras recibe un servicio de limpieza de calzado en un espacio público.
La escena, que bajo otras circunstancias podría pasar desapercibida, se convirtió rápidamente en un símbolo de desconexión para diversos sectores sociales, detonando cuestionamientos sobre la sensibilidad de las figuras de autoridad ante la crisis humanitaria que atraviesa el país.
Ante la viralización del contenido, Ceci Flores, reconocida activista y fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, alzó la voz para señalar la profunda brecha existente entre la cúpula judicial y las víctimas de violencia en México.
Utilizando sus redes sociales como plataforma de denuncia, Flores no solo criticó el acto en sí, sino el potente simbolismo que representa ver a un alto funcionario en esa posición de comodidad, mientras miles de familias recorren el país en condiciones precarias y peligrosas para localizar a sus seres queridos.
La madre buscadora articuló una comparación dolorosa y directa que resonó inmediatamente entre la ciudadanía, periodistas y colectivos de derechos humanos.
Con la frase “mientras a unos les limpian los zapatos, las madres nos los ensuciamos rascando tierra para encontrar a nuestros hijos”, Flores evidenció las dos realidades paralelas de México: la de la burocracia institucional y la del dolor de quienes buscan verdad y justicia con sus propias manos, a menudo sin el apoyo suficiente del Estado.











