La estrategia en contra de la plaga es un trabajo en conjunto por secretarías de Agricultura de México y de los Estados Unidos
El avance de una planta de producción de moscas estériles en Chiapas marca un nuevo capítulo en la estrategia binacional para combatir al gusano barrenador del ganado, una de las plagas que más afecta a la actividad ganadera de México y la región.
Esta infraestructura, resultado de la cooperación entre las autoridades agrícolas de México y Estados Unidos, promete transformar la capacidad de respuesta ante este riesgo sanitario.
Una alianza binacional para la sanidad ganadera
La instalación en Metapa, Chiapas, surge de la colaboración entre la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA) y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, a través de sus agencias sanitarias Senasica y APHIS.
Según el reporte oficial, la planta ya presenta un avance físico del 50 %, y se espera que comience a funcionar durante la primera mitad de 2026.
El trabajo conjunto ha permitido que las tareas de adecuación de infraestructura, empaque y áreas de dispersión sigan el calendario previsto. Este esfuerzo no solo involucra a autoridades federales, sino también a gobiernos estatales y productores ganaderos, cuya participación ha sido reconocida como clave para la efectividad de la estrategia.

Duplicar la producción: así es la nueva biofábrica
La nueva planta representa un salto en la producción de moscas estériles del gusano barrenador del ganado (GBG). El objetivo es duplicar la disponibilidad semanal de estos insectos, sumando 100 millones de ejemplares adicionales a los que actualmente se importan desde Panamá.
Este incremento permitirá reforzar las acciones de control en el territorio nacional y, a largo plazo, avanzar hacia la erradicación total de la plaga. Las instalaciones cuentan con tecnología específica para el tratamiento del agua, manejo de desechos, preparación de dietas larvarias, sistemas de clima y un área dedicada a la irradiación, con distintos niveles de avance en cada componente.
Además, la capacitación del personal mexicano ha incluido estancias en la Comisión Panamá – Estados Unidos para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador del Ganado (COPEG), lo que garantiza que el equipo local esté preparado para operar la planta bajo estándares internacionales.
Impactos esperados en la producción y exportación ganadera
La operación de la biofábrica no solo fortalece la capacidad de respuesta frente al GBG, sino que también protege la continuidad productiva de la ganadería mexicana. Senasica subraya que estas acciones contribuyen a mantener la competitividad del sector en los mercados internacionales y a cumplir con los protocolos sanitarios exigidos para la exportación.
El trabajo colaborativo entre productores, autoridades estatales y federales de ambos países ha sido esencial para resguardar el hato ganadero y sostener la productividad del sector agroalimentario frente a amenazas sanitarias.
Nueva planta de moscas estériles, clave en el combate al gusano barrenador
- La biofábrica en Metapa, Chiapas, alcanzó el 50 % de avance en su construcción y funcionará en 2026.
- Permitirá duplicar la producción de moscas estériles, sumando 100 millones de ejemplares a la semana.
- La iniciativa es fruto de la coordinación entre autoridades mexicanas y estadounidenses, y contempla la capacitación internacional del personal.
- Se espera que refuerce las acciones de control, garantice la continuidad productiva y aumente la competitividad ganadera en los mercados globales.











