Julio Gutiérrez
Mientras México se prepara para impulsar los pagos digitales y reducir el uso de efectivo con la próxima entrada en vigor de la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, millones de personas encuentran en los billetes y las monedas algo más que una forma de pagar: una oportunidad para hacer negocio.
Un estudio del Banco de México (BdeM) revela que el atractivo de ciertas piezas va más allá de su valor nominal, pues hay quienes las conservan con la expectativa de venderlas en el futuro a mayor precio.
El martes de la semana pasada, el Senado aprobó dicha ley, cuyo objetivo es reducir el uso de dinero físico en México y migrar a los pagos virtuales con tarjetas, códigos QR (por medio de CoDi) y transferencias (por medio de Dimo). Estimaciones de autoridades y el sector privado indican que al menos 80 por ciento de los pagos se hacen con efectivo.
Los resultados de los estudios cuantitativos sobre efectivo, recientemente publicados por el banco central, indican que en el año reciente, 98 por ciento de la población objetivo (50.7 millones de personas) dijeron que acostumbra usar efectivo en sus gastos diarios, mientras 49 por ciento (25.1 millones) usan tarjeta de débito, 24 por ciento (12.3 millones) tarjeta de crédito, y 13.6 por ciento (7.0 millones) mencionaron el SPEI.
Según el documento, quienes acostumbran utilizar efectivo, 66 por ciento lo usan porque es más práctico, fácil o rápido; 15 por ciento porque lo consideran más seguro y 13 por ciento debido a que sólo tiene esa forma de pago.
Pero el numerario físico va más allá: las personas lo atesoran, lo coleccionan o lo reservan para hacer negocio.
Al abordar el tema del coleccionismo de billetes y monedas, enfocado en las piezas más nuevas y en las monedas de 20 pesos conmemorativas dodecagonales, 12 por ciento de la población encuestada señaló que colecciona alguno de ellos “porque su diseño le resulta atractivo o para venderlos en el futuro a un valor más alto”.
Los preferidos
El documento menciona que entre las piezas más coleccionadas están las monedas de 20 pesos dodecagonales, que comenzaron a circular en 2021 para conmemorar sucesos históricos; los billetes de 50 pesos conocidos como “los del ajolote” y los de 20 pesos alusivos al bicentenario de la Independencia.
Según los resultados, al menos 4.5 millones de personas atesoran monedas de 20 pesos, de las cuales, 2.9 millones tienen más de cinco piezas, mientras 1.3 millones conserva entre una y cinco.
En el caso del papel moneda de 50 pesos, es guardado por al menos 3 millones de personas en el país; de los cuales, 1.7 millones posee más de cinco y 1.1 millones entre una y cinco piezas. En billete de 20 pesos conmemorativo del bicentenario es coleccionado por, mínimo, 1.1 millones, de los cuales, 600 mil tienen entre uno y cinco, en tanto 510 mil conservan más de cinco piezas.
Cuesta hasta siete veces más
En el mercado numismático, estas piezas se ofrecen por encima de su denominación original, aunque los precios varían según el diseño y el estado de conservación.
Por ejemplo, una moneda conmemorativa de 12 lados de 20 pesos de 2021 se anuncia en 149 pesos en ofertas de Mercado Libre, más de siete veces su valor nominal, mientras un billete con la imagen del anfibio, en condición sin circular, se ofrece en 129 pesos en una tienda especializada.








