El Comando Central del Ejército estadounidense informó en un comunicado que las labores de rescate continúan, pero no ofreció cifras del número de tripulantes en la aeronave.
Un avión cisterna KC-135 de Estados Unidos se estrelló en el oeste de Irak mientras apoyaba a la ofensiva contra Irán.
El Comando Central del Ejército estadounidense informó en un comunicado que las labores de rescate continúan, pero no ofreció cifras del número de tripulantes en la aeronave.
El Pentágono subrayó que el accidente se produjo “en espacio aéreo aliado” y que “no se debió a fuego hostil ni a fuego amigo”.
Según la nota, dos aeronaves estuvieron involucradas en el suceso, en el que una se estrelló y la otra logró aterrizar sin problemas.
Este mismo jueves, el portaaviones USS Gerald Ford, el más grande de la flota estadounidense y que ofrece apoyo a la guerra de Irán desde el mar Rojo, sufrió un incendio que causó heridas a dos tripulantes.
Irán dice que grupos iraquíes atacaron el avión de EU y mataron a 6 tripulantes
Irán aseguró que el avión cisterna estadounidense que se estrelló en el oeste de Irak fue atacado por un misil lanzado por grupos iraquíes y afirmó que toda su tripulación murió, según declaraciones recogidas por la agencia iraní Tasnim.
Un portavoz del Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya informó de que el avión del Ejército estadounidense fue “alcanzado por un misil de los grupos de resistencia en el oeste de Irak“, lo que provocó que se estrellara y que fallecieran todos los que iban a bordo, en declaraciones citadas también por la agencia iraní Fars.
Posteriormente, la Guardia Revolucionaria emitió un comunicado asegurando que las víctimas mortales del ataque fueron seis, la tripulación completa, y que el disparo se produjo mientras el avión estaba abasteciendo un avión de combate “enemigo”.
Las declaraciones del portavavoz del Ejército iraní no especifican con mayor detalle el origen del misil, pero desde la escalada de tensiones en Oriente Medio las milicias de las Fuerzas de Movilización Popular, integradas en las Fuerzas Armadas iraquíes, han recibido varios ataques de origen desconocido.
Las Fuerzas de Movilización Popular son una agrupación de decenas de milicias iraquíes de distinto signo, en su gran mayoría chiíes y simpatizantes de Irán, formadas en 2014 con el objetivo de combatir al grupo terrorista Estado Islámico (EI).
Desde 2016 quedaron integradas en las Fuerzas Armadas y pasaron a formar parte del sistema oficial de seguridad iraquí, pese a que algunas de sus facciones han sido acusadas por Estados Unidos de lanzar ataques contra intereses estadounidenses en Irak, hasta el punto de que determinadas milicias integrantes han sido designadas como organizaciones terroristas por Washington.










