l primer ministro de Ontario, Doug Ford, amenazó con cortar el suministro de electricidad y de minerales críticos a Estados Unidos a medida que se intensifica la disputacomercial binacional, además afirmó que Ronald Reagan estaría “vomitando” por la política comercial del presidente Donald Trump.
Ford afirmó el lunes que Washington ha subestimado la disposición de los canadienses a soportar dificultades económicas antes de ceder a la presión estadunidense.
“Subestima a Canadá. Estamos todos comprometidos”, expuso Ford. “Aquí, la situación es crítica; todos están preparados para una guerra económica. Saben que tendrán que hacer sacrificios”.
El funcionario afirmó que el magnate estadunidense ha “declarado una guerra económica contra su amigo y aliado más cercano”, y luego centró su atención en el ex presidente Donald Reagan y su singular oposición a los aranceles.
Ford destacó que Trump guarda un retrato de Reagan cerca de su escritorio y afirmó: “Si el ex mandatario supiera lo que está pasando, estaría vomitando; se estaría revolviendo en su tumba”. El político canadiense, que gobierna la provincia más poblada de Canadá, advirtió que “todas las opciones están sobre la mesa” si la disputa se agrava, incluyendo la interrupción de las exportaciones de electricidad y los envíos de minerales críticos desde Ontario. También instó a Canadá a considerar el uso del petróleo y la potasa como moneda de cambio.
“Voy a cortarles la extracción de minerales (críticos)”, expuso Ford.
Los minerales críticos tienen una importancia cada vez mayor para la defensa nacional y la industria manufacturera de Estados Unidos. El Pentágono se ha esforzado por asegurar un suministro fiable de materias primas utilizadas en aeronaves militares, misiles, municiones y electrónica avanzada, ya que Washington busca reducir su dependencia de China, que controla la extracción y el refinado de varios minerales estratégicos claves.
El gobierno canadiense nunca tuvo la intención de cerrar las negociaciones para un acuerdo comercial con Estados Unidos a cualquier precio, manifestó ayer el primer ministro, Mark Carney.
“Nada a cualquier precio”, sostiene Mark Carney
“El objetivo de nuestras negociaciones comerciales con Washington siempre ha sido conseguir el mejor acuerdo para los canadienses. Nunca (se buscó) un acuerdo a cualquier precio ni en cualquier plazo”, dijo Carney desde Lévis, Quebec.
Si bien la semana pasada se lograron avances importantes, “la dinámica se revirtió”, señaló el primer ministro, añadiendo que Ottawa ya no podía aceptar lo que se ofrece ni conceder lo que se le exige.










