Sheinbaum busca reanudar los cargamentos de hidrocarburos a la isla después de que un carguero ruso lograra romper el bloqueo energético
Macarena Vidal
Estados Unidos decide “caso por caso” la entrada de petróleo extranjero a Cuba. Así lo ha anunciado este lunes la Casa Blanca, al asegurar que la autorización a un buque petrolero ruso para llevar combustible a la isla no representa un cambio de política de Washington, que desde el 29 de enero mantiene un embargo energético contra La Habana.
El permiso al petrolero ruso “no representa un cambio de política“ de Washington sobre las sanciones, de acuerdo con Karoline Leavitt, la portavoz de Donald Trump. “Como ha dicho el presidente, hemos permitido que este buque llegue a Cuba para atender las necesidades humanitarias del pueblo cubano”, mencionó en su conferencia de prensa semanal.
“Estas decisiones —ha añadido la portavoz del presidente estadounidense, Donald Trump— se están tomando caso por caso”. Leavitt no ha querido precisar si en el futuro la Administración en Washington autorizará la llegada de más combustible para una isla en situación desesperada y en la que la escasez de petróleo provoca continuos apagones, extensos y prolongados.
Con el combustible racionado, la crisis energética ha desencadenado graves problemas en los hospitales y ha limitado la movilidad dentro de la isla, dada la precaria situación del transporte público. El país separado de Estados Unidos por 150 kilómetros de mar se encuentra al borde del colapso económico e inmerso en una crisis humanitaria debido a la escasez de todo tipo de productos. México y otros países han enviado barcos con ayuda humanitaria a la isla, para tratar de paliar las carencias desencadenadas por el bloqueo estadounidense.
La portavoz presidencial ha reiterado lo que se ha convertido en un mantra entre los responsables de la política exterior estadounidense y que el secretario de Estado, Marco Rubio —hijo de emigrantes cubanos— alega constantemente. “La economía disfuncional de Cuba no podrá recuperarse a menos que se produzca un cambio drástico en su sistema político y entre su liderazgo”. Y ha vuelto a insistir: no ha habido ningún cambio formal con respecto a la política de sanciones”.
La llegada a La Habana de los 700.000 barriles de petróleo que transporta el barco ruso representará un importante balón de oxígeno. Se espera que este combustible permita funcionar a las centrales eléctricas del país durante una semana. La mayor parte de las plantas de energía del país caribeño se alimentan de combustibles fósiles a pesar de los intentos de las autoridades cubanas por impulsar la energía solar, precisamente para reducir su dependencia exterior.
México quiere sumarse al envío de hidrocarburos a la isla, ahora que el petrolero ruso ha conseguido romper el bloqueo energético de Estados Unidos. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha mencionado este lunes que su Administración “está trabajando” con el Gobierno cubano para reanudar los cargamentos. El último carguero con petróleo en atracar en la isla fue el Ocean Mariner con 80.000 barriles de crudo, gestionado por Petróleos Mexicanos (Pemex) el 9 de enero.
Desde que Trump amenazó con aranceles a los países que enviaran petróleo a Cuba, México detuvo y canceló los envíos que tenía programados para enero y febrero. Sheinbaum dijo entonces que buscaría alguna manera para ayudar a la isla y se decantó por la ayuda humanitaria, de la que ya ha enviado más de 2.000 toneladas. La presidenta mexicana acotó que este tipo de asistencia continuaría siempre y cuando no se pusieran en riesgo las relaciones comerciales de México.
Sheinbaum ha dicho que todavía no toma un decisión definitiva sobre la reanudación de los envíos, que tardan, en promedio, cuatro días en llegar a la isla una vez que salen de los puertos mexicanos. México se convirtió de facto en el único país que seguía enviando petróleo a Cuba después de que Estados Unidos interviniera en Venezuela y frenara los cargamentos que el Gobierno de Nicolás Maduro entregaba a La Habana.
El país latinoamericano ha entregado cargamentos de hidrocarburos a Cuba desde 1993, aunque siempre en cantidades muy menores. Fue a partir de 2024, un mes después de que iniciara el Gobierno de Sheinbaum, que el volumen de los envíos aumentó significativamente. El último dato disponible, de los informes que Pemex entrega regularmente a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés), apuntan a que La Habana recibía aproximadamente 17.200 barriles diarios desde México. Sheinbaum ha reconocido este lunes que Pemex también se ha relacionado con empresas privadas que buscan llevar combustibles a la isla. Hay privados que se han acercado a nosotros, por ejemplo, para poder comprarle combustible a Pemex y llevar ellos a los privados de Cuba”, añadió.









