Bajo el liderazgo de Alfonso Durazo, Sonora capitaliza la confianza internacional para transformar cifras récord de inversión en beneficios tangibles. Con más de 2,700 mdd captados y el impulso del Plan Sonora, la entidad se alinea al modelo de bienestar social de la Cuarta Transformación.
HERMOSILLO, SONORA. – En un escenario de crecimiento sin precedentes, el Gobierno de Sonora ha logrado transformar la atracción de capitales en una herramienta de justicia social. Paulina Ocaña, jefa de la Oficina del Ejecutivo Estatal, afirmó que la entidad atraviesa un momento histórico donde la inversión extranjera no es solo una estadística, sino el motor de empleos dignos y mejores ingresos para las familias.
Siguiendo la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Alfonso Durazo, Ocaña destacó que la política económica actual rompe con los viejos esquemas al priorizar que el desarrollo industrial vaya de la mano con el bienestar comunitario.
“La inversión que llega a México y a Sonora tiene un objetivo claro: que se convierta en oportunidades reales para nuestra gente, en empleos dignos y en desarrollo para las comunidades”, subrayó la funcionaria.
Sonora: Protagonista de la inversión nacional
El dinamismo económico del estado no es casualidad. Durante el cierre de 2023, Sonora captó más de 2,700 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa (IED), una cifra impulsada estratégicamente por el Plan Sonora de Energías Sostenibles.
Este flujo de capital se inserta en un contexto nacional favorable, donde México alcanzó un récord histórico en 2025 al superar los 40,000 millones de dólares en IED, lo que representa un crecimiento del 10.8%.
Resultados que impactan en el hogar
Para la administración estatal, el éxito de estas gestiones se mide en la calidad de vida de los sonorenses. Ocaña resaltó que el estado se ha posicionado como uno de los destinos más atractivos para el capital global gracias a la estabilidad y visión de largo plazo del Ejecutivo estatal.
Con estas acciones, Sonora reafirma su papel como pieza clave en la Cuarta Transformación, demostrando que la eficiencia económica y la equidad social pueden, y deben, avanzar de forma paralela para generar un bienestar duradero.