ELOY GARZA
Luis Donaldo Colosio Riojas presentará el próximo domingo su informe de actividades legislativas. En apariencia, será un acto rutinario de rendición de cuentas senatorial: iniciativas presentadas, comisiones atendidas, posicionamientos defendidos y la inevitable recapitulación del trabajo realizado desde el escaño.
En la práctica, sin embargo, el evento operará como despiste cuidadosamente medido.
Mientras la atención se concentra en el formato institucional —el senador que “rinde cuentas” a sus electores y a la opinión pública—, el movimiento real ocurre en otro plano.
Colosio se destapa, o más bien consolida el destape ya en marcha, como candidato de Movimiento Ciudadano a la gubernatura de Sonora para 2027.
El informe sirve de cobertura mediática y de escenario controlado para generar presencia, proyectar liderazgo y avanzar en el posicionamiento sin cruzar todavía la línea formal de la precampaña.
Creo que el plan tiene sentido interno: Sonora ofrece a Colosio un escenario distinto al de Nuevo León.
En Sonora, el apellido resuena, el origen formal (Magdalena de Kino) le da un anclaje legal y simbólico, y el partido naranja busca un perfil con proyección nacional que pueda competir en un estado donde Morena mantiene ventaja, pero donde la oposición no está consolidada.
Los reportes de operadores locales y el trabajo de estructuración territorial forman parte de un diseño que se viene armando desde hace meses.
Las encuestas disponibles, con todas sus limitaciones, lo colocan ya como un contendiente relevante: en algunas mediciones aparece como segundo detrás de Lorenia Valles; en otras queda más atrás de Antonio Astiazarán cuando se simulan alianzas opositoras más amplias.
Eso basta para que Dante Delgado y el aparato nacional de MC lo consideren una carta útil.
Ganar Sonora sería una plataforma de cara a 2030.
Perderlo, en cambio, tendría un costo manejable si el ejercicio sirve para nacionalizar el nombre y capitalizar el desgaste de Morena.
El domingo se presentará un informe. Pero el destape se disfrazará de rendición de cuentas.
Colosio ya eligió el escenario. Lo demás es cuestión de calendario y de cómo reaccionen quienes, en Sonora, todavía calculan si el nombre pesa más que el arraigo.








