Hermosillo, Sonora.- La implementación gradual de la jornada laboral de 40 horas a la semana en el país en el entorno económico actual, sin medidas que mitiguen el aumento en los costos laborales, podría acentuar la informalidad del empleo, una situación que no conviene a nadie, señaló María Guadalupe Ruiz Durazo.
La presidenta del Colegio de Contadores Públicos de Sonora (CCPSON), expresó que afecta la recaudación del país, limita el acceso de los trabajadores a la seguridad social y pone en riesgo la viabilidad de las empresas, especialmente las más pequeñas.
“Por ello, estos cambios deben acompañarse de políticas que fomenten la formalidad y protejan el empleo”.
Agregó que la reducción de la jornada laboral es un avance importante a favor del bienestar de los trabajadores, sin embargo, su implementación requiere medidas complementarias.
“Avanzar en mejores condiciones laborales debe ir de la mano de políticas que protejan el empleo formal y fortalezcan la sostenibilidad económica”.
Por ejemplo, los cambios que se podrían hacer para incentivar la formalidad del empleo, apoyando tanto a los trabajadores como a los empleadores, es ajustar la tarifa del ISR cobrando solo sobre el excedente del salario mínimo.
Permitir que los empleadores deduzcan el total de la nómina para efectos de ISR, otorgar incentivos en las cuotas al Seguro Social para las microempresas, que generan más del 40% del empleo en país, evitar continuar con la tendencia de incrementar el impuesto estatal sobre nómina, ya que puede desincentivar la generación y formalización del empleo.








