La Redacción
En reunión clave en Palacio Nacional, los líderes de los ocho principales grupos financieros de México se comprometieron con la presidenta Claudia Sheinbaum a elevar el financiamiento del 35% al 50% del PIB. El gremio financiará proyectos estratégicos de energía e infraestructura que el Gobierno Federal presentará la próxima semana.
CIUDAD DE MÉXICO. – En un cierre de filas estratégico para la economía nacional, la cúpula bancaria de México se declaró lista para financiar el crecimiento del país durante el presente sexenio. Tras una reunión privada en Palacio Nacional con la presidenta Claudia Sheinbaum, las instituciones financieras sellaron el compromiso de elevar el crédito hasta representar el 50% del Producto Interno Bruto (PIB) para el cierre de 2030.
Actualmente, el nivel de financiamiento se sitúa en un 35%, por lo que la meta acordada supone una expansión sin precedentes de la cartera crediticia. Este impulso no solo busca robustecer las finanzas de las MiPyMES, sino también convertirse en el motor de la inversión pública y privada en sectores críticos.
Alianza por la infraestructura y la energía
Fuentes presentes en el encuentro confirmaron que la jefa del Ejecutivo solicitó al sector financiero un acompañamiento directo en los proyectos de desarrollo. Como respuesta inmediata, la banca se comprometió a fondear el plan nacional de infraestructura y energía que el Gobierno Federal detallará la próxima semana, el cual incluye una ambiciosa agenda de carreteras, puertos y aeropuertos.
A la reunión asistieron figuras clave del gabinete y del sector regulador:
- Victoria Rodríguez, gobernadora del Banco de México.
- Édgar Amador, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
- Emilio Romano, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM).
Digitalización y combate a la informalidad
Más allá del financiamiento a grandes obras, el acuerdo contempla una hoja de ruta para modernizar el sistema financiero. Los banqueros, representados por los directivos de los ocho grupos principales (BBVA, Santander, HSBC, Banamex, Banorte, Scotiabank, Inbursa y Citi México), destacaron tres ejes de acción:
- Digitalización total: Aumentar las transacciones digitales para reducir el uso de efectivo.
- Inclusión financiera: Disminuir la informalidad mediante el acceso masivo a servicios bancarios.
- Apoyo a MiPyMES: Cumplir la meta de que el 30% de las micro, pequeñas y medianas empresas del país cuenten con financiamiento al finalizar la administración.
Con este pacto, el sector financiero reafirma su rol como aliado del Estado, apostando por una banca que no solo administre el ahorro, sino que sea el catalizador del dinamismo económico que requiere la segunda economía de América Latina.
Con información de La Jornada







