México impulsa 12 proyectos de ductos de hidrocarburos, con Naco-Guaymas liderando la inversión con más de 7,500 millones de dólares para conectar gas con mercados internacionales.
PETROLEO Y ENERGIA
México cuenta con 12 proyectos activos de ductos de hidrocarburos en fase de desarrollo, una cartera que refleja la relevancia de la infraestructura de transporte para conectar los puntos de suministro con los centros de consumo industrial y los proyectos de exportación energética, de acuerdo con la base de datos de BNamericas.
El recuento incluye tanto proyectos específicos de ductos como iniciativas de mayor alcance que incorporan componentes de transporte de hidrocarburos. Para nueve de los 12 proyectos existen cifras de inversión de capital (capex), ya sean reales o estimadas.
Entre las iniciativas identificadas, el gasoducto Naco-Guaymas sobresale como el proyecto de mayor inversión divulgada, con más de 7,500 millones de dólares reportados en la base de datos. Su desarrollo está vinculado con los planes para instalar una terminal de exportación de gas natural licuado (GNL) en el puerto de Guaymas, Sonora.
Naco-Guaymas: infraestructura para conectar el gas con los mercados internacionales
El proyecto Naco-Guaymas contempla un ducto que conectaría la localidad fronteriza de Naco, en Sonora, con el puerto de Guaymas, sobre el litoral del Pacífico mexicano.
En febrero de 2026, el Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas) y Freedom LNG, afiliada a los desarrolladores de Amigo LNG, firmaron un memorando de entendimiento para establecer un marco de cooperación técnica, regulatoria e institucional orientado a la planeación y al posible desarrollo de esta infraestructura.
De acuerdo con el perfil del proyecto citado por BNamericas, Freedom LNG sería propietaria del enlace y Cenagas estaría a cargo de su operación.
La infraestructura se relaciona con los planes de Amigo LNG para construir una planta de licuefacción de gas natural en Guaymas, con una inversión anunciada de 3,500 millones de dólares. La instalación estaría orientada a la exportación de GNL, lo que vincula el desarrollo del ducto con la posibilidad de conectar el suministro de gas con mercados internacionales.
Es importante distinguir ambos componentes: el monto superior a 7,500 millones de dólares corresponde al capex divulgado para el proyecto de ducto en el recuento de BNamericas, mientras que los 3,500 millones de dólares se refieren a la inversión anunciada para la planta de GNL. Son proyectos relacionados, pero con alcances de infraestructura distintos.
Ductos: una pieza estratégica para la industria y la seguridad energética
La expansión de la infraestructura de transporte de hidrocarburos tiene implicaciones que van más allá de la construcción. Los ductos permiten trasladar gas natural y otros productos energéticos entre zonas de suministro, instalaciones de procesamiento, centrales eléctricas y polos industriales.
En un entorno en el que México busca fortalecer su capacidad productiva y atraer nuevas inversiones, la disponibilidad de infraestructura energética puede influir en la competitividad de las empresas, particularmente en actividades intensivas en energía y en regiones vinculadas con la manufactura, la logística y el nearshoring.
El gas natural ocupa un lugar relevante en este panorama por su uso en la generación eléctrica y en diversos procesos industriales. Por ello, los proyectos de transporte deben analizarse junto con la demanda prevista, la capacidad de suministro, las necesidades de conexión y las condiciones para desarrollar y operar la infraestructura.
En el caso de Naco-Guaymas, la conexión entre la frontera norte y la costa de Sonora plantea una dimensión adicional: la posibilidad de articular infraestructura de transporte con capacidad de licuefacción y exportación. Su avance, sin embargo, dependerá de las etapas de desarrollo, los acuerdos correspondientes y las autorizaciones aplicables.
Inversión pública y privada en la infraestructura de hidrocarburos
Los 12 proyectos identificados por BNamericas son desarrollados tanto por empresas privadas como por entidades públicas. Esta participación refleja la diversidad de actores involucrados en la expansión y modernización de la infraestructura energética mexicana.
La disponibilidad de cifras de capex para nueve proyectos permite dimensionar parte de las necesidades de inversión de la cartera, aunque no representa por sí sola el monto total de recursos comprometidos ni garantiza que las inversiones anunciadas se materialicen en su totalidad.
Para el sector energético, el reto consiste en convertir los proyectos en infraestructura funcional que responda a las necesidades de suministro, contribuya a la confiabilidad operativa y acompañe el crecimiento de la demanda. Esto requiere evaluar no solo los montos de inversión, sino también los plazos, las condiciones regulatorias, la coordinación entre operadores y las necesidades de los usuarios finales.
En este contexto, el desarrollo de ductos será un factor relevante para la competitividad energética de México, tanto por su papel en el abastecimiento del mercado nacional como por las oportunidades de conexión con proyectos industriales y de exportación.







