Ana Lilia Rivera aseguró que el liderazgo del expresidente incomoda a sectores estadounidenses y afirmó que incluso buscarían acabar con su vida
La senadora de Morena, Ana Lilia Rivera, aseguró que el expresidente Andrés Manuel López Obrador estaría en riesgo ante una supuesta intención de sectores de Estados Unidos de atentar contra su vida, aunque hasta el momento no se han presentado pruebas públicas que respalden esta afirmación.
Durante sus declaraciones, la legisladora sostuvo que el liderazgo político del exmandatario continúa teniendo influencia en México y América Latina, por lo que, según su interpretación, existen actores que buscarían eliminarlo políticamente e incluso físicamente.
“Que Andrés Manuel López Obrador les ha ganado las elecciones. No lo pueden dejar vivo”, afirmó Rivera, al considerar que la permanencia del expresidente representa un factor de movilización para sectores sociales de la región.
La senadora también relacionó su señalamiento con las recientes controversias que involucran a personas cercanas al exmandatario. En particular, cuestionó los señalamientos dirigidos contra sus hijos y sostuvo que éstos carecerían de elementos probatorios.
Rivera llamó a la ciudadanía a mantenerse informada y advirtió que, desde su perspectiva, México enfrenta un escenario delicado si las acusaciones y presiones provenientes del exterior no son analizadas con atención.
No obstante, no identificó públicamente a una autoridad, agencia, funcionario o grupo específico de Estados Unidos que presuntamente estaría detrás de un eventual atentado contra López Obrador.
Tampoco presentó evidencia que permita confirmar que exista un plan para poner en peligro la vida del expresidente.
Entre los elementos que han marcado el contexto político reciente se encuentran:
- Las tensiones entre sectores de Morena y autoridades estadounidenses.
- Investigaciones y señalamientos desde Estados Unidos contra políticos mexicanos.
- La cancelación de visas estadounidenses a figuras vinculadas con el entorno de Morena.
- Las diferencias entre ambos países en materia de seguridad, migración y soberanía.
- Los cuestionamientos del oficialismo mexicano a lo que considera posibles actos de injerencia.
Tensiones entre Morena y autoridades de Estados Unidos aumentan en medio de nuevos señalamientos. Crédito: Captura de Pantalla
Las declaraciones de Rivera ocurren en un momento de fricciones entre México y Estados Unidos.
Durante los últimos años, integrantes de Morena han cuestionado investigaciones, reportes y acciones impulsadas desde Washington, mientras el gobierno mexicano ha defendido la soberanía nacional y rechazado cualquier intento de intervención en asuntos internos.
La relación bilateral también ha estado marcada por desacuerdos relacionados con seguridad, narcotráfico y migración.
A ello se han sumado medidas contra personajes cercanos al oficialismo, situaciones que han alimentado interpretaciones sobre una posible presión política estadounidense.
En este escenario, sectores de Morena han acusado una estrategia para afectar la imagen del movimiento y del propio López Obrador.
Sin embargo, esas interpretaciones no deben confundirse con hechos comprobados respecto de un supuesto plan contra la vida del expresidente.
La postura de Rivera también tiene como antecedente su estrecha relación política con López Obrador.
La legisladora tlaxcalteca ha descrito al exmandatario como una figura fundamental en su formación política y ha defendido públicamente el proyecto de la llamada Cuarta Transformación.
Su acercamiento se remonta a los años en que López Obrador recorría el país como dirigente de oposición.

Ana Lilia Rivera, una de las figuras cercanas al proyecto político de López Obrador. (Captura de pantalla)
Con el paso del tiempo, Rivera se convirtió en una de sus aliadas dentro del Congreso y respaldó diversas reformas promovidas durante su administración.
Incluso cuando López Obrador dejó la Presidencia y Claudia Sheinbaum asumió el cargo, Rivera sostuvo que el movimiento debía preservar los principios políticos que dieron origen a Morena, aunque reconoció la autonomía de la nueva presidenta para conducir su gobierno.
Hasta ahora, el señalamiento de Ana Lilia Rivera permanece en el terreno de la declaración política.
No se conocen públicamente documentos, investigaciones oficiales o evidencias que acrediten la existencia de un plan estadounidense para atentar contra López Obrador.
Por ello, sus afirmaciones plantean interrogantes que requerirían información adicional para ser verificadas.
También colocan nuevamente en el centro del debate la relación entre Morena, el obradorismo y Estados Unidos, en un contexto marcado por diferencias diplomáticas y acusaciones cruzadas.
La gravedad de la denuncia hace relevante que cualquier información sobre un posible riesgo sea presentada ante las autoridades correspondientes y sustentada con elementos verificables.
Mientras ello no ocurra, no existe confirmación pública de que la vida de López Obrador esté amenazada por un supuesto operativo de Estados Unidos.










