
Comparto tres reflexiones que suenan con fuerza en diversos círculos sobre la caída de Taddei.
Escenario 1. Una maniobra de Palacio Nacional
En esta lectura, la presidenta Sheinbaum habría usado el expediente para quitar del camino a una persona incómoda e imponer a un incondicional.
A mi juicio, es el escenario más débil. El daño a la 4T es brutal: el árbitro que impulsó el oficialismo se cae por presunta corrupción en pleno proceso electoral.
Además, Taddei no estorbaba a nadie. No era un factor de poder real, sino uno más de los tantos ejemplos de lealtad sobre capacidad. Fue vulgar en su operación, ingenua en sus manejos políticos, pánfila y francamente rupestre en sus tranzas. Taddei obedecía. ¿Qué ganaba Sheinbaum retirándola?
Sin embargo, es cierto que el expediente estaba en manos del gobierno federal desde 2023, y la presidenta pidió públicamente aclarar los contratos, en lugar de cerrar filas.
Con Taddei no aplicó la famosa “pruebas, pruebas” ni la defensa al estilo Rocha Moya.
Escenario 2. Una operación de Estados Unidos
En esta lectura, Washington habría activado el caso para desestabilizar al árbitro electoral. El escenario cobra sentido si se mira la secuencia de las últimas operaciones.
Días antes, la Fiscalía de Chihuahua detuvo al exfiscal César Jáuregui y lo entregó a la FGR, que lo acusa de traición a la patria por la presencia de agentes de la CIA en un operativo estatal.
Algunas fuentes de inteligencia consultadas leen así la decisión de Maru Campos: bajo presión del gobierno federal, entregó a Jáuregui para evitar que terminara en Estados Unidos operando abiertamente contra políticos ligados al narco en México.
Hay que sumar el escenario de derrota que se perfila para la 4T en varios estados y la tentación de un fraude electoral. Frente a eso, poner el foco del país en el mal manejo de la institución y desacreditar al árbitro antes de la elección tiene lógica. Un INE bajo sospecha será auditado con lupa, dentro y fuera del país.
Por otro lado, las grabaciones privadas del propio contratista son difíciles de obtener sin acceso de alto nivel de seguimiento.
¿Es la caída de Taddei una respuesta después de la caída de Jauregui?, ¿Gana algo el Estado Profundo de EUA desestabilizando al INE en México?
Escenario 3. La 4T contra la 4T
En esta lectura, un grupo del propio oficialismo habría usado el expediente para eliminar a un personaje débil, incapaz de conducir una operación electoral de alto nivel, frente al riesgo de derrotas.
Saben que Taddei no era el perfil idóneo para controlar el INE por su ingenuidad y su torpeza. En su versión más grave, la apuesta sería colocar a alguien mucho más preparado para orquestar un fraude y administrar la participación del narco en la elección.
Lo peor, es que en todos los escenarios el INE termina sumamente dañado y la confianza electoral torpedeada. Una pena.




