Este proyecto amenaza a tres especies en peligro de extinción: el pez cachorrito de Quitobaquito, la tortuga de barro de Sonoyta y la Tryonia de Quitobaquito.
MILENIO
El Centro para la Diversidad Biológica documentó el inicio de la construcción del segundo muro fronterizo de la administración Trump dentro del Monumento Nacional Organ Pipe Cactus, ubicado al suroeste de Arizona, que correrá paralelo a solo 30 metros de distancia, del muro existente de 9 metros de altura, que fue construido en 2020.
“Este es el comienzo de otro capítulo destructivo para el Monumento Nacional Organ Pipe Cactus, y los Manantiales de Quitobaquito. Los contratistas están utilizando maquinaria pesada para arrasar paisajes protegidos e impolutos del desierto de Sonora y así construir zonas industriales y áreas muertas en la frontera”, alertó Russ McSpadden, defensor de la conservación en el suroeste del Centro para la Diversidad Biológica.
Mediante una serie de fotografías tomadas este 16 y el 17 de agosto, el activista advierte que el muro fronterizo de Trump amenaza con destruir los manantiales de Quitobaquito, un valioso oasis natural y cultural enclavado en el Desierto de Sonora, ubicado en la frontera entre Arizona y México, vital porque sustenta especies únicas en peligro de extinción, como el pez cachorrito de Sonoyta, y que además, posee un profundo significado sagrado e histórico para el pueblo indígena binacional O’odham.
“La administración Trump ya ha demostrado lo que sucede cuando trata nuestras preciadas tierras públicas como prescindibles, y ahora esa destrucción avanza hacia Quitobaquito”.
Las fotografías muestran el paisaje desértico arrasado en dos lugares al este de Quitobaquito Springs. En uno de ellos, a unos 5.5 kilómetros al este de Quitobaquito, se está ampliando una enorme zona de maniobras. En otro, a unos 4 kilómetros al este de Quitobaquito, una franja lineal de desierto ha sido completamente despejada para la construcción del segundo muro fronterizo.
Tres especies endémicas amenazadas
El centro explicó que las zonas niveladas se ubican en uno de los paisajes de mayor importancia cultural y ecológica del desierto de Sonora. El segundo muro se extenderá por la zona de Quitobaquito, amenazando el manantial, el humedal circundante y las especies de plantas y animales que no se encuentran en ningún otro lugar del país.
El manantial de Quitobaquito proporciona un hábitat crucial para tres especies en peligro de extinción: el pez cachorrito de Quitobaquito, la tortuga de barro de Sonoyta y la Tryonia de Quitobaquito, un pequeño caracol de manantial que solo se encuentra en este lugar.
La organización abogó con éxito por la protección de la tortuga de barro de Sonoyta en virtud de la Ley de Especies en Peligro de Extinción y ha combatido repetidamente las amenazas que se ciernen sobre el pez cachorrito y el manantial de Quitobaquito.
En mayo, demandó a la administración Trump por no haber finalizado la protección de la Ley de Especies en Peligro de Extinción para el caracol tryonia, después de que el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de E.U. determinará en 2023 que debía ser catalogada como especie en peligro de extinción.
Cierre de carreteras
El defensor Russ McSpadden también denunció que el gobierno federal ha cerrado varias carreteras a lo largo de la frontera sur del Monumento Nacional Organ Pipe Cactus, incluyendo la carretera West Border Road desde Lukeville hasta Quitobaquito Springs y la carretera East Border Road desde Lukeville hacia las montañas de Santa Rosa en el límite occidental con la Nación Tohono O’odham.
El cierre de carreteras entró en vigor el 31 de julio y afecta a todo el tráfico vehicular y peatonal, por lo que advierte que al prohibirse el acceso del público a estos terrenos públicos, podrían quedar sin documentarse daños potencialmente devastadores a los sitios culturales del monumento, al hábitat de especies en peligro de extinción y a otros recursos naturales y culturales.
Debido al cierre de las carreteras, el defensor caminó kilómetros por el desierto para documentar las zonas de construcción y los terrenos recién despejados, por lo que sus fotografías ofrecen una perspectiva única de las primeras etapas de los trabajos en áreas que, de otro modo, serían inaccesibles para el público.
Patrimonio arqueológico en riesgo
El Monumento Nacional Organ Pipe Cactus alberga numerosos sitios arqueológicos y culturales asociados con miles de años de uso humano del desierto de Sonora. Quitobaquito Springs ha estado habitado por personas durante miles de años y forma parte del territorio histórico de los pueblos Hia C-ed O’odham y Tohono O’odham. La zona contiene artefactos arqueológicos y conserva una gran importancia cultural para el pueblo O’odham.
En abril, los contratistas que trabajaban en la cercana Reserva Nacional de Vida Silvestre Cabeza Prieta destruyeron parte del Intaglio de Las Playas, un geoglifo con forma de pez de aproximadamente mil años de antigüedad. Durante la construcción del muro fronterizo, los contratistas abrieron un corredor de construcción de unos 15 metros de ancho a través del sitio cultural de 83 metros de largo.
El nuevo claro creado dentro del Monumento Nacional Organ Pipe Cactus se produce en un momento en que la Nación Tohono O’odham ha estado luchando contra los planes de la administración Trump de construir dos muros fronterizos a través de las tierras de la reserva.
La Nación presentó una demanda en junio impugnando la construcción prevista, alegando que el gobierno federal y sus contratistas estarían invadiendo tierras tribales y que la construcción dañaría lugares sagrados y pondría en peligro importantes ceremonias y prácticas religiosas. En agosto, la Nación colocó letreros de prohibido el paso en respuesta a la preocupación por la entrada de contratistas federales en tierras tribales para la construcción del muro fronterizo.
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