
Creo, fue en 1987 –1988, trabajando en la entonces revista Conciencia Pública, dirigida por mi amigo Gabriel Ibarra Bourjac en Guadalajara; llegó Rubén “Púas” Olivares, ahora en su faceta de “actor”.
Si, nada menos que el boxeador, el ídolo que paralizaba al país en cada una de sus memorables peleas –no “jotadas” como las del ”Canelo” y, otros parecidos – y, se coronara campeón mundial gallo al noquear al australiano Lionel Rose en Los Angeles, California el 22 de agosto de 1969.
Vean el record : 51-0-1 y cuarenta y ocho nocauts, ese día inició la fantástica leyenda de este poderoso y temible mexicano; más meritorio aún es que los combates eran a quince asaltos.
Dejemos esta historia aparte y, vayamos a la entrevista hecha al “púas”, en el entonces hotel “Hermanos Reyes” —-¿existirá? de la perla tapatía.
¡ Por supuesto! Me acompañó mi amigo “El Lolo”, José Dolores López Munguía, con la única condición de no meter su “cuchara” –imposible—durante la entrevista y, claro prometió no hacerlo
Empezó el primer asalto de aquella entrevista, su enorme galopar por los cuadriláteros; le recordé un nombre: Kazuyoshi Kanazawa, apodado –ya sabrán por qué—“El Tigre”.
Por cierto esta pelea transmitida desde Sendai, Japón la escuchábamos varios “vagos” en mi amado Palo Verde –obviamente ambarinas de por medio—pegados al radio; todo destartalado por cierto.
“¡Eeese guey..!!!” gritó al recordar la brutal pelea y, también como al término de la misma “oriné samgre varios días” exclamó, ´producto del salvaje golpeo a los riñones.
Y. mientras mi amigo “Lolo” muriendo por preguntar, algo que hizo en su momento…
Aquel “zurdito” y, Los Polivoces
Al saber que ambos –“Lolo” y un servidor—vino a su mente la pelea contra un “pescadito” en Ciudad Obregón y, zurdo.
“Pancho “—Rosales, nomás me dijo que era un “pescadito”, no supe su nombre hasta que llegue a Ciudad Obregón”.
Adivinen a quienes vio en el hotel donde se hospedó: nada menos que “a mis cuates, los polivoces!!”, recordó sonriendo “El Púas”.
Y, claro el infaltable “chupe” ante el coraje de su entrenador; “dijiste que es un pescadito y, al modo del “Púas” le hacía al “loco” entrenando a medias”, narró a este par.
Llegó la noche del combate— en el coliseo de Ciudad Obregón —y en el primer asalto, un golpazo del “zurdito” envió a Rubén a la lona.
Dicho “pescadito” era nada menos que José Luis Ramírez, el de Huatabampo y, a la postre campeón mundial peso ligero.
“¡¡ Toma tu “pescadito” –recordó el “Púas”—pegaba como patada de mula el cabrón…!”.
“¡¡Apúrale Guey…!!”
Genio y figura : “el puto réferi, me aplicó la cuenta y, decía muy rápido, uno, dos, tres, cuatro …me levanté todo pendejo..”
Todo terminó en el segundo asalto, cuando con toda su experiencia “jaló” al zurdo y le clavó su terrible gancho al hígado para noquear a José Luis..
“Y ahora, el pinche réferi, contaba muy lento…uuuno, doooos, treees , hasta que le grité, apúrale guey se va a levantar y me va a madrear..”.
“¡La hubieras pedido tu…!”
Nunca hubo seriedad en la plática, menos con este personaje único y, vino entonces aquel épico combate nada menos que contra el nicaragüense Alexis Arguello, hambriento de gloria y dueño de poderosa pegada.
Fue el23 de noviembre de 1974 en el fórum de Inglewood, California; ganaba Olivares en las tarjetas, pero en el fatídico trece, el Nica lo agarró con un gancho de izquierda y a dormir el “púas”.
Fue entonces cuando mi amigo “El Lolo” logró finalmente meter su “cuchara” y, le preguntó a Rubén.
¿ Por qué no pediste la revancha …?
Este volteó y, la respuesta sin desperdicio, rápida y precisa como uno de sus famosos ganchos: “¡ la hubieras pedido tu guey….no quería ni verlo!!”
Gracias por los recuerdos.




