La mayor amenaza para el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, sin lugar a dudas son las convulsiones internas del movimiento político de la que ella forma parte importante, muchos creen que los partidos de oposición son el problema a enfrentar, otros piensan que las elites de derecha están avanzando para alcanzar el poder para el 2030, pero a mi parecer lo que está poniendo en alto riesgo la permanencia de la 4T en el poder sin duda son los comportamientos de sus miembros tanto de los que están dentro del gobierno como los aspiracioncitas que se encuentran fuera del mismo.
El problema es muy serio ya que trasciende como hemos vivido en administraciones anteriores los intereses de grupo y las ambiciones perversas incrustados en los órganos de gobierno.
Me toco observar el día de ayer en Ensenada y más específicamente en San Quintín Baja California, las manifestaciones agresivas de la gente ocasionadas por la falta de compromiso de sus autoridades locales de atender y resolver las demandas ciudadanas de acuerdo a los principios de la 4T de no robar, no mentir, no traicionar al pueblo.
Evidentemente si se cumplieran con estos principios seguramente la población no se volcara a pedir ayuda a la presidenta, como la ultima esperanza de que se solucionen sus problemas comunitarios.
A mi parecer si tratamos de observar el comportamiento humano de nuestros políticos independientemente en la trinchera política donde se incrustan observo un patrón común donde la avaricia, la búsqueda del poder a cualquier costo que se transforma en grandes beneficios económicos, la falta de ética y compromiso en la administración de recursos públicos da como resultado la desconfianza y alejamiento de los ciudadanos con sus autoridades.
No sobra recordar y debe quedar claro que los partidos políticos del punto de vista constitucional se reducen a vehículos electorales, pero en la practica operan mafiosamente a través de acuerdos inconfesables para acceder y mantenerse en el poder si es el caso.
Dentro de morena siguen existiendo bastantes actores tóxicos, que demeritan la intencionalidad del discurso de la presidenta y en general de los principios de la 4T; estos actores se encuentran y se localizan desde la estructura gubernamental básica como lo son los regidores hasta secretarios de Estado, así como en el Senado y el Congreso de la unión, pasando obviamente por las autoridades estatales de nuestro país.
Es importante aceptar que el hecho de pertenecer a un determinado partido político no te hace diferente a otros, ya que antes de la pertenencia ideológica-política (si es que la hay) el ciudadano político es un ser humano que se mueve por instintos básicos de supervivencia lo cual no excluye la traición, la mentira y la corrupción.







