La mandataria mexicana celebra las negociaciones, critica el bloqueo histórico a la isla y adelanta que su país le seguirá enviando ayuda humanitaria
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha celebrado el inicio de las negociaciones entre Estados Unidos y Cuba, en medio de la asfixia que ha impuesto el Gobierno de Donald Trump a la isla. Sheinbaum ha confirmado este viernes que, en esta crisis, su Administración ha tenido un papel de “promoción del diálogo” entre Washington y La Habana. México ha elevado la voz contra el bloqueo de décadas impuesto por EE UU a Cuba, redoblado por Trump, y ha apostado a romper el cerco mediante envíos de cargamentos de petróleo y de ayuda humanitaria, aun bajo la mirada reprobatoria de Washington, que quiere acelerar el colapso del castrismo. Sheinbaum ha adelantado que su Gobierno continuará con los envíos.
“Qué bueno”, ha dicho la mandataria al ser cuestionada en su conferencia diaria sobre el anuncio de Miguel Díaz-Canel, el presidente cubano, que confirmó este viernes el acercamiento de funcionarios de su Gobierno con representantes de EE UU. “Siempre México va a promover la paz, el diálogo diplomático, y en particular frente a esta injusticia que se ha cometido desde hace muchos años hacia el pueblo de Cuba, del bloqueo que ha generado diversas problemáticas, pues es indispensable que haya este diálogo”, ha referido Sheinbaum.
El Gobierno cubano había sido reacio a hablar sobre el acercamiento diplomático. A pesar de que Trump había dejado saber en varias ocasiones que estaban conversando con La Habana, la parte cubana mantuvo el silencio, y en ocasiones incluso negó que se estuviese llevando a cabo algún tipo de negociación. Esta vez, Díaz-Canel ha indicado que “estas conversaciones han estado orientadas a buscar soluciones, por la vía del diálogo, a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones”. “Hay factores internacionales que han facilitado estos intercambios”, sostuvo.
Sheinbaum ha anunciado que “México va a seguir apoyando por todas las vías al pueblo cubano”. Hasta ahora, ha precisado la mandataria, su Gobierno ha enviado a la isla tres buques con ayuda humanitaria, a la que ha aportado la propia sociedad mexicana mediante donaciones. “Y se van a seguir enviando”, ha afirmado. “Tenemos muchas imágenes del agradecimiento del pueblo de Cuba, de los habitantes, de la ayuda humanitaria que está llegando de manera directa a sus casas”, ha destacado.
La presidenta ha reiterado que México busca la manera de poder reactivar el envío de cargamentos de petróleo a Cuba, suspendidos ante las presiones de Trump, que anunció una tanda de aranceles al comercio con los países que ayudaran a la isla. “Estamos buscando distintas alternativas para poder apoyar, y vender, porque también de eso se trata, de comercio con Cuba”, ha indicado Sheinbaum. Pese a las presiones desde el norte, México frenó de momento los envíos de crudo, pero no así los de alimentos. “Es un asunto no solamente de ayuda humanitaria, sino también porque nuestra Constitución establece la autodeterminación de los pueblos, y la ayuda solidaria y la búsqueda de la paz”, ha incidido.
México y Cuba tienen una larga amistad y tradición de ayuda mutua. En medio de la actual crisis auspiciada por Washington, por ejemplo, Sheinbaum ofreció que México actúe como puente aéreo para que la isla pueda recibir ayuda humanitaria por aire (las aerolíneas podrían repostar turbosina, el combustible para aviones que escasea en la isla debido al bloqueo, para mantener las rutas de aviones). Esa medida permitía también aliviar uno de los principales problemas de la economía cubana: la caída del turismo ante la imposibilidad de que los aviones reposten combustible. Muchos funcionarios de México y del partido gobernante, Morena, han respaldado la postura de Sheinbaum y han definido como un impulso moral la obligación de ayudar a la isla.










