El priísta Carlos Salinas de Gortari –quien llegó a la silla presidencial en 1988 por un fraude electoral– fue descrito como un “tecnócrata ambicioso” por la CIA. Más de una decena de documentos desclasificados de la Agencia Central de Inteligencia dibujan a un candidato, y después presidente, que propició inestabilidad económica y enfrentó una turbulencia política, no sólo por el levantamiento armado del EZLN sino por problemas heredados de su predecesor Miguel de la Madrid. Salinas –quien ahora vive con holgura económica en España, y previo a ello en Irlanda, a pesar de que se asume como “desempleado” y sin pensión– es responsable de la mayor privatización de bienes nacionales en México, promotor del desequilibrio financiero y llamado “padre” de la desigualdad social: su sexenio profundizó la pobreza en las mayorías y la opulencia en unos cuantos cercanos al poder y beneficiarios del remate de la nación.
Un informe desclasificado de la CIA de 1986 titulado Mexico: budget politics courting a crisis destacó sobre el gobierno de Miguel de la Madrid que “la probable persistencia del presidente en una política fiscal con sesgo político aumentará considerablemente la probabilidad de una crisis financiera cada vez más grave. A medida que México se vea cada vez más incapaz de financiar su creciente déficit presupuestario, casi con toda seguridad seguirá recurriendo a Estados Unidos en busca de ayuda financiera y presionando a los bancos internacionales para que mantengan abiertas las líneas de crédito y reprogramen los pagos de la deuda mexicana”.
En ese mismo informe, describen a una parte del gabinete de Miguel de la Madrid, en donde ya estaba Carlos Salinas de Gortari. La CIA lo define como “un amigo cercano y protegido del presidente de la Madrid”. Dicha agencia señala que “creen” que Salinas influyó en De la Madrid para “aumentar los gastos a principios de 1985 para ayudar a asegurar las victorias del PRI en las elecciones de julio de 1985 para gobernador y legislativo. Salinas probablemente estaría a favor de una moratoria en el pago de la deuda externa de México en lugar de una reducción drástica del gasto gubernamental para estabilizar la economía”.
En su perfil, un tanto escaso, menciona que tenía “fuertes ambiciones presidenciales”. Pero también señalan que éstas se ven reducidas por “su juventud y el mal desempeño de la economía”.
Para la CIA, una de las agencias que promueve golpes de estado y desestabilizaciones en terceros países, Salinas seguía “el patrón clásico de la burocracia mexicana”, tenía “buenas conexiones familiares, militante del PRI desde temprana edad”, “excelentes credenciales educativas, incluyendo una licenciatura en economía y un máster en administración pública de la Universidad Nacional Autónoma de México, y tanto una maestría como un doctorado en economía y gobierno de la Universidad de Harvard”.
Figura 1. Perfil de Salinas en documento de la CIA

La carrera presidencial y Bartlett
La carrera presidencial de 1988 también fue seguida con detenimiento por la CIA en medios de comunicación de Estados Unidos y México. Por ejemplo, esta agencia tiene entre sus archivos un texto del Washington Post del 24 de mayo de 1987 escrito por Jack Anderson y Dale Van Atta, en el que se destaca que estos periodistas consultaron a “agencias de inteligencia occidentales” que indican que las probabilidades favorecen al ministro de Gobernación, Manuel Bartlett Díaz. Y, casualmente, “Bartlett sería la mejor opción en lo que respecta a los intereses de Estados Unidos”.
Ambos periodistas –que contaban con filtraciones de la CIA– mencionan sobre Bartlett que “mantiene relaciones personales con varios funcionarios estadunidenses importantes, mientras que ningún político estadunidense influyente parece tener vínculos con los otros dos principales candidatos que baraja De la Madrid: el ministro de Energía, Alfredo del Mazo, y el ministro de Presupuesto, Carlos Salinas de Gortari”.
Un funcionario estadunidense que se dedica a estudiar México describe a Bartlett como “un tipo inteligente y astuto”. “Es serio y duro, como corresponde al jefe del Ministerio del Interior, que se encarga de todo el trabajo sucio que necesita el partido gobernante”.
En contraste, estos mismos periodistas habían publicado en 1986 otra nota en la que mencionan de Salinas que “parece aspirar a nada menos que a alejar a su país de una economía predominantemente socialista y encaminarlo hacia una alianza dinámica entre el gobierno y la libre empresa”.
Los periodistas Jack Anderson y Dale Van Atta tuvieron acceso al informe de la CIA titulado Mexico: budget politics courting a crisis, pues la nota escrita en 1986 menciona esta cita en su biografía. El informe añade que “tiene buenas conexiones familiares, se involucró en el PRI [el partido gobernante] desde sus inicios y cuenta con una excelente formación académica”.
Se desconoce al autor del informe, pero fue preparado por la Oficina de Análisis de África y América Latina y coordinado por el Directorio de Operaciones.
Figura 2. Salinas, tecnócrata ambicioso

La CIA recopiló información que se publicó en medios de comunicación. Destaca un texto de Henry Kissinger (exsecretario de Estado y uno de los que articuló planes de golpes de estado y desestabilizaciones en el mundo) en Los Angeles Times en 1988, año del fraude electoral contra Cuauhtémoc Cárdenas.
Kissinger argumenta en dicho texto que Estados Unidos debe ser más conciliador o, de lo contrario, “Salinas se verá obligado a adoptar una política de confrontación” por el problema de la deuda. Un informe de la CIA destaca la lectura política de Kissinger tras el fraude de 1988. El Memorandum titulado Comments on Kissinger column, “The Rise of Mexico” destaca:
“El recién elegido candidato, Carlos Salinas de Gortari, insistió en un resultado electoral “transparente”, es decir, honesto, y puede que haya logrado en parte su objetivo, pues un fraude masivo sin duda habría producido un resultado más claro. Sin embargo, los partidos de oposición han podido presentar numerosas impugnaciones a la votación. Al momento de escribir esto, no se puede predecir si el grupo Cárdenas se consolidará como una figura permanente en la política mexicana o si se reintegrará al PRI. Pero sea cual sea el resultado, la evolución hacia contiendas políticas más abiertas probablemente resulte irreversible”.
“La evolución política de México escapa a la capacidad de Estados Unidos para influir en ella, e incluso para comprenderla. El más mínimo indicio de intervención uniría a todas las facciones contra los estadunidenses. Sin embargo, existe un tema en el que Estados Unidos puede desempeñar un papel fundamental, fomentando la democracia y la reforma económica: la enorme deuda externa de México. La política económica liberal de Salinas solo puede sostenerse mediante el crecimiento. Pero la economía mexicana no puede crecer mientras el servicio de la deuda consuma más del 6% del Producto Interno Bruto”.
Kissinger sintetiza el sexenio de Salinas con la hipótesis de la paradoja política económica: “El dilema de Salinas es que sin reforma económica no habrá crecimiento, pero sin ayuda externa no habrá marco político para la reforma económica”.
Por ello, cuando la presidenta Claudia Sheinbaum retoma las memorias de Miguel de la Madrid y aborda el tema de la deuda, es clave, porque con ese texto, más los documentos desclasificados de la CIA y las distintas investigaciones al respecto sobre la historia de México y Estados Unidos, podemos tener mayores certezas del uso político de la deuda y el costo político para quienes están en la administración pública, así como de las implicaciones presupuestales.
Figura 3. The Rise of Mexico de Henry Kissinger

Sobre el tema de la deuda en el sexenio de Miguel de la Madrid abordaremos en otros textos. Ahora importa destacar un informe de 1986 en donde la CIA dio puntual seguimiento a las implicaciones económicas de la crisis y la deuda mexicana, sobre todo después del sismo de 1985.
En 1986 el entonces director de la CIA, William J. Casey, escribió un breve informe de su lectura política sobre el curso de la crisis de la deuda mexicana que van en el mismo sentido de Kissinger.
La transcripción del informe dice lo siguiente:
“El informe adjunto sobre las implicaciones de las dificultades financieras y económicas de México presenta un panorama realmente sombrío. Incluso un rescate financiero sustancial por parte de la comunidad internacional probablemente solo le dará más tiempo al gobierno mexicano. Sin una decisión del PRI de emprender una reforma económica masiva, lo cual es improbable, me temo que la situación política en México se deteriorará gravemente en los próximos dos o tres años, con importantes repercusiones para una amplia gama de preocupaciones estadunidenses, desde el narcotráfico y la migración ilegal hasta la propia estabilidad del gobierno mexicano. Además, si otros países menos adelantados deudores perciben que México está recibiendo un rescate con escasas reformas reales o, incluso, que puede tomar medidas unilaterales sin consecuencias graves aparentes, es probable que algunos intenten imitar su ejemplo”.
Figura 4. Mexican Financial Problems

El texto del exdirector de la CIA es de un enorme valor histórico para comprender cuáles son las lecturas políticas dentro de esta agencia que constantemente desestabiliza países.
Lo que vino después de 1986 fue el fraude electoral de 1988, la preparación para la apertura comercial de México a la globalización, las protestas en varias partes del país ante un sistema político y económico que daba ya signos de crisis y que todavía perduró varias décadas después. Y claro, la firma del TLCAN que nos amarró a la economía estadunidense hasta la actualidad.
Para la CIA, el panorama de mayor conflicto era claro desde el Mundial de futbol en México 1986. Por ello, cuando llega Ernesto Zedillo, frente a la continuidad de la crisis económica y política, y el asesinato del candidato Luis Donaldo Colosio, lo que hubo no fue una transición a la democracia, sino el pacto con Estados Unidos para que el Partido Acción Nacional, con Vicente Fox, gestionara la crisis.
Aníbal García Fernández*
*Doctor, magister y licenciado en estudios latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Miembro de los grupos de trabajo de CLACSO “Crisis y economía mundial” y “Violencias en Centroamérica”. Sus principales líneas de estudio son la Guerra Fría Interamericana, geopolítica energética, dependencia e integración latinoamericana, militarismo y relaciones económicas entre Estados Unidos y América Latina.
Enlace: https://contralinea.com.mx/investigacion/cia-definio-a-salinas-de-gortari-como-tecnocrata-ambicioso/





