“Brasil nos está dejando una lección”, dijo el líder nacional del PRI en alusión al triunfo de la derecha en la primera vuelta de los comicios presidenciales.
Redacción
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno, aseguró que los resultados en las elecciones presidenciales en Brasil, que no correspondieron a los que marcaban las encuestas en favor de Lula da Silva, “deben servir de advertencia” en México para Morena, en el contexto de las elecciones del 2027.
“Lo que vimos en Brasil también debe servir de advertencia en México, porque una cosa es medir la opinión pública y otra muy distinta utilizar las encuestas para instalar la percepción de que una elección ya está ganada”, escribió en su cuenta de la red social X.
El exgobernador de Campeche argumentó que “durante semanas, las principales mediciones colocaron a Lula da Silva al frente de la primera vuelta. Llegaron las urnas y la historia fue distinta”.
Aunque no lo explicó, se refirió a que la votación en Brasil se irá a segunda vuelta, luego de que el derechista Flavio Bolsonaro obtuvo 47% de los sufragios.
La declaración del líder priísta se da también a menos de una semana de que la dirigencia nacional de Morena terminó la presentación de las personas que, en los hechos y según sus encuestas internas, serán sus candidatos a gobernadores en las 17 entidades donde habrá elecciones en junio del 2027.
Según “Alito” Moreno, “eso es precisamente lo que Morena intenta instalar en México: la narrativa del triunfo anticipado. El oficialismo celebra y difunde mediciones de empresas que, casualmente, han sido exhibidas por recibir contratos públicos millonarios del propio gobierno”.
El senador acusó que “desde el poder se utilizan encuestas y mediciones como herramientas de propaganda para fabricar una percepción de triunfo inevitable”.
Siguió: “Te dicen quién va ganando, quién ya perdió, quién es competitivo y quién ‘no tiene ninguna posibilidad’. Repiten todos los días que la oposición no tiene posibilidades y que todo está decidido antes de que la gente salga a votar”.
Luego, insistió en el ejemplo carioca al decir que “Brasil nos está dejando una lección: no se vota por lo que dicen las encuestas; se vota por lo que piensa la gente”. Y sentenció: “Que hablen las urnas. Las encuestas no votan”.










