El activista ironizó que la reforma excluya a mexicanos con otro pasaporte mientras deja abierta la puerta a perfiles con vínculos criminales
El activista Adrián LeBarón criticó la reforma constitucional que prohíbe la doble nacionalidad para quienes aspiren a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, en momentos en que la política mexicana enfrenta múltiples señalamientos por presuntos vínculos con el crimen organizado.
A través de su cuenta en X, LeBarón ironizó que la reforma excluya a mexicanos con otro pasaporte pero deje abierta la puerta a perfiles con vínculos criminales para participar en elecciones.
“Si eres mexicano, pero tienes otra nacionalidad también, es un pecado y no vas a poder participar, sin embargo, lo que sí admiten es que sean narcos, criminales, secuestradores, corruptos, ahí no hay problema, pueden participar sin ningún problema, esos son los permisos que dan”, escribió LeBarón.
Más tarde, el activista amplió su postura con un segundo mensaje dirigido a las estrategias de seguridad del Estado, en medio de la detención del alcalde morenista de Juchitán, Miguel Sánchez Altamirano, por cargos de extorsión agravada y delitos contra la seguridad, presuntamente en colaboración con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
“Y luego andan en operativos para capturar alcaldes. Si desde un principio pensaran en lo importante, si las barreras fueran serias, no habría tanta muerte ni miedo caminando por las comunidades disfrazados de candidatos”, planteó.
En la víspera, la Cámara de Diputados aprobó la reforma en lo general con 344 votos a favor, 116 en contra y una abstención, y en lo particular con 334 a favor, 109 en contra y una abstención, tras un debate de casi 11 horas marcado por descalificaciones entre bancadas. El proyecto fue turnado al Senado el 22 de septiembre.
Un día después, las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos Primera del Senado avalaron el dictamen con 23 votos a favor y nueve en contra. El pleno de la Cámara alta discutirá la minuta el martes 29 de septiembre, último paso antes de su eventual entrada en vigor.
El dictamen modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución y entraría en vigor para el proceso electoral de 2028, sin afectar a quienes ya ocupan los cargos ejecutivos señalados. El Congreso de la Unión tendría 90 días naturales para adecuar la Ley de Nacionalidad y la legislación electoral secundaria.
Con 344 a favor, 115 en contra y 1 abstención, diputados avalan en lo general prohibición de la doble nacionalidad en México. (Captura de pantalla)
El coordinador de la bancada morenista en Diputados, Ricardo Monreal Ávila, defendió la reforma al considerar que la injerencia extranjera amenaza la política interna de México. “La sola coexistencia de dos o más nacionalidades genera un conflicto definitivo de lealtades. Esta es una medida orientada a evitar la concurrencia formal de vínculos estatales, y no una valoración negativa de la condición binacional”, sostuvo.
Desde el PRI, la senadora Claudia Anaya advirtió que la reforma puede entrar en conflicto con tratados internacionales y citó que 12 millones de mexicanos viven en el exterior, de los cuales cuatro millones cuentan con doble nacionalidad. El coordinador panista Elías Lixa cuestionó además que el trámite de renuncia a una nacionalidad extranjera no es ágil, y puso como ejemplo que países como Costa Rica, Argentina y Ecuador no lo permiten.
Desde Movimiento Ciudadano, el senador Luis Donaldo Colosio Riojas cuestionó que la medida afecte a mexicanos residentes en Estados Unidos que ni siquiera han ejercido derechos políticos en ese país. En Diputados, el priista César Alejandro Domínguez sostuvo que la reforma representa un retroceso en materia de derechos humanos y advirtió que podría usarse para bloquear la participación de perfiles opositores.
El activista entra a la disputa por la gubernatura de 2027 como candidato ciudadano del partido surgido de la marea rosa, en un estado donde el Verde ya condicionó su coalición a que el candidato de Morena sea Cruz Pérez Cuéllar y no Andrea Chávez. (CUARTOSCURO)
La crítica de Adrián LeBarón tiene un antecedente directo: su sobrino, Julián LeBarón, ha manifestado públicamente su deseo de competir por la gubernatura de Chihuahua en 2027 con el partido Somos. El activista confirmó su candidatura ciudadana el 15 de julio, en una conferencia de prensa en la Ciudad de México junto al presidente nacional del partido, Guadalupe Acosta Naranjo.
Julián LeBarón explicó entonces por qué optó por sumarse a un partido en lugar de competir como independiente. “Los mexicanos odian a los políticos, y por muy justa y muy buena razón. Nos han dejado en casi la total indefensión de la vida, de la libertad y la propiedad. Pero no hay nada sagrado en una candidatura independiente. Un independiente puede ser tan corrupto como cualquier político”, sostuvo.
El activista añadió que su tío Adrián LeBarón forma parte de Somos, al igual que Emilio Álvarez Icaza, a quien describió como uno de sus “grandes amigos de mil batallas”. Ratificó además su respaldo a las Madres Buscadoras y a los colectivos de personas desaparecidas en el país.
Durante la misma conferencia, Julián LeBarón reveló que recibió amenazas de muerte que obligaron a parte de su familia a salir del país.







