La coyuntura política de Sonora ha cambiado. Los acontecimientos negativos a nivel nacional que han afectado a figuras de Morena comienzan a modificar la percepción ciudadana: la aprobación de la presidenta Claudia Sheinbaum habría descendido de alrededor del 80% al 65%, mientras la intención de voto por Morena habría pasado de cerca del 50% al 35%.
De confirmarse esta tendencia, Morena ya no puede considerar segura la gubernatura de Sonora en 2027. Y ese cambio comienza incluso a inhibir el interés de algunos actores por competir bajo sus siglas, cuando hace apenas un año la candidatura morenista parecía conducir casi automáticamente al Palacio de Gobierno.
Lo que ocurra dentro de Morena Sonora será, fundamentalmente, una decisión de Claudia Sheinbaum. La presidenta tendrá que elegir no solamente al personaje más cercano a su proyecto, sino a quien tenga capacidad para enfrentar una oposición que ha dejado de ser testimonial.
ASTIAZARÁN CAMBIÓ EL ESCENARIO. El principal factor de esta transformación es Antonio “Toño” Astiazarán.
Ya no puede ser visto únicamente como el alcalde que busca conservar Hermosillo. Su proyecto tiene dimensión estatal y plantea la posibilidad de que la coalición opositora PAN-PRI-PS-MACISO , compita con éxito por la gubernatura y por la Capital del Estado .
En Hermosillo, la eventual candidatura de Flor Ayala fortalece su espacio político, mientras Morena tendría en Norberto Barraza una de sus principales cartas para después de seis años, recuperar la ciudad.
Al mismo tiempo, Morena deberá resolver su candidatura estatal entre Javier Lamarque, Lorenia Valles y Célida López. Por primera vez, entonces, enfrenta simultáneamente el desafío de conservar la gubernatura y recuperar Hermosillo.
EL NUEVO MAPA: UNA ELECCIÓN DE TERCIOS . Como ha señalado el senador Manlio Fabio Beltrones Rivera, existe un nuevo mapa electoral y un nuevo escenario político prospectivo en Sonora. Su hipótesis de una elección de tercios comienza a cobrar relevancia.
Toño Astiazarán representa una opción opositora con fuerza territorial; Manlio Fabio Beltrones conserva capacidad de interlocución y construcción de acuerdos; y Luis Donaldo Colosio Riojas puede aportar a Movimiento Ciudadano una candidatura con proyección nacional.
No significa que exista ya un bloque formal entre ellos, pero sí que Astiazarán, Beltrones y Colosio son factores capaces de modificar la geometría electoral de 2027.
LA PREGUNTA ESTRATÉGICA. Por ello, la sucesión ya no depende exclusivamente de Alfonso Durazo. La decisión fundamental estará en Claudia Sheinbaum. Y la pregunta que deberá responder Morena ya no es simplemente: ¿Quién será su candidato?. La pregunta verdaderamente estratégica es: ¿Quién puede derrotar a Toño Astiazarán?.
Porque si Morena no encuentra una respuesta convincente, la elección que hace apenas un año parecía prácticamente definida puede transformarse en una auténtica disputa por el poder.
Morena conserva ventajas importantes, pero la oposición ya tiene algo que antes no tenía: una expectativa real de triunfo. Por eso, la gubernatura de Sonora ya no está asegurada para Morena.
El tablero cambió. Y la elección de 2027 vuelve a estar abierta.




