El hijo del expresidente Jair Bolsonaro comenzó preguntando a Lula por Roberta Luchsinger, investigada junto al hijo mayor del mandatario.
Europa Press
MADRID (EUROPA PRESS).- Los dos candidatos a la Presidencia de Brasil, el actual titular, el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, y su rival, el senador ultraconservador Flávio Bolsonaro, cruzaron declaraciones de corrupción en el debate electoral celebrado este domingo, el primero en el que se enfrentan ambos.
Flávio, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado por intento de golpe de Estado, comenzó preguntando a Lula por la lobista Roberta Luchsinger, investigada junto al hijo mayor del mandatario –Fábio Luís Lula da Silva, conocido como ‘Lulinha’– en tres investigaciones por supuesta corrupción y tráfico de influencias, luego de que Luchsinger declarara en la víspera a CNN Brasil que tiene la intención de llegar a un acuerdo de colaboración eficaz y que no protegerá al líder del Partido de los Trabajadores (PT).
Sin embargo, el actual jefe del Palacio del Planalto rebatió a su oponente alegando no ser “un padre que protege a su hijo”.
“Tú fuiste protegido por tu padre”, espetó, asegurando no ocultar “nada” ni despedir a un juez “porque este se negó a cambiar al director de la Policía Federal”, en alusión a la salida del exmagistrado Sérgio Moro durante el gobierno de Jair Bolsonaro.
Flávio también le preguntó al representante del PT por qué ‘Lulinha’ vive en España, a lo que Lula evitó responder, replicando que el hermano del senador y exdiputado federal Eduardo Bolsonaro reside en Estados Unidos “conspirando contra Brasil, pidiendo la intervención de Trump”.
Eduardo Bolsonaro fue condenado el pasado junio por el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil a cuatro años y dos meses de prisión por intentar coaccionar a jueces y orquestar, desde Estados Unidos, sanciones contra Brasil para entorpecer la causa por golpe de Estado contra su padre. Estos intentos incluyen los aranceles de Washington a las exportaciones brasileñas anunciados el año pasado, la suspensión de visados para miembros del Supremo y la aplicación de sanciones económicas contra De Moraes, juez y relator del caso. “Lo que están haciendo es traicionar a la patria y serán juzgados”, aseveró Lula.
El actual jefe del Planalto también acusó a su rival político de corrupción, preguntándole por el destino de 134 millones de reales (23.6 millones de euros) que Daniel Vorcaro habría pagado para la película “Dark Horse”, una oda a la historia de Jair Bolsonaro.
“¿Qué hizo con el dinero? ¿Fue para ayudar a su hermanito a traicionar a Brasil?”, preguntó Lula, aludiendo a la información del portal de noticias The Intercept Brasil según la cual cerca de 61 millones de reales (10.7 millones de euros) fueron enviados a un fondo controlado por el abogado Paulo Calixto, vinculado a Eduardo.
Flávio, con todo, evitó responder a la cuestión, limitándose a afirmar que el jefe del Ejecutivo “va a aplaudir la película del presidente Bolsonaro, que le va a encantar”.











