Les escriben en el brazo o en un papelito atado con un listón a su cabello o a su cinturón, los datos del contacto que los espera en EU
Hérika Martínez Prado / Enviada especial / El Diario
Tucson, Arizona— Niños y niñas que cruzan solos el desierto con el nombre, dirección y teléfono de la persona que los espera en Estados Unidos, escritos en el brazo, en un papelito atado con un listón a su cabello o a su cinturón, forman parte de la realidad que vive la migración en fronteras como Arizona y Sonora.
De acuerdo con personal de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos (USBP) en el Sector de Tucson, actualmente en promedio encuentran 10 menores en esta situación cada semana; los últimos fueron dos hermanos de dos y seis años encontrados apenas el miércoles.
Un niño de dos años con su hermano mayor de seis fueron dejados solos en el desierto de Arizona. El “coyote” los metió 10 metros al país, les dijo que esperaran ahí y se regresó a México. Su única opción positiva era ser encontrados por los agentes de la Patrulla Fronteriza.
De acuerdo con un agente, de mil 770 migrantes irregulares que han sido encontrados en la frontera del primero de octubre a la fecha, 155 han sido niños.
“Hemos tenido niños de meses, el coyote lo manda con otros migrantes, niños de seis meses que los entrega a otro migrante”, para que los lleve a Estados Unidos, relató.
Dijo que hace dos años diariamente llegaban en primero 100 niños a la semana, mientras que “ahorita nos llegan 10 por semana; años pasados eran más de Guatemala y ahora la mayoría son mexicanos”.









