El alcalde Antonio Astiazarán firmó un convenio clave con el Colegio de Ingenieros Civiles de Sonora para profesionalizar la planeación urbana, agilizar trámites y fortalecer la supervisión de obra pública. “El gobierno solo no puede”, afirmó el edil al priorizar el talento técnico local.

HERMOSILLO, SONORA.— En un movimiento estratégico para garantizar que el crecimiento de la capital sonorense no sacrifique el orden ni la eficiencia, el presidente municipal, Antonio Astiazarán Gutiérrez, formalizó una alianza de colaboración con el Colegio de Ingenieros Civiles de Sonora (CICS).
El convenio busca convertir el conocimiento técnico de los especialistas en el brazo derecho de la administración municipal. Según explicó el alcalde, la meta es clara: mejorar los procesos administrativos y asegurar que cada proyecto de infraestructura cuente con el respaldo de los mejores expertos en la materia.
Una alianza por la confianza
Durante la firma, “Toño” Astiazarán fue enfático al señalar que la complejidad de una ciudad moderna exige humildad gubernamental y colaboración técnica.
“Siempre he dicho que el gobierno solo no puede. Qué mejor que hacerlo en alianza con un gremio tan reconocido donde tenemos el mejor talento, experiencia y, sin duda, honorabilidad”, destacó el munícipe.
Beneficios directos para la ciudadanía
Este acuerdo no se limita a la asesoría técnica, sino que impactará directamente en el bolsillo y el tiempo de los ciudadanos a través de:
- Agilización de trámites: Facilitación en la regularización de comercios y obtención de licencias de construcción.
- Certeza jurídica: Actualización del catastro y transparencia en el pago de derechos e impuestos.
- Calidad en obra pública: Supervisión especializada en mecánica de suelos, pavimentos, estructuras y diseño vial.
El respaldo del gremio
Por su parte, Luar Peterson, presidente del CICS, calificó la firma como una “gran noticia” para los profesionales del sector. Subrayó que la formación integral de los ingenieros civiles permitirá aportar soluciones de alto nivel en áreas críticas, desde el cálculo estructural hasta la dirección responsable de obra (DRO), fortaleciendo la confianza ciudadana en el desarrollo urbano.
Con este paso, Hermosillo apuesta por una gestión basada en la evidencia técnica y la colaboración civil, buscando dejar atrás la improvisación en el crecimiento de la mancha urbana.











